viernes, 13 de septiembre de 2019

YOURTE 2019: Campamento Yourte 2019 en Fuente Prieta (Picos de Europa)

El campamento Yourte en primer plano y al fondo la Torrezuela.

La Yourte, o el campamento del SCOF en Fuente Prieta, es una campaña de exploración que tiene lugar todos los veranos en el macizo occidental o del Cornión de los Picos de Europa, en tierras asturianas. Estas campañas están organizadas por el club francés SCOF (Spéléo Club Orsay Faculté) con la colaboración de varios clubes franceses. Comenzaron por los años 70 del pasado siglo, y todavía continúan realizándose cada año, si cabe con más ímpetu. Porque mucho queda todavía por explorar en este singular macizo kárstico al que algunos conocen como el Himalaya de la espeleología.

 
Amanece en Fuente Prieta.

En la campaña de este año participamos 20 espeleólogos de diversas regiones de Francia y 1 de España. Un gran equipo mezcla de veteranos y juventud, con mucho saber hacer.
El campamento comenzó el 26 de julio y concluyó sobre el 10 de agosto.
Se trabajó principalmente en tres cavidades:

 
Pozo de 11 m. (cota de -540 m.), con un bello espejo de falla.

FP.202. Por la vía explorada en 2017 se llega al fondo, a la cota de -656 m. Además, Alain descubre una nueva vía que parte de la cabecera del P.100 y se conecta con el P.40 alrededor de -360 m. También se exploran varios meandros colgados que parten de este P.40.

FP.225. Dos desobstrucciones de Alain y Pascal permiten superar los -300 m. Pascal, Guillaume y Jean-Luc se detienen en una estrechez donde las piedras caen y caen muchísimos metros.

 
Sima FP-202.

FP.210. Revisión del nivel del hielo. El tapón de hielo encontrado en 1999 sigue impidiendo la continuidad a la progresión.

De la prospección exterior resulta el hallazgo de varios sumideros sin continuación aparente, excepto el último encontrado por Robert i Pascal.

 
Característico lugar de camino a Fuente Prieta.

Este año tuve el placer de poder participar representando al Espeleo Club Castelló, al igual que en 2017. Mi paso por allí se limitó a 4 días y 5 noches, pero me quedé con un gran sabor de boca y con ganas de regresar el año próximo. El solo hecho de subir a Picos y disfrutar de sus fascinantes paisajes bien vale el viaje.

 
Pozo de 14 m. (cota -560 m.) en el FP-202.

 
El Requexón asomando entre las nubes.

Describo a continuación mis dos entradas a cavidad:

El día 5 de agosto hacemos una entrada en el FP.202 (Sima grande de la Torrezuela) para llegar a la punta de 2017 y explorar el pozo que no descendimos y lo que pueda haber abajo.
Entramos Olivier, Prune y Luis. Puesto que tenemos que superar varios meandros muy estrechos entramos los 3 más delgados del campamento. Desde el inicio del meandro del "Pan perdido" (el final de 1984) comenzamos a tomar datos topográficos, pues de toda esta zona no se tomaron medidas en 2017.


Prune, Luis y Olivier antes de entrar a la sima grande de la Torrezuela.

El avance es más lento por tratarse de estrechos meandros y por la toma de datos topográficos. Aun así, las desobstrucciones que se han ido realizando durante toda la campaña han dejado los primeros meandros mucho más cómodos y holgados. Alain, Pascal y Marc han realizado un fabuloso trabajo ampliando estos tortuosos meandros.

 
Prune en los estrechos meandros.

 
Olivier en los estrechos pozos existentes en el meandro del “Pan perdido”.

Así desde la cota -416 m. topografiamos hasta la cabecera del supuesto pozo de 40 m. que se dejó como punta en 2017. El meandro del Pan perdido así como los siguientes, han sido ensanchados en una gran labor realizada por los compañeros. En la punta de 2017 instalamos el pozo con una aproximación en rampa que nos deja en una zona ancha. Más abajo se fracciona y se baja en volado la segunda parte, instalando un desviador para evitar meterse debajo de la cascada, que aun así nos salpica. El pozo resulta ser de 35 m.

