martes, 7 de abril de 2020

Cuevas de febrero: Cova Cambra, Cueto-Coventosa y sima del Perro.

Febrero llega cargado de nuevos retos, cuevas maravillosas y nuevos amigos.  
Para empezar, el segundo fin de semana quedamos algunos amigos para subir a Els Ports (Tortosa), y juntarnos allí con varios compañeros de la UEC Tortosa y de otros clubs. 
El sábado 8 de febrero salgo a las 7.30h desde Castellón con Carla (ECC) y con Héctor (EC la Vall d’Uixó), y llegamos al restaurante Pous de la Neu a las 9h más o menos, donde nos esperan nuestros amigos Vicente, Sarai y Jordi (UEC Tortosa). Como es de recibo, paramos a almorzar todos juntos, y se nos une Miquel (ESPEMO), que ha venido a pasar el día, y algunos compañeros más de la zona.
Tras el almuerzo, que alargamos un poco, subimos por la pista hasta el refugio de la Mola, donde nos encontramos a unos compañeros que han pinchado una rueda. Luego nos organizamos y vamos a Cova Cambra, que está muy cerca del refugio, allí hay otros compañeros realizando prácticas en la vertical, y Vicente se queda con ellos. 

1. Cova Cambra.

El resto del grupo nos dirigimos al pozo que hay al fondo. Entramos hacia el SO, descendiendo una rampa con nieve, para adentrarnos en la cueva, y tras pasar una zona de bloques llegamos a una galería de techo bajo, que nos deja en la gatera de entrada al primer pozo (P6). Esta gatera tiene bastante agua, por lo que hacemos peripecias para no mojarnos mucho, aunque el siguiente pozo, que es precioso, está regado y tiene un gour con agua en su base. Luego bajamos otro pocete, más regado que el anterior, que nos deja en la cota de -40. Atravesamos un paso estrecho y descendemos en oposición un par de pozos más, hasta que Héctor que baja delante nos indica que se estrecha demasiado y debemos dar la vuelta. 
Al atravesar el paso estrecho, si se desciende por el primer pozo se estrecha enseguida, pero al lado del segundo hay una gatera de barro, que no hay que cruzar, ya que se acaba nada más atravesarla.
Jordi se encarga de instalar y de desinstalar, aunque la instalación no está en condiciones óptimas, ya que hay anclajes oxidados.

2. Cova Cambra.

Al salir, algunos nos vamos a la boca del avenc de Mamelons para recoger a los compañeros, ya que, debido al pinchazo, algunos han ido andando hasta la cueva; mientras que Carla y Jordi van a Cova Cambra a realizar prácticas de instalación en los pasamanos. 
Una vez estamos todos en el refugio, empieza la tertulia, y al rato los compañeros comienzan la preparación de un arrocito que compartieron con nosotros y que estaba muy rico.

El fin de semana de San Valentín nos juntamos 4 amigos (Ionel, Brigitte, Guillem y Carolina) para realizar la clásica travesía Cueto-Coventosa en Cantabria, la crónica completa se puede leer en este blog.
Entre preparativos y las casi dos horas de ascenso hasta la boca, comenzamos el descenso del pozo Juhué a las 14h.
Una vez en la base de los pozos, preparamos una sopa, recogemos agua de los goteos, y nos ponemos en marcha. Atravesamos los bloques de la Sala de las Once Horas y de la Galería del Chicarrón, hasta llegar al Oasis, donde volvemos a recargar agua. 
Tras pasar la Galería de la Navidad, nos adentramos en la red intermedia, por la que avanzamos entre resaltes, desfondes y pasamanos. Observamos las bellas formaciones de la Sala Blanca antes de entrar en el Espeleódromo, y al llegar al Pozo de la Unión hacemos una parada para tomarnos otra sopa y reconfortarnos en el punto caliente que monta Ionel.
A continuación ascendemos el R5 que nos deja en la Galería de las Pequeñas Inglesas, donde se hace lento avanzar por el cansancio y por el trabajo que cuesta superar las galerías de techo bajo, estrecheces, desfondamientos, trepadas, pasos entre bloques, en oposición, pasamanos, cuerdas con nudos…
Tras estos pasos nos espera la gatera donde sopla el aire y que nos conduce al Agujero Soplador, que se agradece descender para dejar de notar el aire frío que llevamos ya un rato soportando.

