jueves, 13 de junio de 2019

AVENC DE LA MALLÀ DEL MORT DE SET (TIRIG)

Continuando con la visita y revisión de los sumideros sin continuación horizontal, formados por pozos verticales, ahora mostramos otra cavidad visitada el pasado mes de febrero. Se trata de una cavidad explorada por primera vez en 1966 por la SIRE de Sants en una de sus campañas de la Operación Levante. Posteriormente fue "reencontrada" o visitada y situada por gps, para que así ya no quede olvidada su situación exacta. Presenta una entrada pequeña y encima tapada por unas losas para evitar accidentes, por lo que su entrada puede pasar desapercibida, aunque pases a un metro de ella.  
Vista de la situación de la boca con el Montegordo al fondo.
Al oeste de Tirig encontramos una serie de montañas, que dan continuidad al Montegordo, y que alcanzan el Molló dels cinc termes. Se trata de muelas con la parte superior llana y desniveles no muy acusados que bajan hacia el corredor de Tirig-Sant Mateu. En el extremo sur de estas montañas, denominada Serra de la Creu, la rambla Morellana ha excavado un profundo surco, uniéndose posteriormente al barranc Fondo para formar el barranc de la Valltorta. En el tramo donde la rambla Morellana atraviesa el Montegordo, se le une por su margen izquierdo un pequeño barranco denominado de Mort de Set, que presenta bastante desnivel en este último tramo. En esta zona conocida como la Mallà del Mord de Sed, pasa el camino que se dirige al mas d'en Doto y mas de Serapio. Un poco por encima del camino y tras atravesar la vaguada, en su margen derecho, se localiza la boca de esta cavidad.

Boca de la sima.
La entrada se abre 35 metros por encima de su lecho, y como ya indicaron sus primeros exploradores, su formación tiene que ver por el descenso de las aguas de la vaguada. Se trata de un pozo de disolución asentado sobre una diaclasa y que en la actualidad queda bastante colgado sobre el cauce de la barrancada que alimentaria a la sima cuando esta se formó.
Alzado de la cavidad respecto al barranco.

Al exterior podemos ver dos pequeños orificios, que en realidad es uno solo separado por un puente de roca. Penetrando por el de la derecha, que es más cómodo, a 1 metro de profundidad encontramos la cabecera real del pozo, con paredes lisas debido a las corrosiones por condensación que se forman en las partes altas y que probablemente este proceso participara en la apertura del pozo al exterior. También en esta zona superior aparecen algunas coladas fósiles y secas, que a medida que vamos bajando se encuentran más húmedas.
Vista del pozo desde su parte inferior.
El pozo, con un desnivel de 33 metros presenta una sección elíptica, condicionada por la diaclasa dirección norte-sur y esta se va alargando a medida que descendemos, siendo la planta inferior de 6 x 2 metros. En los últimos metros las paredes están más desprovistas de coladas y queda la roca madre corroída y con algunas marcas de disolución como canales debido al goteo y bajada de finas películas de agua por las paredes.

La base del pozo esta compuesto por una rampa de piedras, estando en la parte más profunda de la rampa, las piedras mas lavadas por el agua y sin sedimento entre ellas, por lo que podría indicar que todavía recogerá agua la cavidad, perdiéndose entre estas piedras y descendiendo ésta hacia niveles inferiores. Quien sabe si una desobstrucción daría alguna sorpresa.

miércoles, 5 de junio de 2019

AVENC DE LA FEIXETA (Catí)

Al norte de la población de Catí, se unen dos importantes ramblas; una que viene de Salvaroria y la Avella , y la otra que baja del Port del Querol, denominada de la Vallibana. En este punto de unión, el valle se abre en anchura y pasa a denominarse Rambla Cervera o riu Sec, teniendo bastantes metros de anchura y con importantes terrazas cuaternarias que rellenan ambos margenes y cubriendo las calizas.

