viernes, 13 de marzo de 2026

Salida biospeleológica a la Cueva de la Piedra Santa y Sima del Sopero

 

Cueva de la Piedra Santa.


El pasado fin de semana, días 14 y 15 de febrero, se realizó una salida biospeleológica por la comarca del Maestrazgo Turolenses. Hace algunos años se conformó un grupo de biospeleólogos con la finalidad de investigar la fauna cavernícola del Sistema Ibérico en sus tierras interiores. En él hay excelentes espeleólogos algunos de ellos con dedicación por entero a la biospeleología, grandes nombres dentro de los biólogos que estudian la fauna de las cuevas en nuestro país, pero también espeleólogos con escasos conocimientos en biología pero con ganas de aportar y de aprender. Así nació este grupo que día a día va creciendo en cuanto a participación y actividades realizadas, y como no, en nuevos descubrimientos.

Hèctor en uno de los sifones de la Cueva de la Piedra Santa.


Pues este citado fin de semana le tocaba el turno a la sima del Sopero, la cual ya había sido visita anteriormente. Esta cavidad se sitúa en el municipio de Castellote, dentro de la comarca turolense del Maestrazgo. La visita al Sopero estaba prevista para el domingo. A ella acudieron espeleólogos y biólogos de lugares muy dispares: Segovia, Valencia, Tarragona, Teruel o Castellón.

Detalle de las folias de la Cueva de la Piedra Santa.


El sábado por la tarde, una pequeña avanzadilla que veníamos de la Vall d'Uixó, Valencia y Castelló, aprovechamos para visitar alguna cavidad más. Hèctor, Patri y Anna al mediodía visitaron el museo Minero de Escucha, donde se visita el interior de una antigua mina de carbón. Se desciende con unas vagonetas hasta unas galerías profundas donde se realiza un recorrido muy didáctico.

Se aprecian en los techos formas hipogénicas.


Más tarde llegó Luis, y los 4 espeleólogos visitaron la Cueva de la Piedra Santa, situada en el municipio de Molinos. Se trata de una cavidad de origen hipogénico y que podría desarrollarse en la misma formación donde se excavó también la Cueva de las Baticambras. Lo que más destaca de ella es la gran abundancia de "folias" unos espeleotemas poco comunes. Las folias se forman cerca o justo debajo del nivel del agua de un lago o acuífero, aunque en la actualidad el nivel del acuífero ha descendido varios metros. Estas se asocian con un nivel de agua en descenso, y las podemos encontrar en algunas cavidades hipogénicas. Además de folias también pudimos observar algunos invertebrados troglóbios y troglófilos. Destacaremos los crustáceos presentes en los dos lagos de la cueva.

Anna observando las folias.


La cavidad es de predominio horizontal y su boca se sitúa en la base de un cortado. Una corta trepada nos deja en la galería inicial. Al ser una cavidad hipogénica posee un patrón un tanto laberíntico. A grandes rasgos, está formada por dos galerías principales que ambas terminan en sendos sifones. Estas dos galerías se unen para conformar un solo eje principal que nos lleva a la boca de entrada. Además existen múltiples galerías y conductos secundarios formando diferentes pisos superpuestos. En gran parte de la cavidad las secciones presentan una altura baja en comparación con la anchura, tratándose en muchos casos de laminadores más o menos amplios.

En la zona cercana al techo se aprecian pequeños shelfstones y folias.


Patri en una de las galerías de la Cueva de la Piedra Santa.


En cuanto a los lagos que se forman en la máxima profundidad de la cueva estos fueron buceados y conectados, y parece ser que marcan el nivel freático de un acuífero con características que podríamos definir como dentro del hidrotermalismo. En estos lagos pudimos observar algunos Haplogynglimus, que se trata de unos pequeños crustáceos anfípodos.

Lago que da accesos a uno de los dos sifones en la Cueva de la Piedra Santa.


El domingo visitamos la Sima del Sopero con el grupo al completo: Alberto, Floren, Tere, Ricardo, Jaime, Miriam, Hèctor, Patri, Anna y Luis. Creo que no me dejo nadie. Esta cavidad tiene un pocete de entrada de unos 4 metros que es posible destrepar, pero nosotros pusimos una cuerda y un electrón para bajar con más seguridad.

