miércoles, 24 de junio de 2026

CUEVA DE LAS HORAS (Toga)

Hay elementos naturales que han servido desde tiempos inmemoriales como relojes solares que marcan el paso del tiempo. Uno de ellos ha sido la cavidad denominada Cueva de las Horas, en la población de Toga. La cavidad es bien visible desde la población y dominando el valle del río Mijares se eleva en uno de los cinglos que domina la carretera de va de Toga a Argelita. Desde la población mirando hacia el norte destaca la montaña de la Rocha de la Cava, que desciende escalonada hasta el cauce del río y que presenta dos escarpes característicos. En esta zona se han catalogado diversas cavidades, todas ellas de pequeñas dimensiones. Mientras que en el cortado superior se han catalogado las cuevas de la Rocha de la Cava 1 a 4 y Cueva de la Cava, en el inferior se ubica la Cueva de las Horas o Avenc Sedes, este ultimo topónimo bautizado por los espeleólogos del GEP y del SIS, que fueron los que realizaron la primera topografía en abril de 1972. 

Entrada inferior.

Recientemente se ha realizado una nueva topografía y también se ha catalogado otra pequeña cavidad próxima a la principal, denominándola Cueva de las Horas-2. Ambas cuevas se abren en el cortado inferior y en una zona donde el cortado traza un giro formando una esquina. En este punto es donde se abre la Cueva de las Horas, su boca inferior. La boca superior se emplaza en la parte superior del cortado, en forma de sima, con un pozo de 12 metros. La entrada inferior presenta unas dimensiones de 3,5 x 12 metros, con una inclinada rampa de 26 metros que queda iluminada por sus amplias entradas inferior y superior. En la parte superior de la rampa se puede ascender un corto resalte que nos deja en una repisa intermedia del pozo. En este punto las galerías en fractura que prosiguen hacia en noreste quedan totalmente colmatadas por material acarreado del exterior. La boca superior tiene unas dimensiones de 5 x 3,3 metros, dando paso al pozo de 12 metros, pero es a los 7 metros se ubica la citada repisa.

Galería principal.


Galería paralela

A la izquierda de la boca inferior existe otra galería paralela a la principal de 12 metros, más estrecha y con un desnivel más suave. Entre ambas entradas inferiores existe una vía de escalada.

La cavidad se asienta sobre una gran fractura rumbo SW-NE que presenta una anchura que oscila entre 5 y 2 metros, desarrollada en calizas tabulares triásicas, caracterizadas por los estratos finos que se disgregan con facilidad, tan frecuentes en este sector del Alto Mijares.


El recorrido real de la cavidad es de 39 metros, recorrido en planta de 23 y un desnivel entre bocas de 21,2 metros.

Cueva de las Horas-2

Unos 60 metros a la derecha de esta cavidad, en una esquina que hace el cortado hay una pequeña cavidad compuesta por dos grietas paralelas elevadas sobre la base del cortado. Es una fracturación paralela al cortado, con un recorrido de 8 metros y desnivel positivo de +4 metros. 


viernes, 19 de junio de 2026

BERIG 23. Retalls espeleològics.

Ací presentem un nou article de BERIG 23: Retalls espeleològics, de Josep Lluís Viciano Agramunt.



viernes, 5 de junio de 2026

Cueva de La Ramera (Serranía de Cuenca)

Una vez más el amigo Alberto Sendra nos proponía una nueva visita bioespeleológica en el grupo de trabajo de "Bioespeleólogos al Sistema Ibérico". Esta vez se tenía que volver a Cuenca, exactamente a la Cueva de la Ramera, situada en la preciosa Hoz de Beteta. Esta cavidad se encuentra cerrada y para su visita se necesita de un permiso especial, que en nuestro caso fue otorgado con fines bioespeleológicos.

Bello rincón en el complejo Vera.


En esta ocasión subimos desde la costa Mediterránea Alberto, Patri y Luis. Los espeleólogos de la zona conquense que también nos apañan y nos hacen de anfitriones son: Popi, Pacho, Maika, Jose y Jose Carlos del club Diaclasa Villalba. En Puente de Vadillos nos juntamos todos y tras las presentaciones nos dirigimos a la Hoz de Beteta, excavada por el Rio Guadiela. Allí dejamos los vehículos y por el paseo de los Tilos nos dirigimos hacia la cavidad. El acceso discurre por un paraje excepcional, que con la primavera se nos presenta aún mas rebosante de vida.