Panorámica de la unión de las ramblas de Salvasoria y la Vallibana, formando a partír de este punto la rambla Cervera. La F indica la ubicación del Avenc de la Feixeta.
Un centenar de metros aguas abajo de esta bifurcación y en su margen derecho, encontramos un pequeño barranco denominado del Corral de la Bassa, que baja de las muelas calizas que hay por esta zona y en su último tramo se encajona, formando un estrecho desfiladero, primero entre calizas, que en algunos puntos presentan los estratos verticales, y los últimos metros antes de unirse a la rambla, transcurre entre terrazas de materiales más recientes, con una altura próxima a los 20 metros.
Vista del margen izquierdo del barranco con la situación del avenc. Los niveles de terrazas cuaternarias alcanzan casi la cota de entrada a la cavidad.
El Avenc de la Feixeta se ubica en este último tramo del barranc del Corral de la Bassa, justo por encima del desfiladero que forma el barranco, y a escasos metros de que este pase a estar relleno de materiales cuaternarios. Practicamente a la misma altura y posición respecto al barranco, pero en el margen opuesto del barranco encontramos otra cavidad: la Cova de la Guerra, denominada así por aprovecharse como escondite en la pasada Guerra Civil. Esta cavidad presenta dos estrechas entradas con un corto resalte de 1,8 metros, que nos deja en una pequeña estancia en rampa, con el suelo lleno de piedras de mediano tamaño.

Izquierda: dos entradas de la cova de la Guerra, 1, boca principal, 2, boca impenetrable. Derecha: resalte de entrada con el suelo cubierto de piedras.
Conociendo la génesis y morfología del Avenc de la Feixeta, podríamos esperar que por debajo de estas piedras que ocupan el suelo de la cueva, exista una continuación en forma de pozo vertical.  En una loma alargada ubicada unos metros aguas abajo y a la derecha de la rambla Cervera, habia un puesto de baterías en la pasada Guerra.
Estrecho que forma el barranco con la ubicación de las dos cavidades.
La entrada del Avenc de la Feixeta presenta unas dimensiones de 0,5 x 0,6 , con un bloque que cubre parcialmente su parte superior. En la entrada encontramos una inscripción en pintura roja realizada por sus primeros exploradores, un grupo espeleológico de Mataró, en 1969. El pozo se inicia con un resalte de 2 metros, que nos deja en una repisa de 1,9 x 1,3 metros, con cúpulas en el techo ocupadas por musgo. Aquí encontramos la cabecera real del pozo que forma la sima.

Izquierda: boca del Avenc de la Feixeta. Derecha: cabecera del pozo ubicado bajo el pequeño resalte de entrada. Destaca la cúpula ubicada por encima de la estrechez inicial del pozo.
En su inicio accedemos por un estrechamiento de 0,8 x 0,9 metros pero un metro más abajo (cota - 3 metros) se abre, manteniéndo unas secciones más regulares hasta su cota de máxima profundidad. El pozo es de 20 metros, aunque en él podemos diferenciar dos tramos, el primero con 12 metros hasta llegar a una repisa, y el segundo con 7,8 metros, que nos deja en la base de la cavidad. El primer tramo esta abierto a expensas de una diaclasa dirección norte-sur mientras que en el segundo enlaza con otra diaclasa diferente, con dirección este-oeste. Podemos apreciar este hecho en la planta intermedia, con la pequeña repisa en rampa que hay a mitad pozo, que adopta una forma de "L". Las secciones de este primer tramo presentan una forma elíptica con unas dimensiones de 2,5 x 1,5 metros, y con claras marcas de corrosiones en las paredes, y en algunos puntos aparecen concreciones muy desgastadas. En el segundo tramo las dimensiones se reducen un poco, estando entorno a 1,3 x 1,8 metros y con más coladas que recubren las paredes. En estos últimos metros de pozo, aparecen algunas repisas formadas a expensas de pequeñas discontinuidades laterales, donde el aporte que amplió estas zonas viene de la parte superior, donde podemos ver algunas cúpulas.

