sábado, 31 de octubre de 2026

CIENCIA EN LA OSCURIDAD 5

Nuevos animales zancudos −opiliones− descubiertos
 en cuevas de la Cornisa Cantábrica

Tres extraordinarios hallazgos vuelven a sorprendernos y nos demuestran la elevada riqueza de la biodiversidad escondida en el subsuelo ibérico, en sus cuevas y simas. En esta ocasión se trata de tres nuevas especies de artrópodos del orden de los opiliones, caracterizados por sus largas patas. Su nombre, Opiliones, procede del latín opilio, término que hacía referencia a los pastores de ovejas que, antiguamente, utilizaban largos zancos en algunas regiones pantanosas para favorecer la observación de sus rebaños. Tener patas largas ayuda a los opiliones a desplazarse sobre superficies irregulares.

Los opiliones son verdaderos expertos en elevarse sobre el terreno y, de este modo, visualizar mejor a sus pequeñas presas. Las capturan con sus quelíceros, unos apéndices articulados en tres artejos que rodean la boca. La presencia de quelíceros es característica de arañas, escorpiones, pseudoescorpiones, ácaros, palpígrados, entre otros grupos, que portan estos apéndices, provistos de unas pinzas terminales con las que pueden trocear o manipular el alimento.

En el caso de los opiliones, a diferencia de otros quelicerados como, por ejemplo, las arañas, los quelíceros no están asociados a glándulas de veneno. Junto a ellos encontramos otros apéndices largos y multiarticulados, denominados pedipalpos, que también desempeñan un papel importante en la alimentación.

A la izquierda vemos a Ischyropsalis noltei residente en cavidades de los Montes Vascos. Está alimentándose de un resto orgánico que no duda en degustar a pesar de sus tendencias de cazador de presas. Sus largos pedipalpos acabados en fuertes pinzas sujetan este pedazo de comida para que los quelíceros, que apenas vemos, la troceen llevando pequeñas porciones a la boca. Fotografía tomada en la cavidad de Azunkorta, Zigoitia en Álava cortesía de Iñigo Gómez de Segura Buesa. Sin embargo, a la derechaa, otro Ischyropsalis se comporta como un depredador, devorando un isópodo oniscoide del género Androniscus. Fotografía cortesía de Teo Delić.



Las nuevas especies de opiliones descritas pertenecen en su totalidad al género Ischyropsalis que se extiende a lo largo de Europa Central y Meridional, aunque queda reducido a una o sola especie en los Pirineos y 16 especies reconocidas en la Cordillera Cantábrica. Este género se distingue por sus robustos quelíceros, que llaman la atención al verlos, y algo de pavor cuando los utilizan para devorar sus alimentos.

El descubrimiento de estos tres nuevos taxones, todos ellos pertenecientes al género Ischyropsalis, ha sido llevado a cabo por un equipo formado por siete investigadores: Ricardo López, Esteban Pascual, Lucía Labrada, Carlos G. Luque, Eduardo Cires, Andrés Arias y Claudia González, pertenecientes a la Universidad de Oviedo, el IES Avelina Balladares, el Grupo Impress de Gestión de Patrimonio Biospeleológico, el Institute of Natural Resources and Territorial Planning (IDUROT) y el Royal Botanic Garden.

Entre ellos, queremos destacar especialmente a nuestros compañeros en bioespeleología Carlos y Lucía, por su labor continuada durante las últimas décadas en el conocimiento y la divulgación de la fauna cavernícola cántabro-asturiana.

Ortofoto de la Cueva La Baja (Laredo, Cantabria) sobre mapa de Google Earth, donde habita Ischyropsalis impressa n. sp. que figura en este montaje de imágenes, tomado del trabajo publicado por Ricardo López y el resto del equipo.

Ortofoto de las cuevas de Hoyo de las Fuentes y La Pasada (Guriezo, Cantabria) sobre mapa de Google Earth, donde habita Ischyropsalis aguerana n. sp. que figura en este montaje de imágenes, tomado del trabajo publicado por Ricardo López y el resto del equipo.

Ischyropsalis cantabrica, un interesante opilión endémico de Cantabria que solo se conoce del medio subterráneo profundo de los montes de la Barbecha, Udías, Oreña y El Portillo (este último en el límite entre Comillas y Ruiloba). Foto: Luis Tosal


El trabajo del equipo realizado permitió una concienzuda identificación taxonómica de las tres especies mediante la descripción morfológica, como vemos en las ilustraciones, basada en particular en la forma y revestimiento del extremo distal del primer artejo de los quelíceros y la pare distal del pene u órgano copulador de los machos. 


