Travesía subterránea que une los 2 pozos más profundos de España: Pozo de los Pasiegos (345 m.) y Gran pozo MTDE (435 m.).
Pozo de los Pasiegos desde su base.
Antecedentes:
En los años 2004 al 2006 el grupo catalán G.E. Rubí, con la colaboración de espeleólogos del G.E. Talaia, explora la Torca del Tejón y descubre el pozo de los Pasiegos, el más profundo de España en ese momento, de 345 m. de profundidad. Los resultados de las exploraciones de esta torca los podéis ver en la siguiente publicación, donde se presenta también la topografía original de la Torca del Tejón.
En el verano de 2016, los clubes CCES (Club Cántabro de Exploraciones Subterráneas) y el Espeleoclub Ábrigu de Asturias, descubren y exploran el gran Pozo MTDE, en la torca del Porrón. La base de este pozo conecta con la base del Pozo de los Pasiegos. Este monstruo de pozo ostenta actualmente el récord de profundidad de la península y, con sus 435 m., es la segunda vertical más profunda del mundo. Enlazamos las publicaciones de los exploradores:
CLUB CÁNTABRO DE EXPLORACIONES SUBTERRANEAS: Torca del Porrón, Gran Pozo MTDE
(2) Bajo la Len - TORCA DEL PORRÓN. GRAN POZO MTDE Después de la... | Facebook
Posteriormente, durante los años 2016 y 2017, espeleólogos pertenecientes a la SEII de Madrid re-equipan la Torca del Tejón con parabolts inox y fraccionan el gran volado de 240 m. del pozo de los Pasiegos.
No debemos olvidar que la realización de esta actividad deportiva se debe a los exploradores que descubrieron las 2 cavidades: G.E. Rubí, CCES y Ábrigu; así como a los espeleólogos de la SEII que realizaron la re-equipación de la Torca del Tejón.
Gran Pozo MTDE (foto extraída del blog del CCES).
La travesía:
La travesía que une estos 2 pozos se llevaba preparando tiempo atrás, con mucha ilusión. Ante la baja de algunos compañeros, estos fueron remplazados por otros, y así es como muchos de nosotros ocupamos las plazas que dejaron otros espeleólogos. Miryam Good Vibes fue la que se encargó de la gestión logística de todo el material, con la ayuda de algunos de sus compañeros. Finalmente entre todo el equipo participante aportamos el material necesario para poder acometer esta empresa.
El fin de semana del 21 y 22 de marzo, dando comienzo a la primavera, se prepara está interesante actividad. El viernes por la tarde y por la noche fuimos llegando todos los compañeros al camping de San Roque de Riomiera, punto de encuentro. Esa mañana Miriam y Gonzalo realizaron 2 porteos con material hasta las 2 bocas de entrada, que se sitúan a escasos metros una de la otra.
Cuesta de acceso a las cavidades.
Los 14 participantes nos distribuimos en 2 equipos, uno para instalar cada una de las simas. Luego cada equipo desinstalaría la sima contraria. Decidimos dividirnos de forma que fuéramos con compañeros conocidos de antemano. Así, el equipo que entraríamos por la Torca del Tejón lo formamos Edu Mir, Miguel Mateo, David Aznar y Luis Almela del CE8 del Mas de las Matas, Toni Latorre del Espeleoclub La Vall d'Uixó y Álvaro del CEA de Aragón. El equipo mixto de instalación de la Torca del Porrón lo conformaban Miryam, Gonzalo, Sara del club Katiuskas, Andoni Vecchio del club Akelar, Carlos y Eva de la Asociación Espeleo-Montañera Trasmiera, Jose y Mayte del Club Deportivo Terrasub.
Equipo de instalación de la Torca del Tejón.
Por la mañana nos preparamos y subimos hacia las bocas de las cavidades, salvando los algo más de 200 m. de desnivel con todo el equipo personal y el equipo colectivo que resta por subir. El equipo de Pasiegos entramos con una o dos horas de antelación, ya que como luego también comprobaríamos, la torca del Tejón posee una instalación mucho más elaborada.
Cargados con el material iniciamos el ascenso hacia las bocas.
Edu Mir, que fue el primer espeleólogo en entrar en cavidad, lo hace sobre las 11.20 a.m. Nos arrastramos por la gatera de entrada, que nos deja en la incómoda cabecera del P-9 inicial. Tras este se abre una pequeña sala. Allí buscaremos la continuación arriba de un corto resalte, que nos lleva a la Gatera cósmica. Este paso estrecho y descendente nos deja en la aérea cabecera del P-28. Este está equipado con 2 fraccionamientos, al primero de ellos se accede mediante un péndulo. El primer fraccionamiento consta de un solo punto (parabolt M8) ya que el segundo parabolt se nos rompió. Más abajo volvemos a fraccionar en otro parabolt de M8. En la base de este pozo existe una sala con el suelo llano. Se prosigue por un meandro de una veintena de metros que ya nos deja en la cabecera del pozo de los Pasiegos (P-345).