3. Formación característica de la travesía Cueto-Coventosa.

Descendemos varias cuerdas fijas y atravesamos otro caos de bloques que tras un P11 nos deja en los lagos, donde nos colocamos los neoprenos y nos disponemos a cruzarlos. 
Tras los lagos, atravesamos las marmitas, varios pasos con cuerdas fijas, la zona de La Playa y Los Gours, y al fin el pasamanos de cable de acero, que nos indica que estamos prácticamente en la calle. 
Ascendemos la rampa de la Sala del Declive, atravesamos la gatera y, tras una cuerda fija de bajada y unos pocos pasos, llegamos al P10, que ascendemos, no sin esfuerzo, y que nos deja en la rampa de salida por cueva Coventosa, tras 24h de actividad, y dejando atrás los recuerdos de las bellas formaciones, del esfuerzo y del gran grupo que hemos formado.

Agradecer a los amigos de Ionel, Fran y Oskar, por entrarnos los neoprenos y dejarnos instalada la cuerda del P10 de salida.


El sábado 29 de febrero, quedo con un grupo de compañeros para ir a la sima del Perro en Barx. El grupo lo formamos Tomás, Eva, Pablo, Noe, Marieta, Ana, Eva, Mariel y Carolina.

4. Grupo en la boca de la sima del Perro.

Se llega con el coche hasta la boca de la sima. Al entrar pasamos una pequeña estrechez, que nos deja en un P4, donde Marieta, nuestra instaladora de hoy, coloca una cuerda.

5. P4 de la sima del Perro.

Y tras varios anclajes naturales llegamos a la cabecera del P40. Descendemos hasta la repisa, donde nos dividimos. Por un lado, Marieta y Pablo continúan el descenso instalando hasta la base del siguiente P10,5, llegando a la cota de máxima profundidad de la cavidad (-62m.). El resto caminamos por la cornisa hacia la sala de las raíces, pero para llegar hasta ella realizo una trepada y coloco una cuerda, anclada en un natural, para que el resto de compañeros asciendan con total seguridad. 

6. Sala de las raíces en la sima del Perro.
7. Sala de las raíces en la sima del Perro.
8. Sala de las raíces en la sima del Perro.

Tras admirar la sala y realizar varias fotos, regresamos por la cornisa, siendo Tomás el encargado de desinstalar esta cuerda. Una vez en la repisa, Tomás y Eva deciden salir, mientras las demás descendemos hasta la zona más profunda.
Una vez visitada la base del último pozo, que no tiene recorrido, comenzamos a ascender, encargándome de desinstalar el P10,5, mientras que Pablo se encarga de desinstalar el resto de la sima.

Hay que tener en cuenta que la sima tiene varios anclajes naturales para los que hay que prever cintas de varios tamaños, spits y parabolts, algunos con chapa y tuerca y otros sin nada. 

Fotos realizadas por Vicente B., Sarai y Mariel. 

viernes, 3 de abril de 2020

NUEVOS AVENCS EN ALBOCÀSSER

El pasado 23 de febrero se visitó el sector del Pla de la Valltorta y alrededores, localizando algunas nuevas cavidades en esta zona. Se trata del Avenc del Pla d'Angueró-2 y el Avenc del Pla de la Valltorta-5.

Boca de entrada del Avenc del Pla de la Valltorta-5
El Avenc del Pla d'Angueró-2, se ubica a escasos 10 metros del camino que accede al Mas de la Valltorta, en una zona desprovista de vegetación y con un lapiaz con dolinas y rellenos de terra rossa. Su boca tuvo que ser desobstruida para poder entrar. La estrecha entrada da paso a un resalte de tres metros, que nos dejan en un cruce de dos pequeñas fracturas en forma de "L" de escaso recorrido.

Coordenadas UTM. Datum ETRS 89. 31T X-0248771 Y-4473122 Z-532

El Avenc del Pla de la Valltorta-5 se ubica a unos 90 metros de la pista de acceso al Mas de la Valltorta y en su lado derecho. SE ubica en una de las numerosas dolinas que hay en el llano, en una en una zona de lapiaz. Es el resultado de una desobstrucción en una intersección de dos diaclasas y entre bloques, por lo que la boca es estrecha. Tras atravesar su entrada podemos descender un pozo de 17 metros, con los primeros 4 metros bastante estrechos, pero desde aquí el pozo se abre, alcanzando una anchura superior a 1,5 metros. Un poco más abajo aparece una repisa formada por un puente de roca. En los últimos metros del descenso en pozo se estrecha, siendo la base de la vertical una  fractura con anchuras inferiores al metrs y con un cruce de fracturas, con 4 metros de longitud. La fractura que corta a la principal se presenta impenetrable, descendiendo algo más y habiendo sondeado hasta -20 metros. Al igual que la otra cavidad la base del pozo esta formado por material clástico de mediano tamaño.