Mapa de distribución de (A) Ischyropsalis cantábrica, (B) Ischyropsalis impressa n.sp., (C) Ischyropsalis aguerana n. sp. y, (D) Ischyropsalis gigantea. Hacia abajo, las articulaciones entre los artejos basal y medial del quelícero, y extremo distal de los órganos copuladores en cada una de las especies referidas en el mapa. Tomado del trabajo publicado por Ricardo López y el resto del equipo.


Pero también ha tenido una parte esencial en este trabajo la caracterización molecular, mediante la comparación de la ordenación de los nucleótidos —adenina, guanina, citosina y timina, las cuatro bases que conforman las cadenas de ADN— y, por supuesto, de los genes que fueron secuenciados, es decir, dos fragmentos de ADN cuyo orden de nucleótidos se examinó. Estos genes formaban parte tanto del ADN de las mitocondrias, el COI, como del ADN nuclear, el EF1-α.

La comparación del orden de estas bases ha permitido confirmar las observaciones morfológicas y, por tanto, la validez de las especies propuestas. Pero, además, ha permitido establecer relaciones filogenéticas, es decir, relaciones de parentesco, entre buena parte de las especies del género Ischyropsalis presentes en la región asturiano-cantábrica.

En esta ocasión, los opiliones nos han mostrado que la fauna cavernícola seguirá dándonos grandes sorpresas. Sin embargo, estas no serán las últimas: cada año se descubren nuevas cuevas y se exploran decenas de kilómetros más de galerías. La búsqueda y el conocimiento de su fauna siguen siendo, por tanto, una asignatura siempre pendiente.

Referencias

López-Alonso R., Pascual-Parra E., Labrada L., Luque C.G., Cires E., Arias A. & González-Toral C. 2026. Unravelling the phylogenetic complexities of Ischyropsalis (Opiliones: Dyspnoi: Ischyropsalididae) in the North Iberian Peninsula, with the description of three new species. European Journal of Taxonomy 1104: 1–35. https://doi.org/10.5852/ejt.2026.1104.3336

Prieto, C. 2023. OPILIONES, cazadores zancudos, págs 257‒269. En: Sendra A. (Coord.). 2023. Habitantes de la oscuridad: Fauna ibero-balear de las cuevas. Sociedad Entomológica Aragonesa.

Enlace a la obra: “Habitantes de la Oscuridad”: https://www.youtube.com/watch?v=ZHIqnMgPiYE&t=9s

 

Alberto Sendra

miércoles, 21 de octubre de 2026

REVISTA BERIG 23

A continuación se presenta la revista BERIG 23 completa, con todos los artículos que se han ido publicando entre los meses de febrero y octubre. Esperemos que podáis leer y disfrutar de los estudios publicados. Se puede leer y descargar la revista en el siguiente enlace: 

BERIG 23


sábado, 17 de octubre de 2026

BERIG 23. Noves troballes de Stenasellus a Castelló.

A continuació presentem un nou article de BERIG 23: Noves troballes de Stenasellus a Castelló. L'autor és Ferran Palero Pastor (pàgines 81 a 86). Amb aquest treball finalitza la revista BERIG 23.




miércoles, 14 de octubre de 2026

CIENCIA EN LA OSCURIDAD 4

Dos nuevas contribuciones vuelven a revelar la importancia del Medio Subterráneo Superficial en el descubrimiento de una biodiversidad escondida

Desde hace una década, un hábitat escasamente conocido ha irrumpido en el escenario biológico. Nos referimos al conocido como Medio Subterráneo Superficial (MSS). En consecuencia, se han publicado numerosos trabajos sobre la fauna de este medio y, recientemente, han visto la luz dos nuevas contribuciones de nuestros compañeros Vicente Ortuño, Javier Fresneda, José María Salgado, José Domingo Gilgado y Óscar Arribas.

Se trata de los trabajos A new species of Trechus Clairville, 1806 (Coleoptera: Carabidae: Trechinae) from the Mesovoid Shallow Substratum of the Cantabrian Mountains (Northern Iberian Peninsula), publicado en la revista Annales de la Société entomologique de France; y Leonesiella tetratriches sp. nov. from the Cantabrian Mountains (León, Spain)—first species of Cantabrian Leptodirini found in mesovoid shallow substratum (MSS) (Coleoptera, Leiodidae, Cholevinae, Leptodirini), publicado en la revista Zootaxa.