Primer tramo de pozo, justo después de la estrechez.
A partír de aquí el pozo es más amplio.
La base del pozo es un espacio de 2,0 x 2,3 metros, con una grieta estrecha que toma dirección 265 N.M. en su zona más deprimida. En este punto se han sondeado 1,5 metros más, pero muy estrechos. La profundidad máxima practicable de la sima, esta en -22,2 metros, quedando prácticamente a la misma cota que el lecho del barranco, que en este punto se ubica a menos de 10 metros en planta.

Topografía de la cavidad.
En esta cavidad volvemos a ver algunas de las características que se repiten en los pozos de disolución, como su ubicación próxima al lecho de un barranco, una entrada estrecha, siendo a los pocos metros de profundidad cuando encontramos la cabecera real del pozo, la inexistencia de recorrido horizontal en su base, o formas de corrosiones en las paredes, a veces muy enmascaradas por los rellenos posteriores, principalmente con coladas.

Rambla Cervera en su tramo donde se junta el barranc del Corral de la Bassa.
La cota de la boca de la sima es de 578 metros, mientras que la de la rambla Cervera esta a 529 metros. La profundización del estrecho que forma el último tramo del barranco, podría estar también relacionado con las terrazas de la rambla. Como curiosidad, el nivel de las terrazas más elevado, que se ubica a escasos metros de la cavidad e inmediato al afloramiento de las calizas, se situará en cota unos 3 metros por debajo de la boca de la cavidad. En la cavidad no aparecen rellenos o brechas en las paredes, ni signos de reexcavación, como ha sucedido en la parte inferior del barranco. Evidentemente la formación de la cavidad estará en relación con la profundización del estrechamiento del barranco, generándose ésta antes. También creemos que se formaría en ese mismo periodo la cova de la Guerra.

Perfil del barranco con la situación de las dos cavidades.

domingo, 2 de junio de 2019

Topo Sorbas 2019


 

Continuando con una iniciativa que lleva muchos años en marcha, los espeleólogos de Espeleo Club Almería (ECA) organizaron un año más el encuentro Topo Sorbas. Este año se celebró el fin de semana del 4 y 5 de mayo. En esta ocasión se acerco hasta Sorbas del Espeleo Club Castelló Luis Almela.

 
Boca de la sima Acacio.

Las jornadas son destinadas a explorar, topografiar y estudiar las diversas cavidades del singular Karst en yesos de Sorbas. Además también es una buena oportunidad para conocer nuevos compañeros o de reencuentro con antiguos amigos. En esta ocasión los trabajos se centraron en el sector de la cueva del agua. Esta cavidad es la de mayor desarrollo del karst en yesos de Sorbas y también de todo el país abierta en este material. Actualmente supera los 9 km. de recorrido, pero tras las jornadas de Topo Sorbas 2019 esta cifra ha aumentado.

Bello conducto en la sima Acacio.

Desde la noche del viernes hasta el domingo a media tarde estuvimos hospedados en un cortijo que fue el centro de operaciones. Tanto sábado como domingo se realizaron diversas actividades de exploración, topografía, desobstrucción, fotografía... Cada uno se dedico a lo que más le gusta, así todos sacamos provecho de estas jornadas.

 
Pozo de entrada a la sima Jorge.

Los objetivos se centraron en la sima Acacio y Sima Jorge, las cuales acabaron uniéndose entre ellas y por tanto al sistema de la cueva del agua. También se trabajó en el sector menta y el sector abejas entre otros.
El balance de la participación en estas jornadas es muy positivo. Así, que sería interesante repetir otro año, eso sí con mayor participación por parte del Espeleo Club Castelló.