Boca de entrada a la Sima del Sopero.


La cavidad se abre a favor de un plano de estrato que condiciona el desarrollo de sus galerías. A grandes rasgos la sima posee 2 ramales diferenciados. El primero de ellos, el sector Este, da paso por medio de unos pasos estrechos a una gran sala con fuerte inclinación siguiendo el buzamiento de los estratos. El techo de esta sala completamente plano es lo más destacable y característico de esta cavidad.

Sala principal de la Sima del Sopero con su característico techo.


En la parte baja de esta sala, y a la derecha, podemos acceder a una fractura y también descender por varios pasos entre bloques a otra sala donde en sus partes interiores se sitúa un lago, probablemente marcando en nivel freático de la zona. En estos lagos se muestreo fauna troglobia. Allí, en el lago inferior, localizamos unos bichos del grupo Niphargidae que aun están por describir.

Lago inferior en la Sima del Sopero.


A la otra zona de la sima, el sector Oeste, se accede también desde la base del pozo de entrada. La primera sala, también con fuerte inclinación y con el suelo relleno de materiales clásticos, da paso a una segunda también con su estructura marcada por el buzamiento de los estratos. En esta segunda sala aparecen vistosos espeleotemas, y en suelo está formado por una costra estalagmítica. En la parte baja un paso nos da acceso a la parte baja de la última sala con fuerte pendiente, a la que hay que trepar para acceder a su parte alta. De características similares a la anterior sala presenta espeleotemas de mayor tamaño y belleza.

Sala final de la Sima del Sopero.


Los resultados biospeleológicos de esta salida de campo han sido interesantes. La fauna cavernícola del sopero en los ambientes terrestres es escasa, se reduce a un elenco de descomponideres con representantes de típicos detríticos especializados en celulosa, como los diplopodos, unos colembolos que aún están por identificar que tienen una dieta fungivora (mohos) como el dipluro  Campodea maestrazgoensis. También hay isópodos oniscidos, coleópteros estafilinidos y ácaros. A su vez aparecen ciempiés como depredadores en la fauna terrestre. En cuanto a la fauna acuática también se recogieron amphipoda de la família Niphargidae, probablemente Niphargus, pero falta concretar tras su estudio en laboratorio.

En la terraza de un bar de Castellote terminamos esta jornada cambiando impresiones y preparando nuevos proyectos. Señal inequívoca del crecimiento y del gran dinamismo del grupo.

domingo, 1 de marzo de 2026

BERIG 23. REGISTROS DE INUNDACIONES EN DOS CAVIDADES DE LA SIERRA DE ESPADÁN.

Ahora presentamos el segundo trabajo de la revista Berig 23, titulado: Registros de inundaciones en dos cavidades de la sierra de Espadán. de Jesús Almela.


Para leer y descargar el artículo: AQUÍ

viernes, 27 de febrero de 2026

BERIG 23. UNES NOTES SOBRE LA TROBALLA DE RESTES DAVALL TERRA.

Ací presentem el primer article de BERIG 23: Unes notes sobre troballes davall Terra, de Josep Lluís Viciano Agramunt.

Per llegir i descarregar l'article: Ací.

miércoles, 25 de febrero de 2026

Revista BERIG 23

Ahora iniciamos un nuevo número de BERIG, publicación del Espeleo Club Castelló que desde hace varias décadas difunde estudios de la cuevas y el karst de la provincia de Castellón, aunque también queda abierta a trabajos de otras zonas. 


Con este número cambiamos la dinámica de la revista, pues a partir de ahora se inicia, y en los próximos meses se irán preparando y publicado artículos que vayan completando la publicación hasta cerrar el número. Ahora no presentamos el número completo como venia siendo habitual, solamente portada y editorial.

A continuación se puede ver y descargar a la portada y editorial.

domingo, 22 de febrero de 2026

Avenc de l'Agonia (l'Alcora)

 

Anem a presentar aquesta menuda cavitat, però amb una interessant història darrere de la seua troballa i la seua primera exploració.