 
P-18 (cota -500 m.) en el FP-202.

En su base el curso activo continua por un estrecho meandro en dirección norte y salvando varios saltos de agua y alguna estrechez que tenemos que ampliar. Ahora avanzaremos explorando y topografiando a la vez, como la vieja escuela. Se continúa el descenso de algunos resaltes junto al activo. Así alcanzamos un pocete de 5 m. El techo en toda esta zona final presenta una inclinación de 25°. Más adelante instalamos un primer pozo-rampa de 15 m. para salvar una zona más vertical. Luego le sigue una nueva vertical donde la cavidad se bifurca.

 
Prune en la bifurcación de vías.

Por una parte tenemos el conducto más vertical, que es por donde se precipita el agua. Y por otra el ramal que seguimos, que toma la misma tónica que la zona anterior; rampas y resaltes de fuerte inclinación, pero con la diferencia que es una vía seca. Así que para descender esta zona fósil instalamos un pozo-rampa de 15 m. Continuamos instalando otro resalte de 4 m. y en su base el conducto gira de dirección y vuelve hacia el sur. En esta nueva dirección desciende 2 resaltes de 4 m. hasta cerrar en un culo de saco. Nos quedamos atónitos, la cavidad cierra.

 
Zona final de la vía por la que se pierde el rio.

Pues todavía nos queda por explorar la vía del agua, aunque para ello habrá que meterse bajo la cascada que forma la vertical por donde se cuela el agua. Remontamos desinstalando la vía fósil y comenzamos el descenso del pozo de la cascada, que resulta ser de 19 m. En su primera parte podemos esquivar un poco el agua, pero en su final nos mojamos por completo.

 
Puesta de sol vista desde el campamento.

En la base del pozo el agua cae por un resalte. Bajo el resalte el agua sigue resbalando por una estrechez, que no logramos superar. Pero asomándonos vemos que bajo el resalte estrecho hay unos 4 m. horizontales y a continuación el agua se pierde por una fisura de unos 10 cm. totalmente impenetrable a nivel humano. Detrás parece verse que quisiera volver a ampliarse un poco el conducto, pero tampoco se puede ver con claridad.

 
Pozo de 14 m. (cota -560 m.) en el FP-202.

Valoramos la posibilidad de una desobstrucción en este punto, pero se nos antoja un trabajo imposible por una combinación de varios factores. Por una parte la estrechez de los conductos reduce el paso a muy pocos espeleólogos de constitución muy delgada, por otra tenemos el agua por lo que es imposible mantenerse secos, y también la lejanía de la punta de la cavidad.

 
Los rebecos son nuestros únicos vecinos. Al fondo el Canto Cabronero.

Y además tampoco podemos asegurar que la cavidad se vaya a ampliar de nuevo tras esta reducción. La cota que nos da el altímetro en la cabecera del último pozo es de -650 m. Posteriormente con los datos topográficos la cavidad da una profundidad -656 m. en la vía seca y 3 metros menos en la vía del agua y, la mayor cota de profundidad alcanzada en la zona de trabajo de los franceses del SCOF (Fuente Prieta, Hou Lluengu, Ozania, Hou de las pozas...).

 
Yanick ascendiendo a la Torre d’Enmedio

 
Olivier saliendo de la cavidad tras 21 horas de exploración.

Así que vamos saliendo desinstalando la cavidad con los datos de topografía tomados desde la cota de -416 m. hasta la punta de la sima. Desinstalamos todo lo que podemos, que es todo lo que hemos explorado en la jornada de hoy. Se queda instalado hasta la cota de -570 m. aprox. Finalmente salimos de la sima con las primeras luces del alba y tras 21 horas en cavidad.
Toca comentar la jornada con los compañeros que nos preparan el desayuno y a descansar.

