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sábado, 24 de septiembre de 2022

CAMPANYA BERNERA 2022

El Meyodia Team en la boca del Güello Fresco.

La campaña espeleológica al macizo de Bernera ha tenido lugar entre el 5 y el 8 de agosto, estando centrada en la boca superior del sistema y las cavidades del sector de los llanos de Napazal. En los últimos años habíamos visitado esta zona con la intención de revisar cavidades, destacando las nuevas galerías de la Chelera de Napazal con el riu del Bateig.

Circo de Napazal, donde se abre la boca del Güello Fresco.

El día 5 de agosto nos juntamos en el refugio de Lizara Josep Colomo (SIE de CEA), Edu Mir (CE 8 Mas de las Matas), Jesús y Luis Almela (ECC), para realizar el porteo de material hasta los llanos de Napazal y las últimas horas de sol las dedicamos a prospectar las paredes cercanas a la boca superior del sistema: Güello fresco, Ojo fresco o Güello, en la cota 2.220 metros. Encontramos en esta zona otras  pequeñas cavidades, donde destaca una pequeña fractura con un lago.

Boca del Güello Fresco.

El día 6 la intención era revisar Güello desde la entrada hasta la conexión. Esta boca superior se exploró y topografió en 1997, obteniendo un recorrido de unos 200 metros. Posteriormente en el año 2002 tras una desobstrucción se exploraron las galerias que conducen ala conexión con el resto del sistema y las galerías de la Espelunga de Meyodia, ampliando el recorrido en cerca de 2 kilómetros y un desnivel de más de 300 metros hasta la unión. Posteriormente en el año 2009 se realiza una escalada de 34 metros en una chimenea ubicada a escasos metros de la entrada de Güello, alcanzando la cota superior del sistema, que en la actualidad sigue siendo la misma. Desde aquel año no se había revisado ni explorado nada nuevo en este sector del sistema, por lo que ahora nos proponemos una revisión a este piso superior del sistema. 

Sala de 14 x 13 donde se abre el primer pocete del Güello Fresco.

En esta jornada hacemos dos grupos, por un lado Colomo y Edu van directos hacia los pozos y la conexión con las galería de Meyodia, ubicada en la cota -322 metros. El otro grupo de Jesús y Luis revisamos minuciosamente las galerías de entrada, que en sus primeros metros presentan un carácter más horizontal. En la revisión de estas galerías superiores, nuestra sorpresa comienza después de la estrechez ampliada en el año 2002, a unos 150 metros de la boca. Tras la estrechez la galería se ensancha formando un espacio de 14 x 13 x 2,5 metros, con un buzamiento muy característico. En este punto encontramos dos continuaciones diferentes que nos tuvieron entretenidos toda la mañana. A escasos 10 metros de la citada estrechez encontramos una continuación tras un trepada de 3 metros por un bloque. Este resalte ascendente resulta más cómodo subirlo por debajo de bloque, por un pequeño paso que nos sitúa también es esta galería superior.

La galería que nos lleva al Güello arañado presenta formas erosivas.

A los pocos metros tras atravesar una gatera alcanzamos una estancia de 7 x 4 x 5 metros, con una pequeña continuación entre los bloques que finaliza a los pocos metros. Desde esta estancia se prosigue cómodamente por galerías fósiles que en algún tramo se presenta como un tubo de presión con secciones máximas de 3,5 x 2,5 metros. Tras salvar algún giro muy brusco se prosigue por una galería en fractura con sedimento en el suelo y ligeramente ascendente, hasta alcanzar una zona con bloques en el suelo, con huesos de una cabra y arañazos de algún animal en las paredes. Al llegar a este punto enseguida nos dimos cuenta que nos encontrábamos cerca del exterior. La galería finaliza en un pequeño conducto con un diámetro de 80 centímetros y con el suelo repleto de piedras. Avanzando por este  unos 4 metros ya vimos la luz exterior, aunque quedaban unos 3 o 4 metros de piedras y rampa ascendente para salir al exterior.

Boca del Güello arañado.

Enseguida comprendimos donde estaba esta nueva boca, pues en la prospección del día anterior vimos una pequeña covacha, que por sus situación nos pareció probable que fuera esa. Y así, mientras Luis sacaba piedras  del conducto, Jesús salió al exterior para desobstruir desde el exterior, confirmando que era esa covacha la quinta boca del sistema. Tras hora y media de sacar piedras, conseguimos hacer practicable la boca, bautizada como Güello arañado.