Estos dos trabajos han supuesto la descripción de sendas nuevas especies de insectos del orden Coleoptera para la Ciencia, descubiertas en el revelador hábitat del Medio Subterráneo Superficial.



En el primer trabajo mencionado, Ortuño, Arribas y Gilgado descubren a Trechus paragloriensis, un pequeño carábido de apenas medio centímetro de longitud corporal, al que realizan un detallado estudio biométrico que compara, mediante potentes análisis estadísticos, los valores métricos de su anatomía corporal con los de su especie afín, Trechus gloriensis.

Arriba, habitus (aspecto general del ejemplar completo o su silueta) de los coleópteros carábidos: A. de Trechus gloriensis y B, C, D. de Trechus paragloriensis en diferentes localidades.

Abajo, edeago (órgano copulador del macho) en vista lateral de los coleópteros carábidos: E, Trechus gloriensis, y F, G y H de Trechus paragloriensis, en diferentes localidades.



Distribución de los dos coleópteros carábidos estudiados: Trechus gloriensis y Trechus paragloriensis estudiados en cuatro localidades entre los pasos de montaña entre la meseta y la cornisa cantábricas, entre los puetos de San Glorio y Piedrasluengas.


En la segunda contribución, Fresneda, Ortuño, Arribas y Salgado realizan una minuciosa descripción del leiódido leptodirino Leonesiella tetratriches, del grupo Quaestus, incluyendo en ella rasgos morfológicos de la armadura genital y comparándola con su especie próxima, Leonesiella bergidi, la única especie conocida hasta ahora del género.

Habitus (aspecto general del ejemplar completo o su silueta) de los coleópteros leiódidos: 1. Leonesiella tetratriches y 2. Leonesiella bergidi.

Edeago (órgano copulador del macho) de los coleópteros leiódidos, en vista frontal acompañado de dibujos donde se remarcan los detalles que lo diferencian: 1, 2 Leonesiella tetratriches, y 3, 4 Leonesiella bergidi.

Distribución de la especie original del género Leonesiella en el Cantábrico occidenal: Leonesiella bergidi y la nueva especie Leonesiella tetratriches.


Tanto este nuevo carábido Trechus paragloriensis como el leiódido Leonesiella tetratriches fueron hallados en los exhaustivos muestreos llevados a cabo por el profesor Vicente Ortuño y sus colaboradores más allegados durante los últimos años en el Medio Subterráneo Superficial de la Cornisa Cantábrica. Estas no fueron sus únicas áreas de estudio: también lo fueron el Prebético alicantino, Sierra Nevada o la Sierra de Guadarrama, en la Iberia, así como algunas regiones montañosas de Argentina.

Pero ¿dónde se halla este hábitat tan especial llamado MSS? Lo encontramos en lo que los edafólogos —los investigadores del suelo— conocen como horizonte pedregoso C, entre la roca madre dura y compacta y los horizontes disgregados (horizontes A y B), que se hallan entretejidos de raíces. Este horizonte C, cuando existe, está formado por una acumulación de rocas de diverso tamaño que generan espacios en el subsuelo. Así, al MSS, que se encuentra bajo la superficie, se le llama «subterráneo», pero, como no está a gran profundidad, se le califica de «superficial». Este MSS, o Medio Subterráneo Superficial, lo vemos en los conspicuos canchales pedregosos de algunas laderas de montaña, pero también bajo suelos recubiertos de vegetación. Aquí, entre sus espacios, a cierta profundidad, prospera una diversidad biológica, en muchas ocasiones desconocida.

Esta comunidad de investigadores de los hábitats subterráneos ha descrito decenas de nuevos taxones exclusivos del MSS. Entre ellos destacan multitud de coleópteros, como Trechus paragloriensis y Leonesiella tetratriches, numerosos colémbolos, diplópodos, insectos himenópteros o dípteros, entre otros artrópodos. Muchas de estas especies muestran cierto aspecto que las asemeja a las formas cavernícolas, con apéndices ligeramente alargados, o incluso se han hallado especies estrictamente troglobias. De hecho, las primeras descripciones de la fauna del MSS muestran esta cierta tendencia a presentarlo como una extensión de los ecosistemas cavernícolas. Incluso el MSS va más allá y también se extiende por litologías rocosas donde las cuevas no existen, debido a su carácter no karstificable. Este es el caso del MSS donde se hallan de Trechus paragloriensis y Leonesiella tetratriches.