 
Vistas desde la boca tras salir del FP-202.

El día 7 de agosto entramos de nuevo en la FP-202 para desinstalar toda la zona inferior de la sima. Entramos Olivier y Luis primero para desinstalar la zona tras los meandros estrechos. Luego entra Marc que nos será de gran ayuda para terminar de sacar el material por los estrechos meandros que han sido ampliados.

 
Luis y Olivier en la base del P-14 m. (cota -560 m.).

Una vez desinstalado y sacado todo el material hasta la sala existente a -416 m. comemos y organizamos el material, ya que parte de este se llevara a las otras 2 puntas de exploración que hay todavía abiertas en la sima, y otra parte se sacara al exterior.

 
Marc y Luis porteando material en el meandro del “pan perdido”.

 
Pozo del espejo de falla.

Luis comienza a subir para salir al exterior. Marc y Olivier desinstalan hasta la base del P-40, dejando allí parte del material. Se dejan varias puntas en cavidad: la primera son los varios meandros colgados que parten del P.40. La segunda es una vía nueva que parte desde el principio del P.100 y lleva a una serie de buenos pozos paralelos al P.100 hasta el P.40. Es el gran descubrimiento de esta campaña y evita la ducha en la parte final del P.100. Otra punta existente es una ventana en el P.100.

 
Luis y Marc en el punto caliente a -416 m.

El campamento continuara unos días más, hasta el fin de semana. Y para el próximo año quedara mucho trabajo que hacer y nuevas experiencias que vivir.
Además de estas dos entradas a cavidad también, durante los días denominados "de descanso", he aprovechado la ocasión para ascender un par de cumbres cercanas al campamento de Fuente Prieta y con muy buenas panorámicas de esta parte de los Picos de Europa: El Requexón y la Torre d’Enmedio. Y no faltan sus divertidas trepadas, que les dan un aire más especial a estas cumbres.

 
Luis en la cumbre de El Requexón.


Marc y Yanick en la cumbre de la Torre d’Enmedio.

Ha sido una gran experiencia compartir estos 4 días y 5 noches con los amigos franceses. Donde he aprendido mucho sobre materiales, técnicas... porque toda oportunidad es buena para asimilar nuevos aprendizajes, y más en este paradisíaco lugar donde nos encontramos con gente tan cualificada y con gran experiencia en la exploración de cavidades alpinas.


Camino de Vegarredonda, en el macizo del Cornión.



Textos: Hubert Fabriol y Luis Almela.

lunes, 9 de septiembre de 2019

Trabajos de desinstalación en la Torca del Cerro del Cuevón (Cabrales, Astúrias)




Un año más, y ya van 3, los que he tenido la dicha de poder colaborar con el proyecto científico del IGME “Termosima” y con el reto deportivo “17picos 17simas” que parece que está llegando a su fin, aunque sea un final agónico que se hace de rogar por la duración, pues comenzó el año 2015 la instalación de la cavidad y con todo el trayecto que lleva de trabajo en un sinfín de porteos, entradas, trabajos durísimos, etc. que no te dejan indiferente en cada una de las duras entradas que se realiza.


Parte de los integrantes del grupo preparados para la actividad


Esta vez estaba el exterior del macizo en unas condiciones muy buenas para poder entrar y no sufrir la dureza del factor agua tal como ocurrió el verano de 2018 en estas mismas fechas en el que la cavidad estaba intratable por la abundante agua que te empapaba por completo en diversos pozos.


Vista del Cuevón junto a los Cuetos del Trave

El grupo congregado para la entrada estaba formado por 7 espeleólogos (Carlos, Bernat, David, Joaquín, Ángel, Tomas y Enrique) de toda la geografía española, pues cada uno era de una provincia distinta, eso no quita que la relación y la buena compenetración en los trabajos fuera excelente ya que se necesitaba ser muy ágil y metódico con el fin de aprovechar al máximo los trabajos y el tiempo tanto de descanso como de actividad.