Un rincón de la Sala Damaso.


Una vez al pie del escarpe donde se sitúa la cueva, subimos por la escalera construida para tal efecto hasta la misma boca. Desde el magnífico balcón que constituye este lugar observamos las recias paredes de la Hoz de Beteta vigiladas por el majestuoso vuelo de los buitres que habitan este paraje.

Magnificas vistas desde la boca de la cueva.


Nos adentramos en la cueva guiados por Pacho, un enamorado de esta cavidad. Primero recorremos las cómodas galerías de entrada, acondicionadas para las visitas guiadas que antaño se realizaban. La cavidad se muestra amplia y con pequeños divertículos. Así alcanzamos la antesala que antecede a la sala Damaso, la mas grande de la cavidad. Aquí existen unas pasarelas que dan término en este lugar a la visita acondicionada al turismo. En esta sala hay un gran gour donde pudimos grabar a algunos ejemplares de oligoqueto acuático. También adornan la sala algunos espeleotemas, que serán el preludio de lo que nos espera.

Los jamones: característicos espeleotemas en la sala Damaso.


A partir de aquí la cavidad presenta dimensiones mas modestas, pero mas recubrimientos parietales. La cavidad se presenta un tanto laberíntica, con varios niveles que conectan entre si en varios puntos. Nosotros, con ayuda de nuestro guía Pacho, realizamos una circular siguiendo el itinerario siguiente: sala Damaso, sala del derrumbe, complejo Vera, sala GAES, paso del llorón, Cinco lagos y sala Damaso.

Proximos a la Sala GAES.


En los pisos superiores abundan los espeleotemas con tonalidades amarillentas y negruzcas debido a la presencia de diversos óxidos metálicos en la composición de estos recubrimientos sedimentarios. Tras las intensas lluvias caídas este invierno y esta primavera por toda la península en general y en este sector de la Serranía de Cuenca en especial, la cavidad se mostraba en todo su esplendor. Los gours rebosantes de agua, goteos por doquier, los suelos y paredes recubiertos por esa película acuosa que les da vida, y el paso del llorón pasado por agua.

Detalle de espeleotemas subacuáticos en Cinco lagos.


Tras esta circular, que solo algunos realizamos, nos volvimos a juntar en la sala Damaso. Para realizar la circular nos costo encontrar algunos pasos claves, que puso a prueba nuestro olfato de espeleólogos, pero finalmente encontramos el camino de vuelta a la sala Damaso. Los compañeros que no realizaron la circular ya estaban saliendo al exterior, y en la boca de la cuevas nos esperaron deleitándose del magnífico panorama que desde aquí se atisba. De vuelta a los vehículos por el paseo de los Tilos hacemos balance de la interesante visita.

Luis junto a unos gours.


La cueva es bien conocida por la presencia de poblaciones de quirópteros que incluso forman colonias temporales. Motivo por el cual se deben tomar precauciones para hacer las visitas a la cueva. El ámbito que hasta ahora era totalmente desconocido era el de la fauna invertebrada, ahora en estudio, desde los últimos meses.

Muestreando en el gran gour de la Sala Damaso.


Hasta ahora los resultados son modestos, con poblaciones de elementos troglófilos que encuentran en el guano de los murciélagos un recurso nutritivo. Destacan ciempiés y escarabajos, a parte de colémbolos, que se encuentran por determinar. Por otra parte es destacable la presencia en los gours de una fauna de elementos acuáticos, que viven sumergidos como es el caso del isópodo cavernícola Bragasellus lagari, anélidos, y otros que patinan por la superficie del agua como algunos colémbolos. Hasta ahora no se han obtenido resultados de las muestras de la parte más interior de la cavidad, aunque se encuentra en fase de muestreo de su fauna.

Gour en el complejo Vera.


Vídeo donde podemos contemplar a un Bragasellus lagari y un anélido.