Coordenadas UTM. Datum ETRS 89. 31T X-0249957 Y-4474532 Z-493


En esta actividad participaron Carlos Cantero, Lee Galea, Luis Almela, Santi Matamoros y Santi Higins.

domingo, 29 de marzo de 2020

AVENC DE QUIQUET EL GAT - LA POBLA TORNESA


Esquema de la nueva instalación.

Ha pasado tiempo desde la última visita a esta sima, cuando nos reunimos una veintena de amigos para hacer espeleología por la zona. Esta vez sólo cuatro compañeros (Vicente, Alexis, Inés y Quique) quedamos para ir a re-equipar la cavidad y ampliarla con una segunda vía.
Tras equiparnos, preparar el material y dejar los vehículos en el aparcamiento, los tres chicos (porque Inés acudirá más tarde) iniciamos el corto camino de aproximación a la boca. Un breve ascenso por la senda, rodeados de romero y tomillo, florecidos ya debido al buen tiempo de este invierno, nos lleva al lugar donde se abre, entre bloques de piedra, a la sombra de los pinos, la entrada a la sima.

Boca de acceso.

Un vistazo a la apertura y comenzamos el trabajo. Alexis trata de recuperar unos spits viejos mientras Vicente y Quique se dedican a preparar los naturales de aproximación a la cabecera. Posteriormente se ensacan las cuerdas, se asegura con los spits recuperados y se protege la cuerda contra rozaduras.
Vicente emprende la instalación de la vía Norte y poco después le sigue Alexis con la Sur. En la vía Norte debe clavar un spit para un fraccionamiento pues el anclaje existente está inutilizable y se necesita una cuerda de 50 mts. Por otro lado, en la vía Sur se clava otro nuevo spit, se recupera uno antiguo, se fuerzan dos naturales para montar un pasamanos y en otro natural existente se acopla un desviador para la última tirada de cuerda, por lo que se necesita una cuerda de 55m.
Mientras se termina la instalación, se une al grupo Inés y al aviso de libre, tanto ella como Quique se lanzan al ansiado descenso de este impresionante pozo de 26 metros de profundidad; ancho, fresco y con alguna formación parietal.

Ineés en el pozo principal.

Se hace pie en una repisa que se ha formado sobre un enorme bloque empotrado y por los dos lados se puede descender el último tramo vertical de una decena de metros.

La sala final tiene unas dimensiones de 9 x 5 metros y está totalmente colmatada por bloques. Las paredes y el techo están repletos de formaciones. Una colada ha decorado de forma espectacular un rincón del fondo y un grupo de estalactitas ha desarrollado unas protuberancias en forma de dientes de sierra, que vistas de lado parecen como una fila de árboles. La humedad ambiente es elevada y nuestro aliento forma nubes que se iluminan con la luz de nuestros frontales.

Formaciones en la base de la sima.

En una pared, un arácnido se queda quieto cuando el haz de luz cae sobre él, intentando pasar desapercibido, pero el ojo eterno de la cámara fotográfica de Vicente inmortaliza el momento.

Típica araña.

Hacemos la indispensable foto de grupo y empezamos el ascenso, que es muy rápido ya que disponemos de dos vías para hacerlo. La salida de la sima es bastante tecnica, pero no para un equipo dispuesto a ayudar como el que se ha reunido.

Foto de grupo en la base del pozo.

Una vez en el exterior, recogemos todo el material empleado y deshacemos el camino satisfechos y contentos de esta experiencia, comentando lo que a cada uno le ha parecido más interesante, compartiendo conocimientos y convocándonos para la siguiente salida.

