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martes, 17 de febrero de 2026

Espeleo en Granada y Antequera

 

Sima de los Cogollillos.


El pasado fin de semana, 30 y 31 de enero y 1 de febrero, visitamos algunas de las cavidades clásicas de la zona de Granada y Antequera. Finalmente fuimos Patri, Joel y Luis. Salimos el viernes temprano de Valencia y llegamos a la sierra de la Camorra a media tarde.

Esta sierra se sitúa al norte de Antequera, en el término municipal de Mollina. Allí se sitúan varias cavidades interesantes, como por ejemplo la cueva de los Órganos, la Sima de la Araña, la Sima Begoña, y como no, la Sima del Soldado que fue la que nosotros visitamos, que alcanza los -122 m. de profundidad.

La sima del Soldado está repleta de espeleotemas.


La cavidad se inicia con un par de cortos pozos. En la base de este segundo pozo se abre una estrecha diaclasa que remontamos para alcanzar una primera sala muy concrecionada. Porque a medida que vamos bajando cada vez van apareciendo salas más voluminosas y recubiertas con vistosos espeleotemas. Además los espeleotemas se muestran activos y con tonalidades que van del blanco, al ocre ofreciendo una estampa magnífica.

Primeras salas en la sima del Soldado.


Un nuevo pozo, cuya cabecera se sitúa entre grandes bloques y en una zona más elevada, nos lleva a una serie de resaltes y a un cuarto pozo. Bajo este llegamos a otra sala amplia y muy decorada por grandes coladas y algunas estalagmitas, banderas y estalactitas. Aquí, entre las múltiples opciones, nos decantamos por descender bajo las grandes coladas hasta alcanzar un tramo vertical que descendemos con anclajes naturales ya que la vía principal no desciende por aquí. Esta zona es bonita, pero termina pronto. Así que remontamos de nuevo hasta la sala superior.

Amplia sala decorada por bellas coladas.


Otro pozo corto, que podemos destrepar entre bloques, nos lleva a una gran sala donde se junta la vía alternativa que dejamos en la base del segundo pozo. Esta amplia sala es muy bonita, y destrepando hacia la parte inferior encontramos varios pasos que nos llevan a un sector con mucho desarrollo horizontal y salas de buen tamaño. Todo este sector se sitúa sobre materiales yesíferos que marcan un cambio litológico importante en la cavidad y ello se muestra en un cambio de morfología en la cavidad.

Pocetes de corrosión sobre el yeso.


Salas en el nivel inferior.


En esta parte final podemos admirar pocetes de corrosión sobre la roca yesífera, recubrimiento en paredes que asemejan granos de azúcar, líneas de los estratos de yeso y alguna muestra más de la presencia de yesos. En estas salas finales abundan los espeleotemas. Nosotros todavía trepamos a un balcón en la parte baja de la gran sala final y desde allí se accede a 3 o 4 salitas mas repletas de bellas formaciones.

En definitiva una cavidad que a medida que vas descendiendo, te va sorprendiendo y atrayendo más.

Excéntricas en el nivel inferior.


Las formaciones están muy activas.


El sábado quedamos con los amigos Cristina y Paco del GES de la SEM de Málaga para visitar la Sima de los Cogollillos, en la Sierra Elvira, dentro del municipio de Atarfe y muy cercana a la ciudad de Granada.

Primeras salas con morfologías hipogénicas.


Enseguida llegamos a pequeñas salas con vistosas banderas.


La boca de la cueva se abre en una zona de explotación minera a abandonada. Una corriente de aire húmedo y caliente salía por su boca, lo que contrastaba con la fría temperatura exterior en pleno mes de enero. Nada más entrar a la cueva, esta ya nos sorprende por su singularidad. Pues la inclinación de los estratos condiciona la estructura de las galerías, de manera que avanzamos por laminadores y salas con una inclinación de sus suelos en torno a los 45°. A esta característica tenemos que sumar las cúpulas y las morfologías hipogénicas presentes en algunos techos fruto de la disolución a causa de los vapores presentes en este ambiente tan cálido. Porque hay que decirlo, la cavidad es muy cálida, vamos sudando mucho durante nuestro avance, por lo que debemos llevar buena cantidad de agua u otros líquidos para evitar deshidrataciones.

Paco con los Cogollillos.