Edu en la boca de la Torca del Tejón.
*Para tener una información más completa de la ficha de instalación a día de nuestra visita mejor vean el croquis realizado por los espeleólogos de la SEII que realizaron la re-equipación del pozo de los Pasiegos durante los años 2016-2017. A este croquis nuestro compañero Toni Latorre del Espeleoclub La Vall d'Uixo le ha añadido algunos comentarios que facilitan la instalación y la preparación del material, así como también las chapas necesarias en cada fraccionamiento y si estas están en fijo o tenemos que aportarlas el equipo que instale.
Ficha de instalación de la Torca del Tejón.
El Pozo de los Pasiegos arranca con una cabecera de 3 puntos con parabolts M10 y con las chapas en fijo. También existe un pasamanos de 2 puntos instalado en fijo con 2 argollas.
Tras la cabecera los instaladores en su ficha indican una serie de fraccionamientos y desviadores, pero nosotros aconsejamos realizar una tirada limpia de unos 30-35 m. hasta alcanzar un fraccionamiento con 2 parabolts M10, tal como instalamos nosotros. Suponemos que la instalación original responde a evitar el chorreo de agua en épocas en que la cavidad se encuentre más activa.
Edu comenzando el descenso del Pozo de los Pasiegos.
Más abajo encontramos varios fraccionamientos más, donde existen tanto parabolts M10 como M8, algunos con chapa y otros sin ellas. Así llegamos al primer pasamanos, que está equipado en una cómoda repisa donde pudimos estar los 6 compañeros y comer con relativa tranquilidad. El pasamanos está equipado con parabolts y chapas, y en su final la cabecera consta de 3 parabolts M10 también con chapa. Tenemos varios fraccionamientos con tiradas de cuerda más cortas y una última de unos 25 m. que nos deja en una repisa cómoda. Esta repisa realmente se trata de un gran bloque empotrado dejando 2 oquedades o pozos, nosotros continuaremos por la más amplia.
David iniciando la instalación tras el primer pasamanos (PM3 en la ficha).
En este punto se puede optar por descender un volado de unos 235 m. Para ello podremos utilizar una cabecera situada en el lateral contrario donde se sitúan las chapas para montar el pasamanos que da acceso a la vía fraccionada (PM4 en la ficha). O bien podemos utilizar la vía fraccionada que es la opción que nosotros elegimos. Para ello montamos un pasamanos de 4 puntos con parabolts M10 con chapa más la cabecera con 2 parabolts M8 de los cuales uno estaba sin chapa.
La vía fraccionada es muy cómoda, sobre todo para el ascenso, ya que evita largas e incómodas esperas. Se van sucediendo rápeles cortos, de entre 5 y 20 metros. Esta toda ella equipada con parabolts M8 sin las chapas, a excepción de 2 chapas de aluminio que nosotros no utilizamos y que realmente sería mejor retirar, ya que con el paso del tiempo se deterioran rápidamente. La mayor parte de los fraccionamientos poseen 2 parabolts, pero nosotros solo utilizamos uno de ellos en la mayoría de los fraccionamientos, de esta forma aligeramos el avance. Tan solo montamos fraccionamientos de 2 puntos tras pequeños péndulos o al final del pasamanos.
Parte final del Pozo de los Pasiegos desde la sala existente en su base.
En este descenso de más de 200 m. cabe reseñar un pasamanos de 4 puntos más cabecera doble. Este no es complicado, ya que los puntos están bastante cerca unos de otros, aunque la pared está recubierta por una pátina de arcilla que la hace bastante resbaladiza. Otro punto a reseñar es un pequeño péndulo que hay bajo un rapel largo y que posee un cordino instalado en fijo para ayudar a la hora de pendulear. La existencia de trozos de cinta balizadora roja y blanca en prácticamente todos los fraccionamientos de este tramo facilita su localización.
Miguel y Edu en el pasamanos de acceso a la ventana que nos llevará a la última vertical de 57 m.
Tras estos entretenidos 240 m. de rapeles por fin pisamos suelo. ¡Qué ganas teníamos! Una meadita, un trago de agua y a continuar. La base del pozo de los Pasiegos está formada por una amplia sala con un desfondado en su zona central. Para evitar el desfonde se monta un pasamanos pegado a la pared y posteriormente unimos la cuerda con otro parabolt situado en la pared de enfrente. Debemos buscar una ventana, a la cual se accede por un pasamanos equipado con una cuerda fija gravemente dañada. Por ello usamos nuestra cuerda para acceder a la ventana. Aquí nos acercamos al último pozo descendente de la travesía, de 57 m. Aquí ya vemos a los compañeros del otro grupo. Salvamos un primer rápel de una docena de metros, al que sigue un pasamanos equipado en fijo. Desde el final de este pasamanos nosotros montamos un rapel volado de unos 45 m. muy elegante. Por tanto no sabemos cómo está la instalación realizada por la SEII, pero recomendamos bajar el volado de 45. Para nosotros fue como un final de fiesta apoteósico.