Boca de la Torca del Cerro


La entrada a cavidad se hizo de modo escalonado en grupos de 2 o 3 espeleólogos con el fin de ir en grupos reducidos, tal y como es habitual en este tipo de cavidad. El objetivo era claro pues una vez alcanzado el rio Marbregalo en la profundidad de 1492m el pasado octubre de 2017 se dio por cumplido el proyecto habiendo hecho así mismo el seguimiento científico de la cavidad en los más de 20 ataques de instalación y trabajos de porteo y acondicionamiento de vivacs.

Pozo de entrada

De esta manera el 22 de julio de 2019 se entraba en la cavidad entre las 10:25 y las 14:30h lo hicimos los 7 integrantes, Enrique y Tomas bajaron al segundo vivac a 550 para el día siguiente sacar material de las cotas de 700 m de profundidad donde hay un vivac desmantelado. David, Ángel y Joaquín bajan al vivac 3 que hay en 750 m de profundidad, llegando David y Joaquín con poco más de 5 horas desde el exterior, habiendo pasado por el rosario de pozos y meandros al que te somete esta peculiar sima. Mientras Carlos y Bernat habían bajado al vivac 4 sobre los 1100 m de profundidad para descansar e iniciar la desinstalación de esta monstruosa sima, que está actualmente en los rankings mundiales de profundidad como la 8ª.


Joaquín en el vivac 3º junto a las mejores formaciones de la cavidad


La siguiente jornada del 23 era para iniciar y rematar lo máximo posible la limpieza y desinstalación de las partes inferiores, comenzando Carlos y Bernat con el tramo más profundo desde 1492 hasta 1170, siendo principalmente los pozos de 134 y 124 metros conocidos como El Pozo de los Ausentes y El Sotano, que consistía la zona entre la Gran Falla y la sala Olvidar, en la que sobre el mediodía ya lo habían desinstalado, estando descansando en el vivac 4 hasta llegar el grupo de 3 desde 750 que continuaría las labores. 


Los 2 grupos descansando en el vivac 4 a 1150 m de profundidad

Así Carlos y Bernat salieron bien cargados hacia el vivac de 750, mientras David, Ángel y Joaquín descansan y pronto continuarían las tareas de desequipar la cavidad a partir de la cota de -1170m.


Joaquín en el paso a Olvidar

David y Joaquín no pudieron resistir la tentación de una vez llegado al vivac 4, donde se ubica la gran sala Olvidar, remontar a la parte alta de la sala hasta saborear la susodicha continuación, conocida como Paso a Olvidar. Una vez arriba hay entre grandes bloques algún resalte corto y a los escasos metros la que está considerada ya por las crónicas y comentarios de compañeros como la peor gatera de la cavidad, que ha causado no pocos trastornos y cambios de planes en alguna de las entradas en cavidad. David quiso quitarse una “espinita” que llevaba clavada por las 2 veces que estuvo forzando el paso teniendo que desistir ambas veces. Se procedió a intentarlo sin idea de continuar, solo por el morbo de haber pasado la gatera. Aquí se adjuntan unas imágenes del paso, en las que podrán comprobar la gatera como se las trae. Finalmente, David se tuvo que ir para arriba tras 3 intentos con la misma rémora no pudiendo satisfacer el deseo que había llevado a pesar de tomarse en serio por este motivo una dieta alimentaria. Nada que añadir pues Joaquín pasó como “pedro por su casa” con una facilidad pasmosa, sin quitarse el arnés y hasta en dos ocasiones.





Tras la aventura del pasaje a Olvidar se vuelve al campamento 4, que está ubicado a 20 m del suelo en el pozo de 51 m en una gran repisa. Esta favorece el descanso con un ambiente seco y con escaso viento con un suelo en perfectas condiciones para instalarlo.