Artículo de Quique Serrano.

jueves, 26 de marzo de 2020

ARTÍCULO SOBRE POZOS DE DISOLUCIÓN EN CASTELLÓN

En estos tiempos que corren, pensé por un momento, que el domicilio preferido de confinamiento para muchas personas seria en mas de Peris*. Como esto no ha ocurrido, no tenemos más opción que quedarnos en casa sin poder ir a las cuevas. Los espeleólogos no tenemos otro remedio que practicar "otra espeleología", también conocida como espeleología de salón. Esta puede consistir en: Preparar posts para el blog sobre salidas que todavía no estaban publicadas, leer artículos o libros sobre cavidades, pasar topografías atrasadas a limpio, limpiar el material de espeleo, engrasando mosquetones, bloqueadores, etc, retocar fotografías de cuevas, pasar tracks de accesos a cavidades obtenidos con el gps a la plataforma de wikilock, revisar en los archivos personales, donde podemos tener algún dato inédito de cavidades que todavía no se conocen, y enviarlos para que los adjunten al catálogo SICE-CS, entre otras muchas cosas.
En realidad, esta espeleología de salón, ya le dedicamos bastantes horas en condiciones normales, pues ahora en condiciones de confinamiento va a ser mayor.

Una de las primeras ocupaciones que he tenido, ha sido terminar un artículo que tenía "aparcado" desde la primavera de 2019. Es sobre espeleogénesis, concretamente sobre los pozos de disolución sin continuidad horizontal de la provincia de Castellón. Por tanto, tras unas cuantas horas delante del ordenador, he podido finalizar el artículo y hace pocos días se publicó en la revista de espeleología GOTA A GOTA.

A continuación adjunto el artículo (pinchar en el título para leerlo):




Adjuntamos algunas figuras que aparecen el el artículo y otras de la misma temática que no han aparecido.
Figura 4.

figura 10 del articulo.

Avenc del camí d'Amargura (Xodos). La cabecera de los dos pozos paralelos de esta sima se ubica
 justo por debajo de la línea discontinua roja

Avenc dels Ferrers (Portell de Morella), Con su base inundada debido a precipitaciones recientes.

Entrada de l'Avenc de l'Ombria (Xodos), abierta en mitad del cortado rocoso.


* (Masía que contiene en su terreno la entretenida Cova de les Maravelles)

domingo, 22 de marzo de 2020

“Avenc del Tossal Gros” de Castellón.




Corría el año 2016, y un amigo acababa de presentarme a Lee, un tipo muy curioso. 
Éste vivía la espeleología con tanta pasión, que la contagiaba. 

Me había llevado a una sima hacía pocos días, al Avenc del Mas Nou, en Les Coves, y para mi había sido un sueño hecho realidad el poder descender un pozo, recorriendo un camino hacia la oscuridad, hacia lo desconocido.
Me había hablado de duros trabajos de desobstrucción, de exploración y topografía de cavidades, y todo esto despertó en mí una extraña sensación, pues siempre había sentido que llevaba dentro de mí a un explorador.

Le comenté que conocía cerca de Borriol un pequeño agujero, y sin dudarlo, me dijo de ir a verlo. Para mi nuevo amigo Lee, el “ir a verlo” era transportar hasta allí un pesado conjunto de materiales muy diversos. Cuando fui a recogerlo, me quedé asombrado, pues todo lo que él  había preparado casi no cabía en el maletero de mi Samurái.

Lee en la boca el día de la desobstrucción
Al llegar al parking, nos cargamos con todos los trastos y caminamos hasta la boca, Lee siempre iba contándome historias de trabajos que habían hecho o que estaban haciendo.
Una vez allí, sacamos un montón de grandes piedras del interior de la cavidad, dejando una pequeña bóveda al descubierto. Comenzamos a sacar piedras y arena, con unos cubos, uno llenaba y el otro lo tiraba al exterior. Fuimos construyendo una gatera descendente, de roca sobre nuestra cabeza y suelo de arena. El trabajo era duro, así que el primer día solo despejamos un metro de gatera.

Piedras extraídas delimitando perímetro de seguridad de la boca
Al día siguiente volvimos, los dos estábamos muy motivados. Continuamos con nuestro trabajo, el primer turno lo hice yo, rascaba el fondo de la gatera con los pies, arrastraba el material un poco hacia arriba, llenaba el cubo y Lee lo sacaba hacia afuera.

