lunes, 11 de junio de 2018

Les Ferreries, resultados espeleológicos de la actividad minera.


Casi a la entrada de la primavera, el 15 de marzo, Alexis propone visitar la partida Les Ferreries, dentro del término municipal de Borriol, porque tiene localizados unos pozos y unas catas mineras de la extracción del mineral de hierro que tuvo lugar en la localidad, según las licencias de explotación, a mediados del siglo XV (J. Aparici y C. Rabassa, 2009) y se prolongó hasta la mitad del siglo XX.
Así es como un caluroso y soleado jueves nos disponemos a patear la loma donde se encuentran los puntos a estudiar. Provistos de los equipos personales y una buena cantidad de agua, emprendemos, saca a la espalda, el ascenso a la cima de la colina. 
No hay camino, ni senda, nada más piedra y matorral. La subida es dura, sudamos por el calor pero el romero y el tomillo florecidos, que rozamos a nuestro paso, liberan su fragancia y nos renuevan las fuerzas.
Después de un buen rato abriéndonos paso por coscojas, aliagas y otras malas hierbas, y de escalar con pies y manos por piedras casi verticales llegamos a la cima y ya sin desnivel apenas vamos localizando los puntos que buscamos.

1. Boca de un pozo.

Encontramos cuatro de los cinco pozos, de origen artificial, de unos cinco metros de profundidad media, perfectamente circulares con un diámetro de 1,80 metros. La boca está construida con la técnica de piedra seca, formando un brocal que se hunde el primer metro del pozo. El resto del agujero está excavado en el terreno y presenta en las paredes una especie de perforaciones pequeñas, como si se valorara la calidad de la veta.

2. Descendiendo el pozo. 

El fondo del pozo está lleno de piedras que posiblemente han caído de las primeras filas del brocal, o han sido lanzadas a lo largo de los años por la gente que ha pasado por el lugar. En tres de los pozos ha arraigado una higuera, que por motivos de espacio ha crecido verticalmente hasta que las puntas de las ramas superiores llegan al mismo nivel. En los otros dos existen sendas galerías abiertas en un lateral del fondo, que seguramente siguen una veta de mineral.

3. Fondo del pozo. 

4. Higuera.

Una de las aberturas es simplemente un hueco de metro y medio de altura y ancho, y apenas un metro de profundidad. La otra cavidad presenta un desarrollo más extenso, formando una galería que se adentra un buen trecho en el terreno. En la topografía podemos ver su recorrido.

5. Topografiando. 

Antes de emprender el ascenso para salir del pozo aprovechamos para tomar una fotografía del cielo azul en contraste con la umbría que nos envuelve. 

6. Contraluz del pozo. 

Cambiamos de tipo de cavidad y exploramos una especie de brecha que se sitúa en los alrededores de los pozos que la llamamos “Brecha Menuda 1 de la Mina de les Ferreries”. No sabemos ciertamente si es una cata o un yacimiento, pero no tenemos ninguna duda en su origen por la mano del hombre. La excavación tiene una longitud de 18 m y una profundidad de 3,5 m, teniendo en cuenta que es a cielo abierto, y dispone de un abrigo en el lateral más al norte. Del mismo modo que los pozos, la parte más profunda está colmatada de cantos rodados, bien por desprendimientos o abandonados.

7. Fondo de la brecha. 

8. Abrigo dentro de la brecha. 

El sol caía vertical, el hambre se hacía notar y se habían localizado todas las cavidades situadas en la parte alta de la loma. Solo restaba explorar el último de los cinco pozos y luego dirigirnos a la falda de la montaña para continuar con una mina conocida y dos cortes que se han abierto en la vertiente de piedra. No nos costó lo más mínimo decidir ir a pegar un bocado y encontrarnos con Carol para continuar el trabajo. Dejamos las sacas al borde del pozo y hacemos una comida campestre a la sombra de los pinos. Al terminar, fuimos a tomar un café mientras esperábamos la llegada de nuestra compañera.
Una vez recuperadas las fuerzas subimos de nuevo al pozo, instalamos, bajamos y hacemos la topografía. Este pozo que identificamos como nº 5, es el que tiene la galería excavada en el fondo. Se ve claramente como se ha seguido la veta de mineral para hacer la extracción. Después ensacamos y nos dirigimos hacia la mina.

9. Galería del pozo 5.

La mina consta de una galería que se hunde en el risco, en dirección NE, de sección que recuerda a la bóveda de cañón del románico, a lo largo de 42 m. Cuando se han recorrido 13 metros nos encontramos un agujero a la izquierda de la galería de tan sólo 1 metro de hondo. Dos metros adelante se abre en el techo una cúpula considerable, donde reposan un par de murciélagos. A los 32 metros de recorrido, a nuestra derecha comienza una galería de 12 m de longitud y misma sección que la principal, con una apreciable cantidad de raíces colgando. Volviendo a la galería principal, a 7 m de este punto están las únicas formaciones de la cavidad, un grupo de pequeñas estalactitas, de formación reciente, y al fondo en la oscuridad cuatro murciélagos esperan que el sol se esconda para salir a hacer sus quehaceres nocturnos. Abandonamos la cavidad después de tomar nota de los datos topográficos para visitar los dos puntos que quedan.