Además, en una fase posterior de sedimentación se han formado vistosos espeleotemas vadosos, como son las fantásticas banderas que nos acompañan en las primeras salas.

En la primera sala nada más traspasar la boca se recomienda el uso de una cuerda, que sobretodo será de gran ayuda para la salida. Y un poco más adelante descenderemos un pozo estrecho de unos 10 metros para comunicar con otro nivel abierto también a favor del buzamiento de los estratos.

Cristina subiendo un bello pozo.


El nivel inferior está repleto de “cogollillos” o Pop-corn.


Más adelante descendemos por fracturas verticales. Avanzamos destrepando y sin utilizar cuerda. En otro nivel tendremos que buscar la escondida cabecera del pozo que nos lleva al piso inferior de la cavidad. Nos costó encontrarla, ya que esta se encuentra tras una estrecha ventana y sin anclajes para aproximarnos a la cabecera. Este tramo, con 2 pozos de medida inferior a los 10 metros y unidos mediante un repisa cómoda, nos lleva al nivel inferior, donde la morfología cambia.

Bonitas agujas.


Los “cogollillos” decoran el piso inferior.


Este piso inferior se estructura a favor de una ancha diaclasa y lo primero que nos sorprende es la gran profusión de espeleotemas coraloides tipo pop-corn, los que dan nombre a la cavidad, ya que se asemejan a Cogollillos. Pero las paredes también aparecen tapizadas de banderas y coladas blanquecinas y de tonalidades ocres. Esta zona es fabulosa. Avanzamos dentro de la zona balizada y llegamos a otros 2 pozos consecutivos y también cortos. Llegaremos a una zona donde la galería aumenta sus dimensiones y abundan los recubrimientos sedimentarios. Aquí nos detenemos a comer algo y decidimos dar media vuelta. Pero todavía vemos una estrecha cabecera de un nuevo pozo, porque la cavidad continúa un poco más.

Majestuosas coladas en una de las salas más grandes de la cavidad.


El último pozo que descendimos es magnífico.


Al salir al exterior el cielo está despejado y se nos muestra un bello panorama con Sierra Nevada blanquita y la ciudad de Granada a sus pies. Así que decidimos ir a recuperar fuerzas por Granada y, cómo no, darnos un paseo por el Albaicín.

La Alhambra desde el Albaicín.


El domingo, como colofón a estos días por Andalucía, volvemos a Sierra Elvira para darnos un bañito en el spa de Raja Santa. La Sima de Raja Santa también se abre en el frente de una antigua explotación minera. Esta cavidad se estructura sobre una falla y posee la peculiaridad de alcanzar un acuífero termal.

Sierra Elvira.


Boca de la Sima de Raja Santa.


En el parking de la cavidad, mientras desayunamos, vemos llegar otro grupo de espeleólogos procedentes del Espeleoclub Karst de Sevilla y del Grupo de Exploraciones Subterráneas de Pizarra (GESP) de Málaga. Estos compañeros entraron primero en cavidad, ya que nosotros todavía teníamos que terminar de desayunar y prepararnos. Muy amablemente nos dejaron utilizar sus cuerdas para subir y bajar, hecho que agradecemos enormemente.

Repisa bajo el P-40.


En los primeros metros de la cavidad se avanza por una fractura que queda enmascarada por grandes clastos. Se suceden los resaltes, destrepes y pasos estrechos. Así se alcanza la amplia cabecera del primer pozo, de 40 m. (o P-16 + P-26). Esta vertical ya se desciende por la amplia falla donde se desarrolla la cavidad. En su base ya observamos espeleotemas epifreáticos cubriendo las paredes, sobretodo clouds. Entre cada uno de los pozos existen cómodas repisas, e incluso galerías de gran desarrollo como en el caso de la base del P-40, donde parte la vía Andrés, visitada parcialmente.

Los clouds cubren las paredes de la fractura.


A continuación del P-40 aparecen 3 más con unas características similares. Estos son de 9, 15 y 11 m. respectivamente. Bajo el último de ellos dejamos los arneses y nos ponemos el bañador. Pues tan solo nos queda descender una rampa de una veintena de metros para alcanzar el acuífero. Ojo porque la rampa resbala mucho, sobretodo una vez mojada la roca. El día de nuestra visita había una cuerda fija y con nudos para facilitar la progresión por ella.

Joel en la zona acuática.