Al acabar la aventura, se descansó con una contundente comida-merienda haciendo acopio de energía, además pudimos comprobar las gustosas comidas deshidratadas que ofrece el mercado para este tipo de actividades, ya que al tener que desmantelar los aposentos, acabamos con los víveres existentes en dicho vivac. No faltaron unas entretenidas y tensas deliberaciones ambientales y sociales que prolongaron la estancia; 4 horas más tarde desde su llegada salía el trio a iniciar la desinstalación, toda una gesta que se afrontó con paciencia para ir desenroscando tornillos, quitando mosquetones, chapas y nudos hasta la saciedad con el fin de dejar la cavidad tal y como se había encontrado a la entrada entre 2 y 3 años anteriormente. El esfuerzo y la carga de tanto material fueron dejando mella en el grupo, aunque se hizo con serenidad y buen ritmo tomándose los descansos y paradas de alimentación e hidratación pertinentes, sin embargo, evitando alargalos pues los 3C de temperatura no te permiten largas paradas.

Ángel junto a Fresco en la cota de -1000 m

Los más de 400 m de pozos fueron desinstalados en algo más de 10 horas dejando una tarea durísima superada que fue como un buen mordisco a tan gran pastel que tanto cuesta superar metro a metro no solo por las exigencias del ambiente sino por el peso y esfuerzo que comporta el trabajo de desinstalación y los ascensos cargados hasta las trancas. La actividad fue, entre bajada y vuelta para arriba a 750, un total de cerca de 15 horas.
Tocaba una vez llegado al campamento de 750 reponer fuerzas con una copiosa y reconfortante cena y descansar para continuar la tarea la siguiente jornada, pues nos íbamos a descansar ya hacia las 3 de la madrugada.

Preparando la cena tras la jornada en el vivac de 750


La mañana siguiente ya 24 de julio se presentaba una exigente jornada especialmente por los pasos tan complicados que siempre recordaremos: Crujiente, Ernesto y de la Continuación que te desgastan por los trajines de arrastrar sacas con las idas y venidas que acaban por hacerte memorizar cada palmo del meandro con sus recovecos, posturas a pasar de la manera más cómoda, lugares donde girarte y demás pericias a superar. De esta manera se llegó al vivac 2 en 7 horas de actividad pudiendo aprovechar que la jornada no fue demasiado larga para descansar cuanto antes, para madrugar en la siguiente jornada que nos esperaba la salida exterior a fin de no tener problema con las horas de sol. Así se habían desinstalado unos 200 m de desnivel, aunque lo peor fueron los porteos de material que habíamos ido sacando de anclajes, basura i demás material.


                                              Grabación del resalte que hay tras pasar el Crujiente

Con 7 horas de descanso tuvimos más que suficiente para recuperarnos y ya con escaso material fuimos saliendo, ahora ya sin desinstalar, pues entre David, Ángel y Joaquín se retiró algo más de 600 m de desnivel, que equivaldrá a un kilómetro de cuerda, se dice pronto. A las 4:30 de la madrugada salíamos hacia arriba ya muy ligeros de equipaje, parando ocasionalmente a tomar algo caliente o sólido para ir reponiendo energía, y fue hacia las 11:25 cuando el primer integrante salía ya por la boca del Cerro. El agotamiento era grande pero la satisfacción por el trabajo hecho, los buenos momentos y conversaciones de grupo hicieron bastante llevadera esta gran aventura espeleológica que no está al alcance de cualquier persona; pues salir desde casi 1200 m de profundidad con una buena ración de petates es en ocasiones tarea inhumana especialmente en tramos que apenas pasas con el arnés y las dos capas de mono que te protegen, como para sumarle las 10 sacas que tuvimos que pasar en grupo en alguno de los meandros.