Lee en la gatera de acceso
En poco rato ocurrió algo sorprendente para mí, rascando la tierra, de repente se abrió un hueco a mis pies, le pegue un grito a Lee y el me dio instrucciones de cómo actuar. “Ves con mucho cuidado, hazlo ancho poco a poco, intenta que no caiga mucho material dentro…” 

Al final se abrió un pequeño hueco, y me dijo que tirara una piedra, para sondear lo que había tras la ventanita, pues hacia un giro  hacia la derecha y no se veía nada. Tire una piedra, caía algo entre dos paredes rebotando, me dijo que tirara otra, pues muchas veces se quedaban las piedras en alguna repisa, la segunda piedra me puso la carne de gallina, se oyó caer rebotando bastante trozo, lo que nos indicaba que había una vertical. Al poco rato de seguir ensanchando la ventanita, Lee me dijo que ya era suficiente, que ya cabíamos. Me dijo “ya puedes pasar”, y yo, acabando de oír la piedra que había tirado me quedé bloqueado, era introducirme por un pequeño agujero sin saber a dónde iba. Me dio miedo, y salí. Lee se lanzó casi de cabeza y desapareció por el pequeño agujero. Me quedé asombrado viendo con qué decisión se adentraba a lo desconocido, de qué manera contorsionaba su cuerpo pasando por aquel estrecho agujero. Tampoco me lo pensé mucho y fui tras él. El paso era muy angosto. Cuando lo superé, estaba en una pequeña sala inclinada, desde donde comenzaba un pequeño y muy estrecho resalte, que mi compañero ya había bajado y estaba haciéndolo ancho con un mazo. Era una escena increíble, Lee picando piedra a martillazos haciendo hueco para que pudiera bajar yo. Una vez abajo del resalte, observamos el pozo. Habíamos encontrado una sima nueva. Era una buena noticia.

Reconstrucciones típicas en el interior de la cavidad
Salimos a por el taladro, cuerda y equipos. Lee comenzó la instalación con un gran puente de roca en la misma boca, un pequeño natural en la primera sala y clavó algunos multimontis. El pozo era muy estrecho, sobre todo el acceso a la cabecera, que había que hacerlo en plan superman, poniendo el cuerpo en horizontal. Yo, con muy poca experiencia, iba siguiendo las instrucciones que me daba, “pon el stop en el cabo, fracciona con un pie en cada pared, no toques las repisas…” mientras Lee desaparecía por debajo de mi. Resultó ser un pequeño pozo, con poco recorrido en su base, pero para mí fue toda una experiencia, algo que nunca olvidaré. Mi primera desobstrucción y exploración, al lado del que hoy es un gran amigo.
Gracias Lee por compartir tu pasión por las cuevas conmigo.

Han pasado 4 años. Muchos proyectos, salidas, exploraciones y descubrimientos desde entonces. Ahora, ya con mucha experiencia adquirida en este duro y apasionante deporte, llevando a cabo un proyecto en mi vida de terminar cosas pendientes, decido ir a hacer la topografía de la cavidad, pues nadie ha vuelto a entrar allí. Busco compañía para la tarea, faltan voluntarios para visitar este tipo de cavidades estrechas, solo mi amiga  Zoraida decide acompañarme aun sabiendo cómo es la cavidad.
Acudimos a la sima, cargados como siempre, y para nuestra sorpresa, alguien ha tirado dentro las piedras que pusimos rodeando la boca. Esto está muy mal hecho, pues si se tiran las piedras habiendo alguien dentro, no podría salir, hay que respetar todas las disciplinas que se disfrutan en el monte, esto es terreno de todos.

Piedras arrojadas otra vez en la boca
Una vez sacadas y tiradas bien lejos, el próximo que quiera tapar la boca deberá ir a buscar las piedras ladera abajo, montamos la instalación tal cual la hizo Lee el día de la exploración. 
Alexis va instalando la cavidad, recordando lo que se puso en su día. 
Ya recuerda por que no habían vuelto, vaya agujero más estrecho. Zoraida le sigue, no sin problemas por las dimensiones de la cavidad. 

Zoraida en la base del P12
Al llegar los dos abajo, terminan de mirar unos agujeros en el suelo y todo el recorrido de la fractura, tomando las mediciones pertinentes para la topografía. Toman medidas del pozo, y al llegar al segundo fraccionamiento, ya se observó en su día una posible continuación, un estrecho laminador que se separa de la vertical. Hoy Alexis se decide a explorarlo, se adentra por el estrecho paso y llega a una zona de techo muy bajo descendente con muchas formaciones y bastante ancha, pero de escasos 30 cm de altura. Visto que no hay continuidad, vuelve hacia el pozo, donde le espera Zoraida por si surgían complicaciones. 

Los dos amigos regresan hacia el exterior, libreta en mano, anotando todo lo necesario y sufriendo los estrechos pasos, ahora más complicados hacia arriba. 
Una vez en el exterior, nos quedamos asombrados viendo la ciudad de Castellón, término al que pertenece esta pequeña cavidad.