Una vez en el agua, que se encuentra a 32° C, nos toca disfrutar de un merecido baño. Dentro del acuífero termal podemos nadar durante, por lo menos unos 200 m. ya que este inunda toda la fractura. Nosotros recorremos gran parte de la fractura inundada. Esta alterna tramos amplios, donde la anchura supera los 2 metros con tramos estrechos y pequeños sifones y pseudo-sifones. Es divertido superar estos pequeños sifones. Las paredes aparecen recubiertas por clouds en prácticamente todo el recorrido acuático. Nosotros nos dimos la vuelta ante un sifón más largo, ya que teníamos prisa para subir los pozos y no hacer esperar a los compañeros andaluces.



Esta cavidad bien merece una visita por su singularidad. Y con ella finalizamos un agradable fin de semana por la Andalucía subterránea. Bonitas cuevas y muy buena compañía, y un placer volver a coincidir con Cristina y Paco.

En el acuífero de Raja Santa.

martes, 16 de diciembre de 2025

Torca del Carlista (Karrantza, Bizkaia)

Cavidad increíble que no nos importa volver a visitar. Increíbles las enormes dimensiones de su gran sala, la más grande de Europa, dicen. Increíble el pozo volado de casi 90 m. que cae por en medio de la gran sala. Increíbles los espeleotemas que abundan por doquier y que emborrachan por su nunca terminar. Increíble la compañía para esta visita. Y también increíble la cara que se le quedó a Joel al descubrir el sifón terminal, ¡Ji ji ji!

Luis en un bello rincón de la sala Aranzadi.


Pues eso, que visitamos otra vez la famosa Torca del Carlista, y otra vez más salimos más que satisfechos. Esto fue este verano, durante nuestra gira por el norte. El equipo formado por Joel, Mikel, Lee y Luis se dispuso a preparar las cuerdas: una bobina de 100 y otra de 200 m. a estrenar. Después de ello, y de un bocado, tocaba subir la empinada cuesta hasta la boca, en medio de un afilado lapiaz.

En la boca a prepararse y para abajo. Hay otro grupo en cavidad, pero intentaremos utilizar lo mínimo "sus" anclajes. Luis instala una vía desde la boca hasta abajo del volado, y Lee instala otra segunda vía en el volado. El tramo final, sin palabras, es todo enorme. Para Mikel es su primera gran vertical volada, y lo ha flipado.

Lee en la gran sala Jon Arana.


Una vez debajo del pozo nos quitamos los equipos y comienza el recorrido por la gran sala Jon Arana. Estamos en la parte más alta de una enorme sala con fuerte pendiente. Vemos muchos grandes bloques por doquier. A medida que vamos bajando, parece que estemos descendiendo de una montaña pirenaica. Espeleotemas gigantescos van apareciendo entre los bloques, en muchos casos enmascarándolos. Al acercarnos a las paredes de la sala hacen su aparición otras formaciones de menor tamaño, pero no menos bellas.

Columna en la zona inferior de la gran sala Jon Arana.


En la parte baja de la sala Jon Arana, o Sala G.E. Vizcaíno, unos pasos entre espeleotemas y unos destrepes, nos llevan a unas galerías descendentes. Tras bajar varias rampas y resaltes, alguno de ellos con alguna cuerda fija para ayudarnos, aparecemos en otra gigantesca sala: la sala M. Iradier. Nosotros buscamos en el extremo sureste de esta sala una galería muy concrecionada. Las paradas son continuas para fotografiar muchos de sus rincones, otros detalles los guardaremos en la retina.

Mikel en la zona inferior de la sala Jon Arana, o Sala G.E. Vizcaíno.


Esta galería nos deja en otra sala enorme: la sala Aranzadi. Aquí se nos sigue cayendo la baba con tanto espeleotema, tanta excéntrica, tanta columna, tanta estalagmita, tanta colada, tanta estalactita, tanta fistulosa, tantos cristales... Perdemos la noción del tiempo embelesados con la belleza de cada rincón de la sala. Pero finalmente en un atisbo de raciocinio decidimos volver sobre nuestros pasos.

Joel en la sala Aranzadi.