Laminadores en la sima Acacio.

martes, 28 de mayo de 2019

AVENC DE LA CARRASCOSA (XODOS)

Hace unas semanas volvimos a visitar el Avenc de la Carrascosa, después de más de 10 años de su primer descenso y ampliación de su entrada. Ahora la intención era realizar algunas observaciones morfológicas de este discreto pozo de disolución.
Momento del primer descenso a la cavidad.
La boca de la sima se abre en el margen derecho de uno pequeño barranco que baja desde el mas de la Carrascosa hacia el mas de les Roques Llises. La vegetación en esta zona es pinar, con el suelo muy desarrollado, aflorando solamente la roca en pequeños escarpes rocosos. Al abrirse la entrada en la umbría, esta zona es muy húmeda, que junto con la vegetación de montaña, ya que se ubica próxima a los 1.200 metros de altura, forman un entorno muy agradable.
Entorno donde se ubica la cavidad.
En el punto concreto donde se abre la boca afloran unas rocas, que son tres bloques que obstruyen la cabecera del pozo. La boca se ubica a 9 metros por encima del lecho del barranco y 22 metros de distancia, ubicación bastante común de estas simas verticales, asociadas al cauce de un barranco y que debido a su profundización quedan un poco apartadas del lecho actual.


Situación del pozo respecto al cauce del barranco.
Se penetra al pozo por un espacio que existe entre los grandes bloques que tapan la cabecera del pozo. A un metro de profundidad ya se observa el orificio primitivo o abertura de roca madre que une con el exterior, presentando unas dimensiones de 1,5 x 2 metros. El pozo es de 14 metros, adoptando en su base forma de "C", producto de la unión de dos husos. Mirando hacia arriba se aprecia la parte superior de ambos husos, uno que no conecta con el exterior y el otro es la boca de acceso. Los bloques que ocultan la boca son típicos de estos pozos asentados ya en su fase juvenil, donde se abren al exterior, cediendo las capas más superficiales de roca y obstruyendo parcialmente estas la cabecera del pozo. Un caso muy similar lo observamos no hace mucho tiempo en el Avenc de la Penya Blanca (Llucena).

Detalle de la entrada a la cavidad entre unos bloques.
Las paredes del pozo se encuentran parcialmente recubiertas de coladas blanquecinas, en estado senil, acompañadas en los primeros metros de alguna raíz de vegetación exterior.


Base del pozo principal, con la pequeña planta en forma de "C".

En la base del pozo, un pequeño resalte ascendente nos conduce a una ventana, donde se abre un pequeño pozo o pequeño huso de unos 3 metros de desnivel. Este representa el punto de máxima profundidad de la sima, -17 metros.

Pozo que que forma la cavidad, con el pequeño orificio de entrada
en su parte superior.
La formación de estas cavidades verticales sin conexión con el exterior, se deben a filtraciones intermitentes o difusas que se concentran unos metros por debajo de la superficie, en la capa denominada el epikarst. Al saturar las filtraciones esta capa, la disolución y ampliación del conducto tiene lugar justo por debajo, en la zona vadosa y a expensas de importantes diaclasas. En el caso del Avenc de la Carrascosa, la dirección de la diaclasa es noreste-suroeste, generando a lo largo de ella los dos husos independientes que más tarde se uniéron.

sábado, 25 de mayo de 2019

Travesía en el sistema de Udías: Cobijón - Sel de Haya

 
Galería Avatar.

Dentro del sistema de Udías, a día de hoy tan solo es factible realizar una travesía: la que une la boca del sumidero de Cobijón con la bocamina de Sel de Haya. No obstante, el recorrido se puede realizar en ambos sentidos, ya que los obstáculos que nos encontraremos están todos instalados en fijo. La instalación, así como su mantenimiento voluntario, y por supuesto la exploración de la caverna, la lleva a cabo el CCES (Club Cántabro de Exploraciones Subterráneas).


Galería de las columnas.

El pasado domingo 21 de abril un grupo compuesto por 11 espeleólogos realizamos la travesía entrando por Cobijón y saliendo por la mina de Sel de Haya. El equipo estaba compuesto por Pepe Cruañes y Ricard de Valencia y del club Hinneni; Gilabert, Lee y Luis del Espeleo Club Castelló; Mansano del C.M. Serra d’Irta; Josu e Isma del C.E. Akelar Espeleologi Taldea; y Manu, Juan y Josean del Club Cántabro de Exploraciones Subterráneas, que como exploradores de la cavidad nos guiaron en la travesía.