Arañazos de animal cercanos a la boca del Güello arañado.

Tras hacer accesible la nueva entrada procedemos a topografiar toda la nueva galería hasta la conexión con la galerías de Güello. Esta nueva entrada se ubica 7 metros por encima de Güello, por lo que es la boca superior del sistema, pero no la cota superior. El recorrido es de 152 metros, con un desnivel desde la entrada hasta el punto de conexión de 19,4 metros.

Nueva galería de acceso al Güello arañado.

Una vez ubicados en la estancia de Güello donde se inicia la galería que conduce al Güello Arañao, a escasos de 15 metros de su conexión y al lado de la cabecera de un pequeño pozo de 6 metros aparece la entrada de otra galería no explorada. Su entrada es estrecha y a los pocos metros ya permite erguir el cuerpo, siendo descendente y con secciones típicas de 1 x 2 metros. Tras una serie de giros, este meandro finaliza en la cabecera de un pozo de 13 metros. Una vez en la base del pozo comprobamos que nos ubicamos en la sala Aragües, punto explorado en el año 2002. De este modo hemos explorado una galería secundaria que cortocircuita a la principal, acortando el recorrido y tiempoo de avance, aunque sus secciones son más reducidas. El recorrido de esta galería es de 145 metros, con un desnivel desde su inicio hasta la sala de 29,8 metros.

Vistas desde la boca del Güello arañado.

Una vez ubicados en la sala Aragües (cota -45 desde la boca de Güello) que tiene unas dimensiones de 23 x 15 x 12 metros, nos dedicamos a revisar el meandro que transcurre por la vía principal, que toma dirección a la boca (sur) explorado por primera vez en 2002. En su primer tramo se avanza por un tubo elíptico con un desfonde de 8 metros que transcurre por una base estrecha. Por tanto el avance se realiza por la parte superior. Después de avanzar un centenar de metros y tras un giro, unos metros de gateras y techo bajo, cambia la morfología. Ahora se avanza hacia el norte, atravesando unos desfondes, donde  revisamos una pequeña chimenea que cierra a los pocos metros. Un poco más adelante alcanzamos la base del pozo de 6 metros, en la sala donde cerraríamos el bucle con la nueva galería. 

Pozo de 13 metrosque conecta la nueva vía con la Sala Aragües.

Después vamos descendiendo desde la sala Aragües haca abajo, donde la morfología cambia totalmente, atravesando una zona de calizas y areniscas muy descompuestas, con aspecto de pizarreño, muy estratificadas y que se quiebran con facilidad. También aumentan las dimensiones de la galería, alcanzando en algunos puntos los 10 metros de anchura, como es el caso del tramo denominado "la Falla" en la topografía de 2002. En esta zona la galería es inclinada y se va ganando desnivel con facilidad, siendo su grado de inclinación entre 45 y 50º. Encontramos algún tramo con pequeños resaltes instalados con cuerdas, pero por lo general la progresión se realiza en rampas inclinadas o destrepando entre bloques. En toda esta zona aparecen unas potentes capas de concreción marrón claro, corroídas y erosionadas, testigo de fases más antiguas del sistema que nos acompañan en gran parte del descenso. En la cota -180 metros, donde encontramos la cabecera de un pozo de 31 metros nos encontramos con Edu y Colomo, que se disponen a realizar una escalada. 

Sobre esta cota -180 hasta la conexión con Meyodia, se vuelve a encontrar roca caliza más compacta, siendo las secciones de las galerías más reducidas que en el tramo de areniscas. Es decir, el tramo de areniscas que separa las galerias superiores, hasta volver a encontrar otra vez la capa de caliza en el pozo de 31 metros, presenta un espesor de  140 metros.

Galería amplia del Güello Fresco, bajo de la sala Aragües.