La primera descripción del MSS como hábitat y de su fauna se remonta a 1987, gracias a los bioespeleólogos franceses Charles Gers y Christian Juberthie y al japonés Shun-Ichi Uéno. No obstante, solo recientemente los innovadores diseños de métodos de recolección desarrollados por los biólogos canarios Heriberto López y Pedro Oromí, basados en tubos perforados semipermanentes donde se instala una trampa temporal, han logrado mejorar el conocimiento de esta fauna, en buena parte escondida.

A la izquierda las trampas utilizadas para recolectar los coleópteros mencionados, una mejora de los diseñados por HeribertoLópez y Pedro Oromí en su estudios de la fauna del MSS en Canarias, entre materiales volcánicos. A la derecha colocación de una trampa en el interior de un canchal pedregoso.

Referencias

Javier Fresneda, Vicente M. Ortuño, Óscoa Arribas & José María Salgado. 2026. Leonesiella tetratriches sp. nov. from the Cantabrian Mountains (León, Spain)— first species of Cantabrian Leptodirini found in mesovoid shallow substratum (MSS) (Coleoptera, Leiodidae, Cholevinae, Leptodirini). Zootaxa 5757 (3): 261–270. https://doi.org/10.11646/zootaxa.5757.3.3

Vicente M. Ortuño, Oscar Arribas & José D. Gilgado (09 Sep 2026): A new species of Trechus Clairville, 1806 (Coleoptera: Carabidae: Trechinae) from the Mesovoid Shallow Substratum of the Cantabrian Mountains (Northern Iberian Peninsula), Annales de laSociété entomologique de France (N.S.), DOI: 10.1080/00379271.2026.2709340

Sendra, A & Beltrán, M.D. 2023. Ecosistemas de las cuevas y su fauna, págs 89‒171. En: Sendra A. (Coord.). 2023. Habitantes de la oscuridad: Fauna ibero-balear de las cuevas. Sociedad Entomológica Aragonesa.

Enlace a la obra: “Habitantes de la Oscuridad” 


Alberto Sendra – Toni Pérez Fernández


lunes, 12 de octubre de 2026

Actividad en el Calar del Mundo (Sistema de la Cueva de los Chorros, Albacete)

 

Galerías de Espeleuka.


El pasado fin de semana 26 y 27 de septiembre quedé con mis amigos Kiko y Judith, con quienes comparto varias aficiones y a los que tenía muchas ganas de ver y de contarnos nuestras aventuras de este verano. Como no, nos juntamos para hacer lo que más nos gusta; meternos bajo tierra. Así que quedamos en la zona del Calar del Mundo, donde se abre el sistema de la Cueva de los Chorros y su zona de influencia. Judith y Kiko exploran allí, así que les acompañe este fin de semana.


Riu Serpis, en la sima Espeleuka.


Sábado dedicamos el día a desobstruir un la sima CM-74, en la que ellos y sus compañeros están llevando a cabo un ardua y constante labor de desobstrucción. Fue un placer poder echarles una mano, compartiendo esta jornada y por supuesto conocer esta cavidad, que con sus 180 m. de profundidad es la más profunda de Albacete. Estuvimos unas 8 horas en cavidad.


Sala Moái, en la sima CM-74.


El domingo realizamos una visita bastante interesante a la sima Espeleuka, segundo sector de la Cueva de los Chorros. La visita tuvo como objetivo reconocer la cavidad hasta el sifón Vera, aprovechando la ocasión para extraer basuras y residuos del antiguo vivac situado en la galería de la Arena. La visita tuvo una duración de 5 horas y media.

Camino del sifón Vera, en la Galería EVE.


El recorrido realizado fue el siguiente: Sima Espeleuka, sima Ciega, Vía Scout, sima Speos, Galería Artemio Cuenca, Los Balcones, Lago Rubén, Túnel del tiempo, Galería EVE, sifón Vera, Lago Cases, Galería de las Marlecoritas, fuente del Chorrador, Galería de la Arena, Vía Alicante, Vía Ferrís, Lago Rubén, Riu Serpis, Lago Olcina, Galería Artemio Cuenca, sima Speos, Vía Scout, sima Ciega, sima Espeleuka. Un recorrido muy interesante.