De nuevo en la sala Iradier, Joel y Luis tienen curiosidad por llegar al sifón terminal, pero Lee y Mikel irán saliendo para evitar esperas en el pozo de salida. La sala Iradier también tiene rincones bonitos, pero vamos tan emborrachados de espeleotemas, que casi no nos sorprenden ya. Al final de la sala entramos por un pórtico que queda en alto y da paso a otras bellas galerías que descienden hacia la máxima profundidad de la cavidad.

Sala Aranzadi, repleta de espeleotemas.


Aún nos queda por superar un pozo que nos han dejado instalado los compañeros del otro grupo que estaban en la torca. Aún así, no llevamos arnés. Pero con delicadeza descendemos este último obstáculo para llegar al famoso sifón terminal de Carlista. Joel esperaba encontrarse con un bucólico sifón, pero resulto llegar a este icónico lugar que veis en la foto de abajo. Je je je!!

Foto de rigor y hacia el exterior. Al llegar a la base del P-152, Lee y Mikel están terminando de subir la parte volada. Luego subimos Luis y Joel desinstalando. Llegamos al exterior todavía con las luces del atardecer iluminando la bahía de Santoña. En definitiva, una buena jornada en esta clásica cavidad.

Sifón terminal del Carlista.

miércoles, 3 de diciembre de 2025

Soplao de Txomin IV (Bizkaia)

 

Sala blanca en el Soplao de Txomin IV.


Para terminar nuestro viaje a Cantabria - Bizkaia con buen sabor de boca, hicimos otra visita a una clásica. Esta no la conocía, y ya tocaba descubrir la famosa sala blanca. Lee, en cambio, ya había estado hace unos cuantos años y se llevo una pequeña decepción que luego comentamos.

Compartimos la actividad con los amigos del Espeleo Club Tortosa, que también andaban estos días por Cantabria. Por nuestra parte se unieron a nuestro grupo Suny y David del CMEX, además de los que ya llevábamos unos días: Joel, Lee, Mikel y Luis.

Joel en la Sala blanca.


Habíamos quedado que entraríamos nosotros hora y media antes que los compañeros del ECT para ir instalando y evitar tapones en el descenso de los pozos. Por otra parte ellos se encargarían de desinstalar los pozos, saliendo nuestro grupo primero.

La cavidad se abre dentro de una antigua explotación minera. A este tipo de cavidades naturales encontradas durante los trabajos de minería, en esta zona se les denomina "soplaos". Por tanto, por eso estamos ante el soplao de Txomin IV. En esta mina existen varios soplados más, por ello a este le corresponde el número IV.

Luis junto a un curiosa formación epifreática.


Primero tenemos que entrar en la mina y buscar la entrada al soplao número IV, porque existen unos cuantos más, todos ellos marcados con marcas de pintura. Hay muchas marcas en la mina que dan lugar a confusión, y la topografía que tenemos de la mina tampoco tiene mucho detalle, es más bien confusa. Aunque no cuesta mucho navegar por las galerías artificiales en busca del soplao IV.

Excelentes excéntricas blancas en la sala del mismo nombre.


Una vez en el soplao IV, nos presentamos a mitad de un ancho pozo decorado por grandes coladas, que en su día serian blancas, pero que se encuentra manchadas por sedimentos o por el polvo desprendido por las antiguas actividades extractivas. Por unas repisas, y mediante un largo pasamanos, o mejor dicho pasapies, llegamos a un primer pozo de una veintena de metros. En su base, una sala para esperar cómodamente da paso a la cabecera del gran pozo de 110 m. Pozo fraccionado que nos deja en una gran sala ocupada por material clástico, parte del cual esta constituido por escombro que ha sido lanzado desde las galerías de la mina.

Joel iniciando la instalación del pasamanos que da acceso a la zona natural.


En un extremo de la sala, donde las paredes ya comienzan a mostrar bellos espeleotemas blancos, como banderas y excéntricas, se abre un pequeño pozo de 15 m. En su base una serie de pasos estrechos y algunos resaltes intercalados por pequeñas salas, nos llevan a una gran sala: la Sala blanca. Este es el objetivo de la mayoría de las visitas a este soplao.

Luis dentro de un rincón sencillamente impresionante.


La sala presenta las paredes y techos recubiertos por espeleotemas blancos, entre los que destacan coladas, suelos estalagmíticos, excéntricas de gran tamaño, estalagmitas, espeleotemas epifreáticos y algún pequeño lago. Lo más destacado de la sala se sitúa en un extremo de esta, donde abundan las excéntricas de muy buen porte y con una alta densidad de ellas. Este rincón de la sala es un verdadero tesoro, donde las largas excéntricas van en todas direcciones formando una blanca maraña de calcita. Las fotos que acompañan este post hacen justicia a estos espectaculares espeleotemas blancos inmaculados.