 
Dos tramos distintos de los pasamanos de la muerte.

Nos dirigimos a la boca de Cobijón para descender la rampa de entrada y adentrarnos en el subsuelo. Enseguida vemos el rio que se sume cercano a la boca y que hace su aparición por la izquierda y a un nivel inferior. Para salvar el agua, durante unos 450 m. avanzaremos por unas cornisas situadas unos 5 - 15 m. por encima del nivel del activo. Para ello existen instados múltiples tramos de pasamanos.

 
Zona final de los pasamanos de Cobijón.

Tras esta zona bajamos al nivel activo para enseguida abandonarlo ascendiendo una larga rampa que nos lleva a una serie de salas y galerías de gran envergadura. Primero avanzamos por la sala Chechu. En algunas zonas de la sala existen bellas formaciones. Desde aquí pasamos a la sala Tortajada, la cual abandonamos por su extremo noreste para buscar la galería de las columnas.

 
Bonito rincón de la Sala Chechu.


Galería de las columnas.

Esta galería se presenta bien decorada por gran cantidad de formaciones, además de poseer buenos volúmenes. Esta galería termina en un resalte que fue re-equipado en esta visita. Así llegamos al cañón del Rio Suvia. Aquí tendremos que avanzar por dentro del agua un centenar de metros, pero el agua no pasa de la rodilla. Esta es una zona donde se aprecia claramente los niveles que alcanza el agua en episodios de crecidas. Vemos multitud de materia orgánica así como desechos varios que han sido arrastrados por la virulencia del rio Suvia en sus momentos más feroces.


Galería de las columnas.

Rio Suvia.

A continuación subimos hacia la derecha a un nivel superior. Desde aquí también tenemos la posibilidad de ascender a la galería Hipnosis, en un nivel mucho más elevado, donde existe gran cantidad de espeleotemas. Esta parte del cañón del Suvia presenta unas dimensiones colosales.

 
Galería Hipnosis.

Avanzado rio abajo, pero sin tocar el agua, nos metemos de lleno en la gran Sala, donde el activo se pierde. Esta sala es enorme y se presenta repleta de material clástico. Una vez atravesada avanzaremos por la galería del vivac, de avance rápido. Pasaremos por el puente, una pasarela sobre el rio de dudosa consistencia pero de grandes dimensiones. Y pronto alcanzaremos el pozo de 20 m. que en esta visita los compañeros del CCES aprovecharon para reinstalar.

 
El puente, en la galería del vivac.

Desde donde parte el pozo, también es posible subir por cuerda fija unos 20 m. que nos llevaran a la interesante galería Avatar, profusamente decorada. Esta galería presenta un recorrido en torno a los 300 m. avanzando por cómodas galerías que han sido balizadas por el CCES para preservar los tesoros que alberga. Merece la pena salirse de la travesía y visitar este bello rincón del sistema.

 

 
Dos bonitos rincones de la galería Avatar.

Una vez bajo el pozo de 20 m. descendemos una larga rampa y entramos en el cañón del Suvia. En esta última parte de la travesía ya vamos siguiendo el cañón del río, pero casi siempre por terrazas o niveles por encima de donde discurre el activo. Pasamos una zona con grandes pisolitas, también por la gran colada y por los gours. En este último lugar existen unos grandes gours llenos de agua y con una coloración amarillenta que contrasta fuertemente con las oscuras tonalidades de las paredes y techos del cañón. Así avanzando por niveles superiores al del activo vamos abandonando el río y su murmullo y entrando por zonas más secas.

 
Los gours.

Finalmente encontramos un rampa de escombros de la explotación minera de la mina de Sel de Haya. Subiremos por ella y a continuación por una escalera de mano hecha de hierro que nos deja en las galerías de la mina. Estas galerías combinan zonas naturales con artificiales y también con zonas mixtas. El recorrido por la mina es a groso modo ascendente y carece de interés a nivel espeleológico, aunque si a nivel etnológico. Finalmente saldremos al exterior por una larga galería artificial y rectilínea con la típica sección de las explotaciones mineras.