Bajando por la canal de Amuesa

Un poco más de mediodía iniciábamos el descenso con intención de llegar a Bulnes para hora de comer y reponer las energías agotadas en tan dura actividad con una buena ración de zumo de cebada. Dentro de cavidad fueron algo más de 70 horas con 3 noches, toda una prueba física, sicológica y emocional.

Los Cuetos del Trave forman un carst muy prolífico en cavidades profundas

En anteriores posts del Blog se publicaron 3 artículos sobre los trabajos de instalación en esta misma cavidad en el año 2016 y 2017, todas ellas enmarcadas en el proyecto 17Picos 17Simas con el fin de colaborar en sus dos vertientes deportiva y científica.


viernes, 6 de septiembre de 2019

Avenc del Campisano


Avenc del Campisano, Lucena del Cid





Como casi siempre, es Lee el que descubre las nuevas bocas, y esta prometía. En la zona del Cabezo, una pequeña línea de vegetación, paralela a la Figa y al Simarcón, situada entre ellas.

Boca de la cavidad

Marzo de 2018, ya comienza el buen tiempo y como siempre cargados con todo lo necesario acudimos a la boca, un pequeño orificio detrás de unos arbustos, debajo de una gran roca caliza, por el pequeño agujero, ya se observa un volumen tras unos bloques, así que comenzamos la faena sucia.


Costoso paso vertical


Apartados estos bloques, podemos acceder, no sin problemas a una pequeña estancia, desde la cual se abre a nuestros pies un estrechísimo paso de un metro aproximadamente, luego se ve otra vez volumen. Esto va a costar trabajo.
Dos días de mucho esfuerzo para conseguir forzar ese paso.

Cabecera primer pozo

Una vez dentro la cosa no es tan grande como esperábamos. 
Estamos en una pequeña sala, con una pequeñísima gatera hacia el NO y un estrecho pozo hacia el SE. Vamos al pozo, se instala la cabecera con unos naturales, descendemos por él, llegando a unos puntos bastante forzados, se va instalando con montis. Llegamos a un punto donde recuperamos anchura, desde aquí observamos unos pequeños desfondes hacia el SE, pero nuestro camino ahora es hacia el NO, donde la cavidad nos muestra otra vertical. Se equipa este pozo, llegando en dos fraccionamientos al suelo, un suelo terroso y llano, que indica que estamos en lo más hondo, que no quedan muchas posibilidades.

Escasas formaciones
Cota -36 metros

Exploramos el resto de la cavidad, y topografiamos. Obtenemos los datos de -36 metros de profundidad y 61 metros de recorrido. No es lo grande que esperábamos en esta zona, pero es una más que podemos añadir a la ya grandísima colección que tenemos.
Este ha sido un duro trabajo, en el que se va adquiriendo mucha experiencia en las duras técnicas de desobstrucción, un trabajo de Lee, Gila, Alexis, Héctor, Carol y Carlos.

miércoles, 4 de septiembre de 2019

Avenc del Portell, Zonas nuevas.


Avenc  del  Portell, Zonas nuevas.




Día 1 º

Después de una primera visita a esta cavidad, ya hace algún tiempo, me quedó grabada en la memoria una repisa colgada en lo alto de la fractura,.¿Un balcón? ¿Una sala? ¿Algo más?
Emprendemos  el camino con ganas de explorar, era pleno invierno de 2018 y hacia mucho frío. Al acercarnos a instalar la boca, observamos atónitos la cantidad de aire que sopla esta. Vamos instalando y descendiendo los pocetes de acceso a donde queríamos ir, el piso superior de la zona opuesta de la boca, para nuestra sorpresa, al pasar por punto de conexión con el piso inferior de la boca, notamos en la cara la cantidad de aire que sale de ahí. Decidimos dejar el otro lado para otra visita y aprovechar la corriente de aire para seguir su camino.
En el nivel más bajo en dirección NE antes de bajar los últimos resaltes dejamos de sentir la fuerte corriente de aire, eso nos obliga a realizar una escalada de unos 7 metros, llegando a un balcón colgado con alguna formación. Se instala una cuerda con montis para poder subir el resto. Una vez allí, observamos que el aire procede de una estrecha gatera vertical, la cual no nos deja pasar, así que agotamos las fuerzas del día picando las pequeñas protuberancias que nos limitan el paso.