Galería Artemio Cuenca.


Podéis ver más información de estas actividades en el siguiente enlace en la página de Extopocien: CM074 exploración y limpieza en Espeleuka 26 y 27-2026 - EXTOPOCIEN


miércoles, 7 de octubre de 2026

Visita biospeleològica a l'avenc de la Ferradura-2 (Cabanes)

 

Sala Ildobates neboti.


El passat dijous dia 17 de setembre per la vesprada ens vam ajuntar 4 companys de l'Espeleo Club Castelló per visitar aquesta cavitat i recercar fauna. L'equip estava format per Zoraida, Sara, Gila i Luis. Volíem capturar un exemplar d’Ildobates Neboti i un altre del pseudoescorpí Troglobisium racovitzai. Els exemplars eren per a la Universitat de Barcelona per fer estudis moleculars de ADN entre altres.


Isòpode localitzat a l'avenc de la Ferradura-2.


Aquesta cavitat es una "vieja conocida", perquè vam estar un quants anys explorant i topografiant els seus diversos racons. Encara que no sigue un avenc molt visitat arriba als 827 m. de recorregut, per la qual cosa es de les principals cavitats provincials en quan a desenvolupament. La gran part del seu recorregut son fractures o diàclasis que es creuen i que es desenvolupen a diferents nivells. Però també trobem algunes zones on l'estratificació guanya la partida a la facturació; aquests són els laminadors.


Gila junt a una barrera d'estalactites a la Sala Ildobates neboti.


Nosaltres vam visitar els laminadors perquè per allí entre els anys 2009 i 2011, durant les tasques exploratòries, vam trobar els exemplars que avui volíem trobar. Per accedir allí, a mitjan pou d'entrada tenim que agafar un passamans que ens durà a una petita saleta. Aquest passamans, de 5 punts no està massa bé actualment. Pues els spits que hi han estan un tant malmesos. Els 2 últims punts del passamans estan inutilitzables, hi haurà que re-equipar. Encara així, vam muntar alguns ancoratges naturals per poder progressar amb seguretat.


Zoraida al passamans d’accés a la zona visitada.


Des de la saleta on ens deixa el passamans, agafem a ma esquerra una estretor anomenada "el pas del cabanenco". Darrere ens trobem sobre un ressalt de 6 m. Nosaltres vam muntar una cordeta en un natural per baixar-lo. Baix ja ens trobem en els laminadors. Vam estar mostrejant per el Laminador de dalt, el Laminador de baix i la sala Ildobates Neboti.


Ildobates neboti localitzar en aquesta jornada, encara que no vam poder aconseguir una bona foto perquè es movia a gran velocitat.


Exemplar d’ Ildobates neboti en moviment:


Primer vam recercar pel Laminador de dalt, que es veia el piso humit i amb restes de guano. Primerament vam veure un Ildobates Neboti, que després de retratar-lo el vam capturar. A continuació vam trobar un xicotet isòpode, que també vam capturar. Es el que podeu veure el les següents fotografies.


L'isopode capturat al laminador de dalt.


Per últim vam localitzar un Pseudoescorpí però es trobava en una fissura molt estreta on no podíem accedir. Així que vam estar esperant a veure si volia eixir, però res. Ens vam quedar amb les ganes. Que se li va a fer ! Així que vam visitar la sala Ildobates Neboti i el Laminador de baix, que estan molt decorades per diversos espeleotemes.


Sara rodejada d'espeleotemes a la Sala Ildobates neboti.


Allí hi havia menys humitat i no vam trobar gens de fauna, però vam aprofitar per fer fotos. De tal manera mos vam encandilar, que quan vam mirar el rellotge vam veure que eren quasi les 9 de la nit. Així que vam eixir pitant de l'avenc. Després en el retorn cap al cotxe vam tindré una pèrdua i així vam fer un poc de "jabalinisme". En definitiva una visiteta curta però molt productiva.