 
Bonito rincón en la zona final de la travesía.

En definitiva es una travesía que nos permite conocer una pequeña parte del eje vertebrador de este gran sistema. Un sistema que los compañeros del CCES, con su buen hacer, están haciendo crecer y crecer y desvelando sus secretos más escondidos.

 
Galería Avatar.

martes, 21 de mayo de 2019

Diciembre 2018:sima de la Señora, el Carrasquizo, Raca, la Gótica, L’oret, La Covatilla, lÈreta, Forat de Cantallops, Mas Nou, Novençans y tía Ondera.


El jueves 6 de diciembre Alexis, Carolina, Quique y Ainhoa visitan la sima de la Señora, en Argelita.
Nos equipamos en la boca, bajamos la rampa, y ya en la sala Alexis instala una vía por la que baja Ainhoa, supervisada por Carolina, que baja instalando la segunda vía. Instalamos esta vía alternativa a la directa para evitar la rampa y la posible caída de piedras.
Para descender el segundo pozo, Alexis monta una única vía, por la que descendemos todos sin problemas.
Una vez todos bajo, Alexis monta el último pozo, e intenta descender, pero al ser un paso muy estrecho decide no continuar. Y comenzamos el ascenso hacia el exterior.
Una vez fuera, decidimos ir a un refugio cercano para resguardarnos del viento y comer al sol.

1. Refugio.

Después de comer nos dirigimos a la cueva del Carrasquizo, de la cual sólo exploramos su cómoda galería de entrada, sin llegar a pasar la gatera del final.


El viernes 7 de diciembre, por la mañana, quedamos Alexis, Carolina y Ainhoa para visitar el avenc de Raca. Instalamos dos vías, así Ainhoa baja acompañada. Visitamos por completo esta cavidad, observando las bonitas formaciones del final.


El sábado 8 de diciembre nos juntamos Alexis, Carolina, Carlos, Vicente, Esteban y Ainhoa para visitar por la preciosa sima Gótica o To-Ba, en Caudiel.
Madrugamos bastante ya que queremos estar a medio día en casa, porque algunos vamos a pasar la noche en el refugio de Peñagolosa y no queremos llegar muy tarde.
Llegamos sin problemas hasta el parking, puesto que nuestro conductor, Alexis, tiene pericia para conducir por pistas, no siempre en muy buen estado.
Una vez en la boca, es Alexis el que instala la cavidad, le sigue Ainhoa, no sin pasar algún problemilla para poder entrar por el primer paso estrecho.
Una vez estamos todos en la base de la cuerda, emprendemos la visita, recorriendo sus tres pequeñas salas separadas por estalagmitas. Y parándonos en cada rincón a observar su belleza.
También realizamos una larga y divertida sesión de fotografía, a cargo de Esteban y Vicente, quedando encantados con los resultados.

2. Haz de luz en la sima Gótica.

3. Sima Gótica.

4. Grupo en la sima Gótica.

Como se hace tarde, Alexis, Carolina, Ainhoa y Carlos deciden salir, mientras Esteban y Vicente se quedan un rato más disfrutando de las maravillosas formaciones del interior de esta cavidad y haciendo algunas fotos más.

5. Precioso techo en la sima Gótica.

6. Pináculos coraloides subacuáticos en la sima Gótica.


El lunes 10 de diciembre Alexis, Carolina y Ferran decidimos visitar la cueva de L'oret, en Eslida, ya que nos han comentado que a medio día el rayo de sol que entra por la boca es extraordinario. Así que con cámara en mano, entramos a disfrutar del espectáculo, que no nos deja indiferentes. Es una maravilla observar como primero es un puntito de luz y poco a poco va creciendo y haciendo un haz de luz grande.