El passat 14 de febrer Nando Falomir i Luis Almela visitem la cavitat per realitzar la topografia i prendre les coordenades de la seua situació. Alfredo Fornas ens a aportat unes paraules sobre la historia de l'avenc, que ell mateix va desobstruir amb ajuda de Nando.

Realitzant la topografia de l'avenc.


Història (per Alfredo Fornas)

No podem atribuir un descobridor a la cavitat, ja que el «forat», per anomenar-lo d’alguna manera, està situat en ple assagador de la Ferrissa i entenem que, durant generacions, ha sigut un vell conegut dels pastors de la zona. Vicente (Sento) Pallarés Ribés, veí de Figueroles però natural de la Foia (1923), va ser un d’estos pastors, ja que en la seua joventut guiava un nombrós ramat d’ovelles pels voltants. Un cert dia a cavall entre les dècades de 1980 i 1990, li va contar al seu únic net, Alfredo, que al capdamunt del Cabeço hi havia un forat del qual eixia aire calent (també un altre a la zona de la masia de les Solanes). El record va quedar gravat en la memòria d’aquell xiquet, que veia màgia en les seues paraules i va imaginar una mena de conducte volcànic que arribava fins a les profunditats de la terra.

Instituto Geográfico Nacional. Detall del mapa de 1949: Minuta MTN50-0615-Alcora


Va passar el temps i en 2013 va morir Sento. El seu net per aquells anys coordinava una revista local a Figueroles anomenada Butlletí l’Arc, que el motivava a conéixer millor el seu entorn quan tenia temps lliure. Així, el 25 de desembre de 2015 va pujar al Cabeço des del coll que hi ha en el seu vessant oriental. Malgrat que la zona alta del Cabeço té una longitud i extensió considerable, Alfredo anava fixant-se en tots els detalls del terra per si veia aquell forat. Ho feia de forma quasi inconscient, ja que la història que li va contar el seu iaio quedava lluny en el temps, quasi com queda una llegenda en la memòria col·lectiva. De sobte, el contorn molsós d’un forat tapat amb una llosa va cridar la seua atenció. En acostar-se va comprendre que aquell devia ser el forat que buscava, el forat que no esperava trobar. Eixia aire calent i una pàtina d’humitat cobria les parets de l’entrada. Va imaginar el seu iaio allí, jove, al costat del seu gos, envoltat d’ovelles, preguntant-se per aquell fenomen.

A Alfredo, que no ha nascut per a l’espeleologia, li va recordar a l’Avenc del Castellà, a Figueroles, per ser una cavitat que, encara que més horitzontal i amb una boca molsosa molt més gran, tenia la mateixa característica d’emetre aire calent durant els mesos freds. No és cap raresa ni cap misteri, ja que en les cavitats la temperatura és més estable al llarg de l’any i el contrast amb l’exterior produeix eixe fenomen. Malgrat trencar tot el misteri, aquest fet ja ens indica que el forat no és superficial i ens obri un nou interrogant, que és el de «fins on arriba». No obstant això, per ser la boca tan estreta, Alfredo no ho va imaginar com un lloc explorable.

Boca de l'avenc abans de la seua desobstrucció.


El 5 de març de 2016 Alfredo parlava amb Fernando (Nando) Falomir Mor, apassionat defensor de l’espeleologia, de l’esport d’aventura i del patrimoni natural de la comarca, que promociona i dona a conéixer a través de l’empresa Viunatura. Nando va ser un dels fundadors del Club d’Espeleologia de la Carrerassa, a Figueroles, grup que va agafar el testimoni d’un esport molt arrelat a la localitat, com demostra el descobriment dels cadàvers de la Cova de l’Ocre, en 1971 (https://cavitats-subterranies.blogspot.com/2009/03/los-cadaveres-de-la-cova-de-locre.html). Fruit d’aquesta passió, feia anys que buscaven amb èxit noves cavitats a la zona, així que en parlar-li Alfredo sobre el forat va voler explorar-lo immediatament. Alfredo insistia que allò era molt xicotet per a entrar-hi, però Nando tenia confiança a poder fer-ho.

Entrada al forat després de desobstruir.