Marc admirando la formación más característica de la Sala blanca


Alguna zona de la sala está balizada, aunque insuficiente, como podemos ver si observamos el suelo de la sala. Pues el suelo, que antaño era blanco, como nos recuerda Lee, ahora se haya cubierto por una capa de barro que le resta belleza al conjunto. Es una verdadera lástima la degradación de la sala, y sería una gran labor el cuidado balizado de la sala, así como la limpieza de sus zonas mas degradadas. A veces es necesario balizar nada más descubrir estos tesoros subterráneos para mantenerlos en su máximo esplendor para disfrute del colectivo espeleológico.

Luis junto a una blanquísima colada en un rincón de la Sala blanca.


Una vez deleitados por estos momentos en la sala blanca, volvemos sobre nuestros pasos y comenzamos a salir hacia el exterior. Los compañeros de Tortosa se quedan para desmontar y recoger las cuerdas.

Con esta guinda cerramos nuestro viaje a Euskadi - Cantabria de este verano.


jueves, 20 de noviembre de 2025

Topo Sorbas 2025

Sistema de la cueva del Agua (Sorbas).


Los días 19, 20 y 21 de septiembre se celebró en el Karst en Yesos de Sorbas una edición mas de este clásico encuentro de espeleología. La organización recae en manos del Espeleo Club Almería, con todo el cariño que ponen en el evento Inma, Amparo, José María y los demás compañeros del ECA. El evento tiene como prioridad que nos conozcamos los espeleologos interesados en las topografías de las cavidades subterráneas, para intercambiar conocimientos, nuevas técnicas, los últimos instrumentos y todo tipo de innovaciones en el campo de la topografía. Además se aprovecha para explorar y topografiar cavidades del Karst en Yesos de Sorbas, también para hacer talleres formativos y para conocernos o reencontrarnos con viejos amigos.

Gran túmulo situado por encima de donde se desarrolla la cueva del Agua.


En estas jornadas se impartieron cursos de fotografía subterránea y de topografía. Ademas se hicieron 2 grupos de exploración y topografía. Los grupos de exploración se dividían en 2 cavidades muy próximas entre ellas y que podían llegar a conectarse. Estas eran la cueva de las Estalactitas y la cueva de los Sifones.

Galería de entrada de la cueva de las Estalactitas.


El sábado, nuestro grupo, formado por Antonio y Damián del club GEKO, Cantero de la UEC de Tortosa y Luis del Espeleo Club Castelló; fuimos a la cueva de las Estalactitas. Se destrepa un resalte de entrada y enseguida estamos en una amplia galería con multitud de estalactitas y algunas estalagmitas. Esta galería, así como toda la cavidad ha sido excavada por un curso de agua, que actualmente presenta un régimen intermitente influenciado por las escasas precipitaciones en la zona. La sección de la galería presenta forma de triángulo invertido, con el techo plano y acumulación de sedimentos en la parte baja, junto a las paredes de la galería.

Cantero y Antonio en la cueva de las Estalactitas.


Más adelante encontramos una bifurcación a mano izquierda que nos lleva a la base de un pozo por donde entra luz del exterior, es la boca secundaria. Prosiguiendo por la galería principal llegamos a un pozo de cabecera estrecha. Esta vertical de unos 10 m. nos deja en la planta inferior. En sus paredes se aprecian las corrosiones sobre la roca yesífera.

Pozo de 10 m. en la cueva de las Estalactitas.


Por una galería similar a la anterior, pero ahora con menor concentración de espeleotemas, avanzamos hasta una sala más amplia. De este espacio, con algo de material clástico, parten 3 ramales. Uno por el lateral derecho que se muestra impenetrable. Otro en altura, también por la derecha, que se va estrechando hasta hacerse impracticable a los pocos metros. Y otro que parte de la zona baja de la sala y constituye la continuación de la galería, que en épocas de precipitaciones se activa.

Siguiendo por esta tercera galería avanzamos por un conducto estrecho, donde en pocos lugares nos podemos poner erguidos. La galería, siempre descendente, va salvando cortos resaltes y alterna meandros más estrechos con zonas más amplias. En algunas zonas se aprecia una galería superior accesible en algunos puntos.