7.  Haz de luz iluminando la cueva de L’oret.
  
Ferran realiza muchas fotos desde varias perspectivas, disfrutando muchísimo.
Bajamos el pequeño pozo, que no es otra cosa que un gour. Y bajo nos espera otra maravilla, una zona de formaciones sorprendentes que ya reconstruimos, pero esta vez el lago no está seco, sino que está lleno de agua.

8. Gour con agua en la cueva de L’oret.


El martes 18 de diciembre Alexis, Carolina y Gila visitan La Covatilla, en Aín.
Aunque nos costó un poco encontrar la boca debido al error del gps, al final la encontramos.
Esta cavidad es de fácil acceso, no se necesita material, aunque nosotros lo llevamos por si acaso. Tiene una reja en la entrada ya que es una cavidad regulada por la presencia estacional de murciélagos (cerrada desde el 1 de marzo al 30 de septiembre).
Entramos y descendemos la rampa observando el techo, ya que hay zonas con estalactitas, vemos un pequeño pozo a nuestra derecha y más adelante una gatera que creemos que comunican, pero no entramos.
Continuamos bajando hasta que encontramos un túnel, a nuestra derecha, por el que nos adentramos, y a tan sólo unos metros el ruido del agua es ensordecedor. Este túnel finaliza en una salita donde se ve una impresionante cascada de agua. Tras realizar algunas fotos, regresamos a la sala principal.
En la entrada al túnel encontramos dos spits, que gastamos para colocar una cuerda y así descender con mayor seguridad por los escalones tallados en la rampa. Tras unos bloques encontramos la base de la cascada, que nos deja hipnotizados.

9. Cascada en La Covatilla.

Luego continuamos por la galería que reduce sus dimensiones considerablemente hasta convertirse en una estrecha galería descendente, donde debemos arrastrarnos, y por donde es imposible no mojarnos en varios puntos, ya que por ella discurre un río.

10. Río de techo bajo en La Covatilla.

Avanzamos bastantes metros por ella, hasta que decidimos dar la vuelta y regresar a la salida, no sin antes visitar una zona cercana a la boca donde podemos observar raíces de las plantas que hay en el exterior.

11. Raíces en La Covatilla.

Tras comer algo, nos acercamos a ver la cova de l'Ereta, muy cerca de la anterior. Esta cavidad también posee una reja en la entrada ya que como la anterior está regulada por la presencia de murciélagos.
Entramos por la pequeña boca y obviamos el ramal que nos queda a nuestra derecha, puesto que su recorrido es menor que el que decidimos seguir.
Durante nuestro recorrido debemos ir agachados y a veces a rastras puesto que la galería es de techo bajo, hasta llegar a una salita, donde tras ascender unos 4 metros y atravesar una gatera, accedemos a la sala final.
  
12. Gatera de acceso a la sala final de la cova de l’Ereta.

Al entrar en ella nos quedamos muy sorprendidos por sus grandes dimensiones y su belleza, ya que está concrecionada y repleta de formaciones: estalactitas, estalagmitas, columnas, coladas y excéntricas.

13. Sala final de la cova de l’Ereta.

Conforme vamos avanzando esta sala nos sorprende cada vez más. Encontramos una pequeña ventana por la que accedemos a otra salita de reducidas dimensiones, pero con bellas formaciones.
  
14. Salita en la cova de l’Ereta.

Como ya es tarde decidimos regresar al exterior, pero no sin antes realizar varias fotografías.

15.  Grupo en la boca de la cova de l’Ereta.


El miércoles 19 de diciembre, por la tarde, Alexis, Vicente, Gila y Lee vistan el Forat de Cantallops, en Ares del Maestrat.
La boca está colgada a 4 metros sobre la base del cortado, pero se puede acceder a ella.

16. Boca del Forat de Cantallops.

Es una cavidad cómoda y sencilla de recorrer, ya que su galería principal es de techo alto (entre 2’5 y 7 metros de altura), y con estratos horizontales, característicos de ésta.
En la zona más alejada de la boca podemos observar algunas formaciones reconstructivas.