Boca de la cavidad con bonitas vistas de Castellón
Las mediciones nos confirmaron que se trataba de una pequeña cavidad, muy estrecha, con -24 metros de profundidad y 48 metros de recorrido, con un precario pozo de 12 metros, donde sus paredes repletas de pequeñas formaciones te agarran para que te quedes ahí abajo, con ella.
Originalmente la cavidad era Forat del Tossal Gros 1, ahora la separamos de las otras dos cavidades de la misma zona, pues pasa a ser una sima.

domingo, 15 de marzo de 2020

Cuevas de enero: Pla de Alifrago en Cervera del Maestre, Forat de l'Aire, avenc de la Llança y travesía AC-12, AC-13 en Barx, y cueva de la Autopista en Gandía.

Otro año más que empieza y en el que se cumple con creces la frase de "año nuevo, vida nueva", pero en el que espero poder hacer mucha espeleología.

El viernes 10 enero nos juntamos Vicente (CEVI), Gila y Carolina en el peaje de la autopista para ir hacia Alcalá de Xivert, a visitar la L'Avenc del Pla de Alifrago, en Cervera del Maestre.
No hay ficha técnica de la cavidad, tan solo indica la distancia de los 3 pozos que hay: P13, P47 y P12. Por lo que cogemos dos cuerdas, un 100 y un 30. Además leyendo en el blog del club veo una pequeña descripción de la cavidad donde indica que es fácil de instalar y que está toda con químicos.

Con ayuda del GPS encontramos la boca sin problemas. Y Vicente y Gila se asoman para ver dónde está la cabecera, mientras ensaco la cuerda de 100. Y cuál es nuestra sorpresa que lo primero que ven son parabolts sin chapa y sin tuerca, material que nosotros no llevamos en esta ocasión. Siguen mirando hasta que al fin encuentran algunos spits, que Gila coloca mientras acabo de ponerme el equipo. 
 
1.Boca del avenc del Pla de Alifrago.

Empiezo a instalar a partir de esos dos spits, luego hay un químico bajo de una roca como cabecera del primer pozo. En este punto hay otro químico que no vemos al bajar, pero que Vicente encuentra al salir. 
 
Desde esta cabecera se baja directo hasta casi la repisa donde hay un químico y un spit, que junto a otro spit que hay un poco más abajo, nos dejan en otra repisa, un par de metros por debajo. En este punto empieza el P47 con dos químicos como cabecera, y unos tres metros más abajo hay un parabolt, en este caso con chapa y tuerca, que coloco cómo desviador.

2. P47 de Alifrago.

Sigo bajando hasta una repisa donde encuentro dos químicos debajo de una roca que coloco como cabecera. Continuo el descenso y encuentro varios espárragos de parabolt, y uno de ellos tiene tuerca, por lo que pongo una placa y hago otro desviador. 
 
Luego llego a una repisa en la que veo algunos spits algo oxidados y alejados de la vertical, por lo que no los coloco, y continuo hasta la siguiente repisa. Una vez en ella, veo el siguiente pozo desplazado y un químico, así que voy a por él.

3. Inicio del P13 de Alifrago.

Saco la cuerda que me queda del 100 y compruebo que no llega hasta el final, por lo que empalmo el 30 para bajar este último pozo de 12 metros. Al bajar Gila ve un spit en el techo antes del químico y lo coloca para que al salir no tengamos ningún roce. 
 
Una vez todos bajo pensamos en comer algo, pero como hay un animalito en descomposición decidimos subir a la repisa de arriba para pegar un bocado y comenzar a salir. En esta repisa fotografiamos algunas pequeñas plantas que crecen en ella.

4. Detalle de plantas en la última repisa de Alifrago.

Gila empieza a salir porque las tiradas son muy largas. Le sigue Vicente, mientras que yo me quedo a desinstalar.
La sima tiene encanto, si te vas fijando hay varios rinconcitos con formaciones.

5. Rincón con bonitas formaciones en Alifrago.

Cabe destacar la importancia de llevar chapas y tuercas de parabolt.

6. En el fondo de Alifrago.

A partir de la celebración del “I ENCUENTRO ESPELEOTESORO KARST EN YESOS DE SORBAS”, algunos compañeros de clubs de Castellón decidieron organizar una salida a Barx incluyendo a los compañeros que habían conocido en este evento. Y aunque no asistí a dicho encuentro, he tenido la suerte de poder asistir a esta quedada en Barx, y conocer a nuevos compañeros de aventuras.