Així, la vesprada del divendres 11 de març de 2016 es van encaminar cap al cim. Nando va fer els preparatius, va desobstruir un poc l’entrada i es va caragolar per a entrar. Al voltant de les 17.40 h es va convertir, amb tota probabilitat, en la primera persona en accedir a la cavitat. L’estretor va dificultar el seu avanç, però va poder prendre algunes fotos i fer un reconeixement visual del tram accessible. Poder eixir d’allí va ser més difícil que entrar, ja siga per la falta de punts de suport o per la gravetat, que ara espentava en sentit contrari, però Nando aquell dia fou parit per la terra a través d’un forat humit i constringent. Va decidir que «Agonia» seria un bon nom per a la cavitat.

Banderes a l'interior.


Situació.

Es situa en la part superior del Cabeço (497 m.). La part superior d'aquesta muntanya pertany al terme de l'Alcora, però la seua vesant nord-oest ja està dins del terme municipal de Figueroles. El Cabeço es un cim bicèfal, amb dues cotes situades a 497 m. L'avenc es troba entre les dues cotes però mes a prop de la oriental.

Situació exacta sobre mapa del Visor GVA.


Pera el seu accés, des de La Foia (pedania de l'Alcora) agafem la carretera direcció a Figueroles i just davant de la primera fabrica agafem una pista a la esquerra que té dos ramals, prendrem la que es dirigeix al nord (dreta). Aquesta camí ens du fins un coll que separa el Cabeço del Tossal de la Ferrisa, on s'acaba. Allí es pot aparcar el vehicle. Des d'allí a peu arribem fins el coll pròpiament dit i agafem una senda de caçadors que ens du al Cabeço. Un cop superat el primer dels dos cims d'aquesta muntanya buscarem un clar de malesa la xicoteta boca de l'avenc que a mes a mes es troba tapada amb pedres. Per lo que pera la seua correcta localització recomanem l’ús d'un dispositiu GPS.

Coordenades de la boca: Projecció UTM. Datum ETRS89

Fus: 30T X-0736622 Y-4443287 Z-489 m.

Nando en la boca el dia de la topografia.


Descripció.

Una boca circular de 0,5 x 0,5 m. i situada al terra dona pas a un estret tub que ens deixa en una repisa al mig de una xicoteta fractura. Des d'allí baixem un pouet de 5 metres en deixa en la base de l'avenc. La zona inferior es un diàclasi amb una amplària de 0,5 m. i un recorregut d’escassos 4 m. que es tanca per les dos bandes, al sud completament i al nord les parets s'ajunten fins fer-se impenetrable a nivell humà. L'avenc es estret i la progressió es penosa.

La cavitat presenta un desenvolupament de 12 m., un recorregut en planta de 8 m. i un desnivell de -6,7 m.

La base del pou es prou estreta.


Topografia.


martes, 17 de febrero de 2026

Espeleo en Granada y Antequera

 

Sima de los Cogollillos.


El pasado fin de semana, 30 y 31 de enero y 1 de febrero, visitamos algunas de las cavidades clásicas de la zona de Granada y Antequera. Finalmente fuimos Patri, Joel y Luis. Salimos el viernes temprano de Valencia y llegamos a la sierra de la Camorra a media tarde.

Esta sierra se sitúa al norte de Antequera, en el término municipal de Mollina. Allí se sitúan varias cavidades interesantes, como por ejemplo la cueva de los Órganos, la Sima de la Araña, la Sima Begoña, y como no, la Sima del Soldado que fue la que nosotros visitamos, que alcanza los -122 m. de profundidad.

La sima del Soldado está repleta de espeleotemas.


La cavidad se inicia con un par de cortos pozos. En la base de este segundo pozo se abre una estrecha diaclasa que remontamos para alcanzar una primera sala muy concrecionada. Porque a medida que vamos bajando cada vez van apareciendo salas más voluminosas y recubiertas con vistosos espeleotemas. Además los espeleotemas se muestran activos y con tonalidades que van del blanco, al ocre ofreciendo una estampa magnífica.

Primeras salas en la sima del Soldado.