17.  Formaciones en el Forat de Cantallops.


El sábado 22 de diciembre Alexis, Carolina, Esteba, Lee y Gila van a Les Coves de Vinromà a visitar el avenc del Mas Nou de Porcar.

18. Sala principal del avenc del Mas Nou de Porcar.

Visitamos el sector noreste de esta cavidad, disfrutando de sus amplias galerías y observando la erosión de los niveles del agua. Atravesamos la gatera del final y disfrutamos de las bonitas formaciones de la última sala.

19. Bandera en la sala principal del avenc del Mas Nou de Porcar.

Esta cavidad para mi tiene algo especial, ya que fue mi primer contacto con este maravilloso y fascinante mundo de la espeleología. Me quedé con ganas de volver a visitar y recordar el sector suroeste, pero debido a las bajas mediciones de oxígeno en varios de sus puntos, consideramos más seguro no visitarlo.

20. Grupo en la boca del avenc del Mas Nou de Porcar.
  

El 24 de diciembre Alexis y Vicente visitan la cova de la Tía Ondera, en Aín. Recorriendo sus varios pozos, salas y gateras.


El sábado 24 de diciembre, Carolina decide visitar el avenc dels Novençans, en la Sierra Engarceran.
Hay momentos en la vida que en el único sitio donde encuentras paz y te sientes bien contigo misma es metida en una cueva.
Necesitas ir sola. Eliges una sima fácil para evitar complicaciones, con un acceso sencillo, llegando con el coche a la boca, y que encima sea de una belleza extraordinaria para evadirte de tus problemas terrenales.
Preparas cuidadosamente el material, el equipo, las cuerdas, el bidón estanco, algo de comida por si acaso y agua. Pones el GPS y te diriges a ella. Has elegido Novencans, la conoces, tienes claro el acceso y la instalación, y que está repleta de formaciones preciosas.
Una vez allí, te preparas, comes algo, te equipas, coges los trastos y a por ello.
La instalación es sencilla, pero aun así tomas tus precauciones, ya que vas sola. Te revisas el equipo y que lo que estás haciendo es correcto.
Bajas el primer pozo, sin problemas, disfrutándolo.
Pones las cintas a las formaciones para descender el segundo pozo, y añades una cinta que absorba el roce (aunque sabes que cualquiera de los que lo ha instalado antes no lo ha hecho, pero como vas sola lo consideras oportuno).
Desciendes el pozo. Y ya en la base te haces un par de fotos, te quitas el equipo, aún con problemas en tu cabeza.
Bebes agua, coges el bidón donde has metido el móvil y te dispones a recorrer los escasos metros de gatera que te separan de una sala que es una maravilla.
Avanzas muy poco a poco, decides darte un respiro y relajarte, tumbada en el suelo de la estrecha gatera, necesitas liberar tus pensamientos, y poco a poco lo vas consiguiendo.
Llegas a la sala, te maravillas, te cae una lágrima (tus problemas te persiguen), pero poco a poco te sumerges en la inmensidad de esas magníficas formaciones que crea el agua.

21. Sala del avenc dels Novençans

22- Bonitas formaciones en el avenc dels Novençans

Avanzas por la sala, redescubriendo cada rincón desde otro punto de vista. El silencio te acompaña, estás sola y estás observando lo bonito de cada rincón. En tu cabeza ya no hay problemas.
Haces algunas fotos y decides salir, muy a tu pesar ya que sabes que fuera los problemas te alcanzan y te superan.
Poco a poco vuelves a atravesar la gatera, te equipas y asciendes. Recuperas la cuerda, y vuelves a subir el primer pozo.
Recoges todo el material, lo ordenas, guardas el equipo, comes algo, bebes agua y para casa. No sin antes avisar a tu amigo, el único que sabía dónde estabas, que ya estas fuera y te vas a casa.
Una experiencia inolvidable. La pena es que una vez fuera los problemas están ahí, pero yo vuelvo a casa con la sensación de ser capaz de hacer algo por mí misma.