En la base de esta vertical, ya nos situamos en una amplia galería, desde donde vemos perfectamente a nuestros compañeros que han descendido por el pozo MTDE y llevan un par de horas esperándonos.
En la base del P-57 nos situamos en la planta inferior de la cavidad, ocupada por grandes galerías. Podríamos decir que aquí se juntan 3 amplios conductos semi-horizontales, uno es donde llega este P-57 desde la Torca del Tejón, otro es la base del pozo MTDE, y la tercera es donde se sitúan los restos de un antiguo vivac, que para desgracia del visitante ahora es más bien un basurero.
Miguel junto a los grandes bloques que ocupan la base del P-57 de la Torca del Tejón.
Desde la base del P-57 nos acercamos hacia abajo de la rampa para atisbar el camino hacia la máxima profundidad de este ramal, pero enseguida unos bloques gigantes nos obligan a utilizar cuerda, por lo que solo nos asomamos. En dirección contraria remontamos una rampa con abundante material clástico para llegar a una especie de carena o cresta que separa la base de la Torca del Tejón de la base del pozo MTDE. Desde aquí para alcanzar la base de pozo MTDE debemos bajar un resalte o pocete de unos 6 m., pero para ascender hasta el vivac subiremos una rampa inclinada. Estas rampas y pocetes estaban todas ellas con cuerdas fijas.
Los dos equipos que realizamos la travesía en la base de los pozos (falta la compañera Sara).
Nos encontramos con los compañeros del grupo que entró por la Torca del Porrón, y que llevan un par de horas esperándonos. Cambiamos impresiones, hacemos la foto de grupo, intercambiamos los Walkys y ellos van saliendo. Nosotros tras comer algo también iniciamos el ascenso, ahora por el gran Pozo MTDE.
Toni bajando la cuerda fija que nos lleva desde el vivac a la base del pozo MTDE.
El pozo es ancho y nosotros subimos pegados a una pared. Las tiradas del pozo son cortas, no creo que ninguna llegue a los 30 m. Mirando hacia arriba se ve a los compañeros colgados de la cuerda, y más allá un gran vacío, todo oscuridad. Fraccionamiento tras fraccionamiento vamos subiendo este gigante. Esto es muy largo y la monotonía es máxima, el conducto vertical por donde subimos no cambia su morfología en sus 300 metros inferiores. Así es como llegamos hasta el vivac del percal, que se trata de una pequeña cámara a la que se accede por una ventana con ayuda de un pasamanos equipado en fijo. El suelo de este habitáculo es llano y aquí caben unas 5 o 6 personas. Aquí paramos 4 de nosotros a recuperar las cuerdas, ya que hasta aquí subimos con las manos en los bolsillos.
Gran pozo MTDE desde su base.
Con ayuda de una mini-traxion y otra polea, y estirando cuerda como mulas, recuperamos los más de 400 m. de cuerda que colgaban de aquí hasta la base del pozo. La vertical es bastante limpia, pero todos rezábamos para que no se enganchara ninguna cuerda. Más de una hora invertimos en la recuperación de cuerdas hasta este punto. Desde aquí ya cargamos cada cual con su petate y sus ciento y pico metros de cuerda.
Recuperando las cuerdas desde el vivac del Percal.
En este punto el pozo comienza a perder anchura, y la monotonía termina. Luego llegamos a una cómoda repisa que divide los primeros metros del pozo de la inmensa zona inferior. Esta repisa, según criterios, podría considerarse el inicio del Pozo MTDE, quitándole metros a esta gran vertical. Desde aquí quedan un par o tres tiradas hasta su cabecera real. Por fin se acabó el MTDE. Un cómodo meandro nos lleva a un resalte equipado con cuerda. La cabecera de este resalte fue desobstruida por los primeros exploradores, por lo que sigue siendo estrecha. Desde aquí nos separan unos pocos metros del exterior, pero antes atravesaremos una ciénaga para dejar todos nuestros equipos y petates bien sucios.
Boca de la Torca del Porrón.
Tras unas 15 o 16 horas, ya que salimos escalonadamente, llegamos al exterior finalizando esta travesía que une las dos mayores verticales de la península. Ahora solo falta bajar hasta los coches cargados como mulos. Pero antes entramos en la Torca del Tejón para comprobar que los compañeros del otro equipo están ya comenzando a salir, los encontramos en el pozo de 28 m. El último de ellos sale por la boca sobre las 5 de la madrugada.
El día siguiente toca repartir el material y despedirse de nuestros compañeros. Agradecemos desde aquí la invitación para participar en esta actividad, sobre todo a Míryam; y la confianza depositada en nuestro equipo. Ha sido una dura y bonita jornada de espeleología rodeados de amigos.