Agradecer la especial dedicación de Luis, Lidia y Sergio en la organización de esta quedada y gracias a todos los participantes por un fin de semana de buena convivencia y de espeleología.

El viernes 24 de enero quedo por la mañana pronto con Ian (de la sección de SPEOS del Centro excursionista de Alcoy), dejamos los coches en el parking de la font de la Drova cerca de la población de Barx, donde nos cambiamos y repartimos le material. Cogemos la senda que sube al Alt dels Caragols y tras una media hora encontramos la boca del Forat de l'Aire junto a la senda.

7. Boca del Forat de l'Aire.

En la boca hay un parabolt y un spit, donde coloco una placa as. Tras un pequeño destrepe se encuentra el primer anclaje que coloco como desviador, y un metro por debajo hay una cabecera con dos parabolts para descender este primer P15. Este pozo acaba en una repisa, donde enfrente se ve un pequeño agujero, que descendemos asegurados con cuerda. 
 
Este paso es estrecho, pero corto y sencillo de pasar.
Continuamos descendiendo por la diaclasa los siguientes pozos, todos instalados con parabolt, hasta que al final del P17 empalmo las cuerdas y comienzo el pasamanos. En este pasamanos hay varios parabolts, pero además coloco un punto extra en una estalagmita. 
 
Descendemos los dos últimos pozos de 6 y 10 metros hasta llegar a la parte final de la cavidad, donde destrepamos hasta su cota máxima de 118m., donde la fractura se cierra, pero encontramos bonitas coladas. 

8. Colada en el Forat de l'Aire.

Aprovechamos para comer algo y salir, repartiéndonos el trabajo de desinstalar.

Hay un par de pasos estrechos, justo antes del P14 y del P17, el resto de la cavidad es una estrecha diaclasa pero muy cómoda.

Una vez fuera, regresamos a la font de la Drova, donde nos espera César (Espeleo club El Tesoro), que viene desde Granada. Una vez en el parking, y tras las presentaciones pertinentes, ya que no nos conocíamos, cargamos el material en el coche de César y subimos hasta el parking del Pla de les Simes. Nos dirigimos por la senda hacia el avenc de la Llança, pero nos desviamos un momento para acercamos a ver la boca de la sima Aldaia, que ahora está vallada y cerrada por los murciélagos. Una vez en la boca del avenc de la Llança es Ian el que se encarga de instalar, fijándose en cada detalle para dejar una instalación limpia y muy cómoda. 
 
Primero coloca un anclaje natural rodeando un árbol con una cinta, para acercarnos con seguridad a la boca, y tras un corto pasamanos llegamos a la cabecera del primer pozo, y tras un tramo corto hay un desviador. Continuamos el descenso hasta la primera rampa, que se asegura con cuerda. Al final de la cual está la cabecera del siguiente pozo. Este pozo desemboca en otra rampa, que también se asegura, y al final de ésta encontramos el último pozo de unos 10m.
Tras un remonte de unos 3m. podemos apreciar una zona con bonitas estalactitas y coladas, y en un rincón está la posibilidad de atravesar entre formaciones para visitar otra salita, repleta de espeleotemas, que en esta ocasión no cruzamos a ver.

9. Bonitas formaciones en el avenc de la Llança.

10. Boca de la Llança

Hay que tener cuidado en esta cavidad, ya que, debido a sus rampas y paredes descompuestas hay mucho peligro de caída de piedras.

Una vez fuera nos dirigimos al bar, donde se encuentra otro grupo de compañeros de Castellón que ya han acabado su actividad del día de hoy. Nos tomamos algo con ellos y cuando se dirigen todos a las casas que han alquilado en la zona, yo me vuelvo a mi casa.

Al día siguiente, sábado 25 de enero, quedo con Héctor y con el resto de compañeros en la casa donde duermen a las 8.30h para realizar la travesía formada por las simas AC-12 y AC-13. El sistema CEG-40 que forman estas dos simas deben su nombre a que se encuentra en el Alt dels Caragols (AC).
Una vez en el parking, nos equipamos, repartimos las sacas, y acabamos de organizar los grupos. 
 
11. Antes de entrar a las cavidades.

Por un lado, Juan, Ari y Mariel (de SPEOS) van al avenc de la Llança, y el resto nos dividimos en dos grupos, unos entran por la sima AC-12 y otros vamos a la AC-13, para realizar la travesía y cruzarnos bajo, para salir desinstalando la otra sima.