Un nuevo pozo, cuya cabecera se sitúa entre grandes bloques y en una zona más elevada, nos lleva a una serie de resaltes y a un cuarto pozo. Bajo este llegamos a otra sala amplia y muy decorada por grandes coladas y algunas estalagmitas, banderas y estalactitas. Aquí, entre las múltiples opciones, nos decantamos por descender bajo las grandes coladas hasta alcanzar un tramo vertical que descendemos con anclajes naturales ya que la vía principal no desciende por aquí. Esta zona es bonita, pero termina pronto. Así que remontamos de nuevo hasta la sala superior.

Amplia sala decorada por bellas coladas.


Otro pozo corto, que podemos destrepar entre bloques, nos lleva a una gran sala donde se junta la vía alternativa que dejamos en la base del segundo pozo. Esta amplia sala es muy bonita, y destrepando hacia la parte inferior encontramos varios pasos que nos llevan a un sector con mucho desarrollo horizontal y salas de buen tamaño. Todo este sector se sitúa sobre materiales yesíferos que marcan un cambio litológico importante en la cavidad y ello se muestra en un cambio de morfología en la cavidad.

Pocetes de corrosión sobre el yeso.


Salas en el nivel inferior.


En esta parte final podemos admirar pocetes de corrosión sobre la roca yesífera, recubrimiento en paredes que asemejan granos de azúcar, líneas de los estratos de yeso y alguna muestra más de la presencia de yesos. En estas salas finales abundan los espeleotemas. Nosotros todavía trepamos a un balcón en la parte baja de la gran sala final y desde allí se accede a 3 o 4 salitas mas repletas de bellas formaciones.

En definitiva una cavidad que a medida que vas descendiendo, te va sorprendiendo y atrayendo más.

Excéntricas en el nivel inferior.


Las formaciones están muy activas.


El sábado quedamos con los amigos Cristina y Paco del GES de la SEM de Málaga para visitar la Sima de los Cogollillos, en la Sierra Elvira, dentro del municipio de Atarfe y muy cercana a la ciudad de Granada.

Primeras salas con morfologías hipogénicas.


Enseguida llegamos a pequeñas salas con vistosas banderas.


La boca de la cueva se abre en una zona de explotación minera a abandonada. Una corriente de aire húmedo y caliente salía por su boca, lo que contrastaba con la fría temperatura exterior en pleno mes de enero. Nada más entrar a la cueva, esta ya nos sorprende por su singularidad. Pues la inclinación de los estratos condiciona la estructura de las galerías, de manera que avanzamos por laminadores y salas con una inclinación de sus suelos en torno a los 45°. A esta característica tenemos que sumar las cúpulas y las morfologías hipogénicas presentes en algunos techos fruto de la disolución a causa de los vapores presentes en este ambiente tan cálido. Porque hay que decirlo, la cavidad es muy cálida, vamos sudando mucho durante nuestro avance, por lo que debemos llevar buena cantidad de agua u otros líquidos para evitar deshidrataciones.

Paco con los Cogollillos.


Además, en una fase posterior de sedimentación se han formado vistosos espeleotemas vadosos, como son las fantásticas banderas que nos acompañan en las primeras salas.

En la primera sala nada más traspasar la boca se recomienda el uso de una cuerda, que sobretodo será de gran ayuda para la salida. Y un poco más adelante descenderemos un pozo estrecho de unos 10 metros para comunicar con otro nivel abierto también a favor del buzamiento de los estratos.

Cristina subiendo un bello pozo.


El nivel inferior está repleto de “cogollillos” o Pop-corn.


Más adelante descendemos por fracturas verticales. Avanzamos destrepando y sin utilizar cuerda. En otro nivel tendremos que buscar la escondida cabecera del pozo que nos lleva al piso inferior de la cavidad. Nos costó encontrarla, ya que esta se encuentra tras una estrecha ventana y sin anclajes para aproximarnos a la cabecera. Este tramo, con 2 pozos de medida inferior a los 10 metros y unidos mediante un repisa cómoda, nos lleva al nivel inferior, donde la morfología cambia.

Bonitas agujas.


Los “cogollillos” decoran el piso inferior.