Día 2 º

A los pocos días regresamos, hoy no sopla el aire, pero ya sabemos de dónde procedía. Llegados a ese punto, conseguimos superar el paso estrecho y apartar algunos bloques inestables que habían sobre nuestras cabezas. Una vez dentro, vemos entristecidos que la fractura se cierra de manera considerable, dejando a la vista un par de metros de tan apenas 10 centímetros de anchura, por lo que desistimos en este flanco. Se topografía la zona nueva y se desinstala la cuerda, pues no lleva a ningún sitio.
Volvemos al piso de arriba, justo bajo de la boca, y allí comenzamos a escarbar, por si pudiéramos forzar un paso, y al final lo conseguimos, un pequeño pozo se abre ante nosotros, pero también es un fracaso, pues todo cae al nivel inferior mucho más atrás de donde estábamos explorando.
Visto esto, comenzamos el trabajo en busca del balconcito que vi en mi primera visita aquí.
Comenzamos la escalada, asegurando en algún natural y con algún monti, pero la pared está muy descompuesta, y para colmo sufrimos una caída. Esto hace que vayamos con más precaución. Terminamos el día habiendo subido unos pocos metros y descartando otra pequeña ventana que se veía desde arriba.

Día 3 º

Hoy somos solo dos, pero continuamos escalando, y lo conseguimos. Llegamos a un punto en el que la fractura nos permite desplazarnos en horizontal hacia el SO, llegando al balcón que queríamos. Observamos que hay bastante recorrido todavía desde aquí y bonitas formaciones blancas.

Primer balcón tras la escalada

Pasamanos inferior


Día 4 º

Aprovechando la cuerda puesta del último día, mejoramos la instalación, dejando una cuerda fija con dos desviadores para llegar a lo más alto, y desde aquí un pasamanos hasta el balcón donde continuará nuestro trabajo.
Volvemos a hacer una trepada, y continuamos con un pasamanos, pero la lástima es que vamos hacia la boca, la cavidad no continua hacia donde nos hubiera gustado, pero como nos ofrece recorrido, allá vamos.
Instalamos un pasamanos, un nivel por encima del que hicimos el último día, llegando a una sala bastante grande, y al fondo de esta, un pequeño agujero tapado con un bloque. Apartamos este y un pequeño pozo se abre a nuestros pies. La lástima es que la cuerda que traíamos está instalada en el pasamanos, así que nos tocara volver.

Mejorando la instalación

Pasamanos superior
Pasamanos superior




Día 5 º

Aprovechamos el camino para ir mejorando la instalación, sobre todo la de la boca, que ya no salimos de unas raíces del suelo entre la maleza, sino de unos parabolts en una amplia y limpia zona, equipamos hasta un pequeño resalte de camino a la primera escalada.
También mejoramos el pasamanos del último día, y llegados al pequeño pozo, lo instalamos y descendemos, sin mucha complicación, es estrecho pero se abre enseguida. La cuerda nos deja encima del bloque grande que hay justo enfrente del segundo pozo.
¡Hemos creado una vuelta circular dentro del Avenc del Portell!

Pozo estrecho final


Día 6 º

Mejoramos la instalación y topografiamos toda la zona nueva.
Hemos añadido 17 metros de recorrido en la primera zona y 80 metros de recorrido en la segunda zona.
No hemos conseguido más profundidad, pero llegamos a los 287 metros de recorrido en una cueva de Borriol y hemos añadido dos pozos uno de 11 metros, el de la escalada, y otro de 12 metros.

Un gran trabajo en equipo de Alexis, Gila, Ferrán, Carol, Lee y Vicente.