El grupo formado por Edu y Colomo han descendido hasta la conexión con las galerías de la Espelunga de Meyodia, hasta la cota -322 metros desde la boca de Güello, revisando posibles incógnitas y mejorando la instalación en los puntos que lo requerian. Ahora ya en el ascenso  hacia Güello, en la cota -180 metros van a escalar a una terraza de concreción ubicada unos 10 metros de la base de la galería. Esta es la única punta o incógnita que le ven opciones, pues en toda la galeria no hay practicamente ninguna bifurcación o posible escalada. El descendo es bastante directo. Ubicados en la base de la terraza, tras un delicado flanqueo debido a lo descompuesta y quebrada que se encuentra la roca, alcanzan dicha terraza y la prosiguen mediante un largo pasamanos, pero por el techo de la galería, sin llegar a alcanzar un nivel o galería diferente a las ya conocidas, solamente un pequeño pozo en cula de saco. No hay continuación.

La galería de unión con la espelunga de Meyodia, en el tramo de "La Falla" es de carácter muy estructural.


Poco a poco vamos saliendo al exterior, ya de noche, primero el grupo de Jesús y Luis, sobre las 11 de la noche y unos horas más tarde le grupo de Edu y Colomo. En el vivac exterior, la temperatura es más confortable que en otras campañas en el vivac interior. Tiene sus ventajas pero también sus inconvenientes.

Topografía  en planta actualizada del sector de Güello, nivel superior del sistema.


Alzado de Güello con las nuevas galerías, hasta la zona de conexión con Meyodia.

En este sector superior del sistema hemos comprobado que aparece un buen nivel de desarrollo de galerías, con algo más de 700 metros de recorrido entre la cota 0 y -45, que corresponde a los cortados de caliza blanca que se aprecian exteriormente. Por debajo de estos encontramos materiales menos competentes, que corresponde a todo el tramo de conexión con Meyodia, desde la sala Aragües hacia abajo, y donde no encontramos ninguna bifurcación o nivel de galerías, hasta el pozo de 31 metros. Este sector, generado a través de una importante discontinudad, presenta galerias voluminosas pero donde el principal proceso es el clástico, con numerosos bloques caídos y escasos restos de morfologias de disolución como tubos de presión, pozos vadosos, etc. Es una tónica en este macizo el desarrollo espeleológico en pisos, separadas las capas de caliza por potentes capas de areniscas de entre 100 y 200 metros de espesor. Podriamos definir hasta tres niveles bien desarrollados, siendo el menos conocido el superior, que corresponde con las galerias superiores de las dos entradas de Güello ahora revisadas.

Puente de roca.

El día siguiente, antes de que los rayos de sol iluminaran la pared donde se abre Güello, realizamos una pequeña prospección por la base de la pared hacia el este y después siguiendo varios centenares de metros la pared oeste del macizo, que da a la vertiente del barranco de Izagra. La única cavidad reseñable, se trata de una grieta colgada unos 6 metros sobre la base de la pared sur del macizo, que penetra 8 metros en forma de meandro y que en su parte final presenta una estrechez impenetrable.

En esta jornada volvemos a organizarnos en dos grupos para revisar diferentes cavidades de la zona. Por un lado Colomo y Jesús visitan la M-2 o Grallar del Puente de Roca, ubicada 60 metros por encima de Güello y a una distancia de 165 metros hacia el noroeste. Por esta zona y un poco más abajo el primer día encontramos una pequeña sima de 5 metros, no registrada en las campañas anteriores, pero sin aparente continuación.
 
El segundo grupo, formado Por Luis y Edu visitan varias cavidades del sector de Napazal: El Sumider o Pozo de la Nieve y el Grallar pequeño. 

Boca de la M-2.

Inscripción de sus primeros exploradores, GERSAM de Montpellier.

Ubicación de la boca.

El Grallar puente de roca se abre en un pequeño afloramiento rocoso de caliza marrón oscura que destaca en medio de la tartera de piedra blanca. A demás se ubica unos 70 metros por debajo del puente de roca, un elemento muy singular. La cavidad esta formada por un pozo de 30 metros con una pequeña repisa ocupada actualmente por plumas de grallas y materia orgánica en descomposición, siendo un rico ecosistema lleno de vida pero poco atractivo al espeleólogo. A este le sigue un pozo de 24 metros, encontrando una rampa descendente en su base, que presenta una anchura media de 3 metros. Al final de la rampa Encontramos un pequeño tabique de roca, donde se realiza una corta trepada y un posterior resalte de 3 metros. Aquí se inicia un corto meandro con diferentes pozos, uno de 7 en su zona intermedia y otro al final de 10 metros, que alcanza la cota -91,8 metros. En esta zona más profunda, mediante un orificio vemos una posible continuación, pero muy estrecho. Ya saliendo hacia el exterior, en el meandro vemos un orificio que tras una desobstrucción durante más de 2 horas, nos ubica en un pozo de 15 metros. Su base resulta alcanzar el volumen que vislumbrábamos tras el orificio impenetrable. De este modo volvemos a alcanzar por esta vía 91,8 metros, con una pequeña planta de 5 metros y sin posibilidad de continuación. Retopografiamos la cavidad, aportando como novedad el pozo de 15 metros y descartando esta cavidad como candidata a conectar con el sistema. La corriente de aire en esta zona inferior es inexistente. El nivel inferior de esta cavidad se ubica a la misma cota que los meandros que encontramos en Güello sobre la cota -40 metros y unos 80 metros al oeste.