Una barrera de concrecions separa la sala Ildobates neboti del laminador de baix.

sábado, 3 de octubre de 2026

CUEVA COMELLES (PUERTOMINGALVO)

La Cueva Comelles se abre en el macizo de Penyagolosa, dentro del término municipal de Puertomingalvo y en la vertiente que deriva sus aguas a la cabecera del riu Montlleó, pero muy próxima a la divisoria de aguas con la cuenca del río Carbo. Su entrada se ubica a 1447 metros y en la base de un pequeño escarpe rocoso, por encima de una pequeña vaguada. Las referencias sobre esta cavidad vienen recogidas en el inventario espeleológico de Penyagolosa publicado en 1993, donde se explora en su totalidad y se topografía, aunque está cavidad era conocida de antiguo y aprovechada su zona de entrada como corraliza. También visitada por miembros del Centre Excursionista en la década de 1960, aunque sin llegar a descender el pozo final. Más recientemente, en 2024, ha sido topografiada otra vez por el Espeleo Club El Farallón y también a finales de este año se realiza otra poligonal por el Espeleo Club Castelló. Cómo curiosidad, las tres mediciones arrojan desniveles diferentes de -34 , -37 y -31,7 metros.

Espeleotemas en la sala de entrada.

Estrato donde se abre la cavidad, en el centro de la imagen.


Estancia existente antes del pozo.


La cavidad tiene una boca ancha en forma de abrigo, con un cerramiento de piedra seca. A 22 metros al norte de ella y siguiendo el cortado hay otra pequeña cavidad denominada Cueva Comelles-2. Sus galerías no comunican por pocos metros, al existir una estrecha gatera entre ambas. Está cavidad menor presenta un recorrido de 22 metros y un desnivel de -1,0 metros. En la zona de entrada de ambas cuevas y entre ellas existe un nivel discontinuo de brechas culminado en algunos puntos por coladas. Estos se elevan entre 0,5 a 1,5 metros del suelo. Se trata de rellenos sedimentarios que informan sobre un relleno parcial de la cavidad y posterior fosilización. En una zona entre ambas cuevas destaca un fragmento de un hueso largo que asoma entre el relleno, aspecto que consideramos interesante a tener en cuenta.


Zona de entrada de la Cueva Comelles-2

Fragmento de hueso que asoma entre el relleno de brechas existente entre las
bocas de la cueva Comelles y Comelles-2.

Si accedemos a la cavidad principal, tras un paso de techo bajo se llega a una sala inclinada con una zona descendente que se aproxima a la Cueva Comelles -2.


En otro paso de techo bajo entre formaciones, prosigue la continuación principal que nos obliga a avanzar agachados. Está desciende a favor del buzamiento de los estratos. A los 35 metros se alcanza un tramo más amplio con coladas y que tras un giro se alcanza la cabecera del pozo. La cabecera se alcanza descendiendo por una colada donde encontramos algunas estalagmitas, en las que se puede montar la cabecera y bajar el pozo de 9 metros. En su base tras una rampa se alcanza una zona terminal con barro, donde se aprecian algunas marcas de nivel de inundación un metro por encima del desnivel máximo. 

Galería debajo del pozo.

Topografía del Espeleo Club Castelló (1991)

La cavidad ha sido descrita genéticamente como un sumidero fósil, desarrollado sobre los estratos que buzan 14º.

Arriba, planta de las cavidades. Abajo alzado general y
sección de la zona de entrada de Cueva Comelles-2

En diciembre de 2024 en esta zona de la base del pozo se recolectó un ejemplar de Turonychus fadriquei, extraordinaria araña que destaca por su blancura. Está fue descrita por primera vez en La Cija (Fortanete) en el año 2021. Posteriormente fue localizada en la Cueva del Sauco (Mosqueruela) y finalmente en la Cueva Comelles. Con estos hallazgos se amplia su habitad. 

En el año 2025 se publicó un artículo en la Revista Ibérica de Aracnología, vol 47 que trataba sobre este hallazgo. 



El pasado 26 de septiembre visitamos está cavidad Floren, Pascual y Jesús con fines biospeleológicos. La cavidad está más seca que se costumbre y apenas existen goteos en su zona inferior. No se localiza Turonychus fadriquei, pero si se observan dipluros, colémbolos, arañas con pigmentación. La temperatura en esta zona inferior es de 10,4º. Todavía quedan algunas cavidades que revisar y muestrear en el macizo de Penyagolosa desde el punto de vista biospeleológico. 

Turonychus Fadriquei a la derecha del lápiz (diciembre 2024)


lunes, 28 de septiembre de 2026

VISITA A LA FONT DEL MOLINAR (XERT)

Luis a la galeria dels pendants.