12. Instalando la AC-12.

Por la AC-12 entran Luis (ECC), Sergio (ESPEMO), Chema (Grupo deportivo de Gandía) y Cantero (UEC Tortosa) que instalan la vía de enlace con la AC-13; y Pedro (Espeleo club El Tesoro), César e Ian, que instalan la vía que va directa a la base de la cavidad (-161m.).

13. Instalando la AC-13.

Por la AC-13 entramos Lidia, Vicente, Toni y Xavi de Espemo, Héctor y Toni del EC La Vall d’Uixó, y Carolina del ECC.
Lidia se encarga de instalar esta sima. Los primeros metros son un poco estrechos, pero enseguida llegamos a un pasamanos donde se ensancha y, poco a poco, vamos descendiendo los pozos. Conforme vamos bajando, van apareciendo las formaciones y los pozos están regados, debido a las abundantes lluvias de los días anteriores. Una vez en la zona horizontal nos cruzamos con Luis, Sergio, Chema y Cantero, que comienzan a ascender, excepto Luis, que se queda con nosotros.

14. Zona entre las dos bocas de la travesía AC-12 y AC-13.

Recorremos la zona entre las dos bocas de la travesía, que nos recuerda a las grandes galerías de Cantabria, aunque algo más pequeña. Llegamos a la base de la conexión con la AC-12 y esperamos a que Ian, Pedro y César, que están instalando los pozos para llegar a la cota de 176m., lleguen a la zona de conexión de la AC12 con la AC-13. Pero como tardan bastante, me acerco con Héctor y Toni a la cabecera de los pozos, comprobando que no están instalados y no están las sacas de cuerda. Por lo que se lo indicamos a los compañeros y decidimos salir, yendo Luis y Toni primero, para volver a bajar por la AC-13 y desinstalarla, mientras el resto desinstalamos la AC-12 entre varios.

15. Saliendo por la AC-12.

Al final acabamos saliendo de noche y nos enteramos que el otro grupo ha tenido un pequeño accidente: a Ian le ha caído una piedra en la mano, por lo que han salido rápidamente antes de que le doliese más.

Una vez estamos todos fuera, nos cambiamos y vamos a la casa que han alquilado en la Drova, donde nos reunimos todos para cenar unas ricas alcachofas y un arroz con cangrejo, muy rico, gracias a Cantero, el cocinero.

16. Arroz con cangrejo.

La cena se alarga un poco, pero aún así al día siguiente algunos decidimos quedar para visitar la cueva de la Autopista, en Gandía.
El grupo lo formamos Luis, Héctor, Toni, Lidia, Vicente, Sergio, Xavi y Carolina.
Esta cueva es la más larga de la Comunidad Valenciana. Es una cavidad polvorienta y llena de incómodas gateras, pero vale la pena visitarla, ya que su interior nos ofrece varios tipos de concreciones y formaciones cristalinas de incomparable belleza y rareza. Además es un reto encontrar estas bellas salas, debido a que la cueva es un auténtico laberinto en el que es fácil perderse. Pero nosotros no tenemos ningún problema, ya que vamos con nuestro guía Luis, que es capaz de orientarse rápidamente con la topografía en la mano y sin brújula. 
 
Nuestra visita empieza pasando por la “sala de les helictites”, que son unas estalactitas excéntricas que pueden desarrollarse en cualquier dirección y que parece que desafíen a la gravedad retorciéndose y creciendo de forma caótica.
Luego nos dirigimos al “ Mar de Coral” donde, debajo de los suelos traslúcidos, podemos ver preciosos cristales poligonales con forma de abeto.

17. Cristales en forma de abeto en la cueva de la Autopista.

18. Mar de Coral en la cueva de la Autopista.

Luego algunos vamos a visitar El Jardí y la Sala Blanca, donde nos maravillan las formaciones cristalinas de aragonitos aciculares que parecen erizos. 

19. EL Jardí en la cueva de la Autopista.

20. Sala Blanca en la cueva de la Autopista.

También hemos visto unos pelos colgando del techo en una sala, que se mueven del aire, a veces con tan sólo hablar cerca. Están formados de mirabilita, un curioso mineral que rara vez se encuentra en las cuevas.

Nuestra visita acaba aquí, sabiendo que hay más salas bonitas que visitar la próxima vez que vengamos.

Fotos realizadas por Gila, Luis, Ian y Toni.