Cueva de las Estalactitas.


Transcurridos un centenar de metros llegamos a una salita con bloques, donde la galería se transforma en una estrecha gatera por donde se pierden las aguas en épocas de actividad. Este conducto tuvo que ser ampliado en algunos tramos por nuestro equipo. Se avanza una treintena de metros, donde el estrecho conducto continua y se aprecia una suave corriente de aire. Pero nos detenemos aquí, ya que llevamos unas horas de desobstrucciones y estamos ante un nuevo paso que requiere una nueva descolmatación.

Topografía de la cavidad.


Salimos realizando la topografía de la planta inferior de la cavidad. Utilizaremos el programa Topodroid y un medidor láser Leica Disto X. También tomaremos alguna bonita fotografía. Esta cavidad actualmente posee un recorrido de 355 m. y un desnivel de -46,3 m.

Cantero en la cueva C-3.


Tras ir a comer a Sorbas, por la tarde visitamos la cueva C-3. Esta es una cavidad que se sitúa muy cercana al famoso sistema de Covadura, uno de los mas grandes del Karst en Yesos de Sorbas, pero por el momento no se ha logrado comunicar con él. Lo más destacable de esta cueva son unas estalagmitas de yeso que no poseen estalactitas en el techo; son los denominados "enanitos". Muy curiosos estos espeleotemas.

Los famosos “enanitos” de la cueva C-3.


La galería principal termina en un pozo en culo de saco. Pero existe un pasamanos que lo flanquea y da paso a un segundo pozo. En el fondo de este segundo pozo se efectuaron en campañas precedentes desobstrucciones sin resultados positivos. Los compañeros del curso de topografía 3D, que impartía Juan Mayoral, estaban mientras tanto en el sistema Covadura haciendo prácticas de topografía 3D con un dispositivo iPhone.

Pasamanos de acceso al pozo final de la cueva C-3.


Por la noche, en el cortijo donde nos hospedamos, y donde teníamos la base de operaciones, tuvo lugar la cena con todos los asistentes al encuentro Topo Sorbas y la presencia especial del concejal de deportes del ayuntamiento de Sorbas. Después de la cena se otorgan los distintos premios a los participantes más destacados y también se hace un sorteo de regalos cortesía de los patrocinadores. Y para terminar la velada nos tomamos unas copas en el pub del cortijo.

Cueva del agua.


El domingo visitamos la cueva del agua, que es el sistema subterráneo de mayor desarrollo del Karst en Yesos de Sorbas y también la mayor cavidad de España excavada en yesos. Con un desarrollo de 9.010 m. y mas de 20 entradas constituye un verdadero enrejado de galerías. Presenta galerías fósiles y también algunas activas, como el caso de la surgencia situada en el despoblado de Marchalico Viñicas. También en su interior se hayan unos cuantos sifones, algunos de ellos han sido buceados y han dado lugar a la unión de distintas bocas.

Los meandros excavados en el paquete yesífero presentan unas bellas formas.


Nuestro grupo estuvo compuesto por los mismos compañeros que ayer: Damián, Antonio, Cantero y Luis. Realizamos la travesía que une la Sima SO-21 con la Sima del Poste. Se trata de un recorrido por galerías fósiles, pero también en su parte inicial cruzamos una galería activa. Esta travesía es muy completa, posiblemente la mas bonita de Sorbas. Destacamos la boca de entrada con sus características acanaladuras fruto de la disolución del yeso, los tubos de presión de la primera parte del recorrido y los espeleotemas yesíferos de la zona intermedia y final.

Boca de la sima SO-21.


Para concluir la jornada nos acercamos hasta la surgencia de la cueva del agua, situada al final de las casas de Marchalico Viñicas. Por ella entramos un tramo hasta llegar a la zona inundada, donde ya nos dimos la vuelta y regresamos al exterior.

Curiosos espeleotemas de yeso.


En este encuentro hemos aprendido sobre nuevas herramientas de topografía y hemos mejorado conocimientos sobre el programa Topodroid. También hemos conocido a nuevos compañeros y hemos vuelto a coincidir con viejos amigos. La enhorabuena a los organizadores. Este tipo de jornadas son muy productivas.

Cueva del Agua; travesía fósil.