Este piso inferior se estructura a favor de una ancha diaclasa y lo primero que nos sorprende es la gran profusión de espeleotemas coraloides tipo pop-corn, los que dan nombre a la cavidad, ya que se asemejan a Cogollillos. Pero las paredes también aparecen tapizadas de banderas y coladas blanquecinas y de tonalidades ocres. Esta zona es fabulosa. Avanzamos dentro de la zona balizada y llegamos a otros 2 pozos consecutivos y también cortos. Llegaremos a una zona donde la galería aumenta sus dimensiones y abundan los recubrimientos sedimentarios. Aquí nos detenemos a comer algo y decidimos dar media vuelta. Pero todavía vemos una estrecha cabecera de un nuevo pozo, porque la cavidad continúa un poco más.

Majestuosas coladas en una de las salas más grandes de la cavidad.


El último pozo que descendimos es magnífico.


Al salir al exterior el cielo está despejado y se nos muestra un bello panorama con Sierra Nevada blanquita y la ciudad de Granada a sus pies. Así que decidimos ir a recuperar fuerzas por Granada y, cómo no, darnos un paseo por el Albaicín.

La Alhambra desde el Albaicín.


El domingo, como colofón a estos días por Andalucía, volvemos a Sierra Elvira para darnos un bañito en el spa de Raja Santa. La Sima de Raja Santa también se abre en el frente de una antigua explotación minera. Esta cavidad se estructura sobre una falla y posee la peculiaridad de alcanzar un acuífero termal.

Sierra Elvira.


Boca de la Sima de Raja Santa.


En el parking de la cavidad, mientras desayunamos, vemos llegar otro grupo de espeleólogos procedentes del Espeleoclub Karst de Sevilla y del Grupo de Exploraciones Subterráneas de Pizarra (GESP) de Málaga. Estos compañeros entraron primero en cavidad, ya que nosotros todavía teníamos que terminar de desayunar y prepararnos. Muy amablemente nos dejaron utilizar sus cuerdas para subir y bajar, hecho que agradecemos enormemente.

Repisa bajo el P-40.


En los primeros metros de la cavidad se avanza por una fractura que queda enmascarada por grandes clastos. Se suceden los resaltes, destrepes y pasos estrechos. Así se alcanza la amplia cabecera del primer pozo, de 40 m. (o P-16 + P-26). Esta vertical ya se desciende por la amplia falla donde se desarrolla la cavidad. En su base ya observamos espeleotemas epifreáticos cubriendo las paredes, sobretodo clouds. Entre cada uno de los pozos existen cómodas repisas, e incluso galerías de gran desarrollo como en el caso de la base del P-40, donde parte la vía Andrés, visitada parcialmente.

Los clouds cubren las paredes de la fractura.


A continuación del P-40 aparecen 3 más con unas características similares. Estos son de 9, 15 y 11 m. respectivamente. Bajo el último de ellos dejamos los arneses y nos ponemos el bañador. Pues tan solo nos queda descender una rampa de una veintena de metros para alcanzar el acuífero. Ojo porque la rampa resbala mucho, sobretodo una vez mojada la roca. El día de nuestra visita había una cuerda fija y con nudos para facilitar la progresión por ella.

Joel en la zona acuática.


Una vez en el agua, que se encuentra a 32° C, nos toca disfrutar de un merecido baño. Dentro del acuífero termal podemos nadar durante, por lo menos unos 200 m. ya que este inunda toda la fractura. Nosotros recorremos gran parte de la fractura inundada. Esta alterna tramos amplios, donde la anchura supera los 2 metros con tramos estrechos y pequeños sifones y pseudo-sifones. Es divertido superar estos pequeños sifones. Las paredes aparecen recubiertas por clouds en prácticamente todo el recorrido acuático. Nosotros nos dimos la vuelta ante un sifón más largo, ya que teníamos prisa para subir los pozos y no hacer esperar a los compañeros andaluces.



Esta cavidad bien merece una visita por su singularidad. Y con ella finalizamos un agradable fin de semana por la Andalucía subterránea. Bonitas cuevas y muy buena compañía, y un placer volver a coincidir con Cristina y Paco.

En el acuífero de Raja Santa.