Mientras tanto Luis i Edu revisan el Pozo de la nieve, encontrando una posible continuación que se explorará más adelante, topografiando toda la cavidad. También revisan el Grallar pequeño o SIE 10, formado por un pozo de 16 metros, con una acumulación de nieve en su base. En ambas cavidades se constata que los niveles de hielo se encuentran bastante bajos.

Edu equipando el Pozo de la Nieve.


Grallar pequeño..





Boca del Gran Pozo Napazal.


Tras estas dos actividades paralelas, nos juntamos los 4 componentes de Meyodia Team para revisar el Gran Pozo Napazal. Se trata de una de las principales cavidades de la zona, que reinstalamos y retopografiamos. Se abre en una dolina de 4 x 7 metros, que se ubica al lado de otra de 5 x 12 metros, que forma parte de la misma fracturación. Tras esta dolina de entrada, encontramos un pozo de 75 metros, con secciones que varían a los largo de su recorrido, desde los 5 x 8 metros de la parte superior del pozo, hasta los tramos más reducidos de 3,5 x 2,5 metros de la parte inferior.

Gran Pozo Napazal.


Colomo iniciando el ascenso del Gran Pozo Napazal.


En los últimos 15 metros antes de llegar a su base, encontramos una acumulación de nieve. Una vez en su base, ésta forma una cómoda galería de 25 metros, con una anchura de 4 metros. En dirección este finaliza en una acumulación de sedimento finos, que tras retirar un poco vemos como a los 3 metros finaliza. En este extremo de la galería y a una altura de 1,5 metros del suelo vemos una línea con acumulación de materia orgánica, que nos indica un nivel de inundación temporal. En el extremo oeste, tras una escalada de 5 metros, accedemos a una corta rampa que finaliza por una obstrucción por sedimentos tipo brechas.


El equipo al completo en el fondo del Gran Pozo Napazal.


En esta cavidad, tras nuestra topografía vemos como el desnivel se ha visto reducido, pasando de los -107 metros a los -85,2. Asimismo debemos indicar que la cota 0 de la boca en ambas topografias difiere, estando la nuestra en el borde inferior de la dolina, mientras que la del año 1993 de la SIE de CEA en el borde superior. Entre ambos puntos encontramos un desnivel de unos 7 metros.


Restos de un nevero en la base del Gran Pozo Napazal.



Cráneo de una graja en Gran Pozo Napazal.

Una vez terminada la actividad volvemos al vivac exterior. De camino, ya a oscuras vemos un par de pequeñas simas que revisamos y tomamos datos, pues a pesar de parecer haberse explorado con anterioridad, no estaban registradas en el "catálogo" ni introducidas en las poligonales del macizo. La primera de ellas es nombrada como Clevill fi de festa, y consta de un pequeño pozo de 7 metros. La segunda es una estrecha diaclasa con spit en la boca y un pozo de 15 metros, nombrada provisionalmente como Pozo del spit en bloque.

Al día siguiente, 8 de agosto dedicamos la mañana para recoger el material e iniciar el descenso hacia el refugio de Lizara. En estos días de campaña hemos sumado 297 metros de recorrido al sistema, añadiendo una nueva entrada. Además hemos revisado varias cavidades, descartando en algunas sus posibilidades de continuación y dejando abierta alguna incógnita. Finalmente hemos localizado pequeñas cavidades, introduciéndolas en el catálogo del macizo de Bernera, y en las que se puede continuar trabajando.

Actualmente el Sistema de la Peña del Mediodía pasa a tener 34.707 metros de recorrido. El desnivel sigue invariable con 902 metros.