El passat dissabte dia 19 vam visitar aquesta cavitat, que amb els seus 1.100 m. de recorregut es la cavitat més gran i mes representativa de les comarques del nord. L'eixida pretenia diferents objectius: des de recerca de fauna subterrània, pasant pel reconeixement de la cavitat pera alguns de nosaltres, o una finalitat fotografica, de revisió d'instal·lacions, inclòs fins a efectuar alguna escalada en artificial.


Alguns dels companys després de superar el llac que dona pas al 1r sifó.


L'equip va estar compost pels companys de l'Espeleo Club Castelló: Sara, Zoraida, Gila, Luis i Jesús; i per l'amic Alexis del CEVi. Un bon grupet que vam matinar per aprofitar la jornada i tornar a casa pera dinar. Agraïm a Salva de Xert, i antic soci de l'Espeleo Club Castelló, la informació que ens va proporcionar sobre l'estat del pas de l'orella i els nivells de l'aigua a les galeries interiors.


Alexis a l'inici de la galeria superior, en una zona amb un menut col·lapse.


Pues primerament vam visitar la galeria superior, tenint que pujar per la corda en fixe que hi ha en el pou de l'unio. La corda està en bon estat, pero tenia un fregament que es podía evitar parcialment amb un desviador que no estaba instal.lat. La capçalera constava de tres punts. Encara així, el primer de nosaltres va possar una corda que dúiem per pujar amb mes seguretat. A continuación s'obre la galeria superior, que presenta seccions freàtiques i molt de sediment acumulat al seu sol. A l'inici d'aquesta galeria també hi ha una xicoteta finestra penjada un parell de metres sobre el conducte. La finestra dona pas a un curs ramal ascendent que finalitza per estretament.


En la galeria superior existeixen grans acumulacions de fang.


Aquesta galeria superior presenta seccions reduïdes, en molts llocs d'1 metre de diámetre, obligant-nos a avançar arrossegant-nos. També hi ha algun resalt. En la zona final d'aquesta galeria vam localitzar alguns exemplars de Macedonetes Castellonensis, que viu en els tolls que hi ha a la cavitat. Aquesta especie és exclusiva d'aquesta cavitat i de la Cova del Toro d'Alcudía de Veo. Més avant arribem a un pasamans seguit del pou que ens deixa en un llac situat sobre l'inici del 1r sifó.


Seccions freàtiques a la galeria superior.


Aquesta vertical varia en la seua mida depenent del nivell de les aigües al sifó. El dissabte quasi arribava als 10 m. Una vegada baixem el pou toca nadar per creuar el llac. Es tracta d'un racó molt bonic. A l'altra banda del llac una corda fixa ens va permetre pujar un resalt de 3 metres que ens deixa en la galeria inferior. Però aquesta corda estava replegada i dos companys vam tindre que desfer el camí i entrar per la galeria inferior per llançar la corda pera que pugeren pujar els companys.


Sara eixint del llac amb ajuda d'una corda fixa.


Per a realitzar la circular cal nadar sobre l'inici del 1r sifó.


Un cop en la galeria inferior, aquesta ens sorprèn per les seues mides. També presenta seccions freàtiques pero de major volum. Als poc metres efectua un gir de 90 graus a l'esquerra. I de seguida apareix una zona inundada on l'aigua ens aplega a la cintura. Les dimensions son grans per ser una cova de Castelló. Després continua una ampla galeria amb uns grans blocs caiguts del sostre. I superats estos, una zona amb uns magnífics pendants. D'ací ja ens queda poc per arribar de nou a la base del pou de l'unio, superar el pas de l'orella i eixir finalment a l'exterior.


Zones inundades a la galeria inferior.


Així, vam recolectar fauna troglobia; també vam aprofitar per fer algunes fotos, algunes de les quals acompanyen estes línies; encara que no vam utilitzar els aparells d'escalada en artificial si que vam localitzar un punt on podem tornar per escalar; i sobretot alguns de nosaltres vam conèixer la cova o algunes parts d'ella que encara no coneixiem. Va ser una jornada prou productiva, i després alguns de nosaltres encara vam pasar per Cati per explorar i topografiar un xicotet avenc: Avenc de la Costereta


Jesús superant el llac penjat a la galeria inferior, en la zona amb més amplada de tota la cavitat.



Mapa topográfic de la zona amb la topografía de la cavitat. En roig, la zona visitada. En blau el sifó. En verd la zona topografiada darrere del sifó.