10. Formaciones dentro de la mina. 

11. Raíces dentro de la mina.

Estos dos lugares son unos cortes, de metro y medio de ancho que se han hecho para valorar la viabilidad de una posible extracción de mineral. Por desgracia para nosotros, la vegetación ha invadido el espacio y nos impide el paso hasta el final, donde sabemos que se encuentra una cueva, que Alexis ha visitado de más joven, y una boca pequeña en el otro corte que se puede ver desde la parte de arriba.
Llegados a este punto, damos por finalizada la jornada y nos proponemos volver otro día, con la herramienta apropiada para abrirnos paso hasta el final de la grieta y explorar las cavidades que sabemos que nos esperan.

A. Topografía de los 5 pozos de la zona de les Ferreries. 

B. Topografía de la Bretxa Menuda 1 de la mina de les Ferreries.

C. Topografía de la Mina de les Ferreries. 


Prácticamente ha pasado un mes desde la última visita a esta partida del término municipal de Borriol, donde dejamos trabajos pendientes por hacer, pero ni mucho menos hemos estado ociosos, otros retos y proyectos han requerido nuestra atención.
Afortunadamente, en la mañana del 12 de abril, el equipo formado por Ferrán, Alexis y Quique se dirige hacia el punto que denominamos la “Bretxa Gran de la Mina de les Ferreries” para abrir paso a través de la vegetación que ha crecido en el interior de la grieta y alcanzar la entrada a la cavidad, que se encuentra oculta al fondo. 
Como ya hemos comentado anteriormente, la actividad minera del hierro y plomo que se practicó en la zona, abrió diversas catas en la ladera de la montaña. En la que en esta ocasión investigamos, se descubrió la entrada a una cavidad y nos proponemos catalogarla.
Para alcanzar la cavidad es necesario alcanzar el fondo de la grieta por una repisa y destrepar un pozo de unos cuantos metros, que posee un resalte en un lateral. El descenso no presenta demasiada dificultad, pero para facilitar y dar seguridad a la maniobra, instalamos una cuerda a modo de pasamanos y como ayuda en el descenso y ascenso. 

12. Topografiando la Bretxa Gran.

Alcanzamos la primera sala sin ninguna dificultad y vemos en un extremo que se han excavado dos pequeños pozos de poco más de medio metro de profundidad. En el lado opuesto se abren dos galerías, la que queda a nuestra derecha es la más pequeña, de sección circular y un metro de diámetro, ligeramente ascendente y finaliza a los dos metros en un balcón que se abre a un pozo de respetables dimensiones. La de la izquierda es amplia, dos metros de anchura por uno y medio de altura, desciende suavemente y efectúa una curva hacia la derecha. Finaliza al borde del mismo pozo, un par de metros más abajo que la galería anterior. Desde aquí podemos observar que el pozo tiene unos cinco metros de diámetro al nivel donde estamos, está escalonado pues presenta varias repisas y estimamos unos ocho metros de profundidad.
Al mismo nivel donde nos encontramos vemos dos aberturas en las paredes, una a nuestra derecha y otra justo enfrente. Para alcanzar la de nuestra derecha, que es la más próxima tenemos que saltar un bloque sobre el mismo borde del pozo y alcanzar el balcón que hay frente a la boca de la galería. Al asomarnos descubrimos que tenemos que descender unos cinco metros por una fuerte pendiente concrecionada que forma un amplio tubo y alcanzar una fractura perpendicular al tubo con una amplitud de un metro. Una vez en el fondo, se abre una pequeña y muy limitante gatera ascendente, que no alcanza el metro de longitud pero sumamente estrecha.

13. Pasando la gatera.

Una vez atravesada nos encontramos en una fractura ascendente, de un metro de anchura y tres de altura. A nuestra izquierda, una pequeña ventana permite ver una fractura paralela con una chimenea al fondo, al frente la fractura se cierra seis metros adelante y a la derecha se abre otra gatera, esta vez más amplia, que da a una estancia alargada donde se ha formado una colada y un gour de dimensiones modestas, y que todavía contiene agua.

14. Gour.

Seguramente, en estaciones mucho más húmedas, esta agua haya discurrido por la pendiente y atravesando las gateras se acumulase en el fondo, pues se aprecia claramente las marcas de nivel de agua en las paredes. Retrocedemos y nos proponemos visitar la galería del fondo de la sala del pozo.
Descendemos a la primera repisa del pozo y ascendemos a la boca de la galería. Ésta se prolonga durante unos cinco metros, desviándose ligeramente hacia la derecha. La sección tiene dos metros de ancho por uno y medio de alto y no hay nada destacable en ella.
Nos queda descender el pozo y allá vamos. Dos repisas más y ¡sorpresa! Debajo de la galería del fondo se abre otra. Discurre a lo largo de tres metros, en fuerte ascenso y bifurca en dos. A la derecha, siguiendo el ascenso durante cuatro metros más la galería llega a su fin. A la izquierda, subiendo una rampa más acusada de unos tres metros, se alcanza una sala prácticamente circular de tres metros de diámetro, con una pequeña abertura a la izquierda del acceso. Atravesando esta corta gatera, en fuerte ascenso, nos encontramos en una sala amplia de metro y medio de ancho, tres de largo y más de cuatro de altura,  y que a causa de los giros que hemos dado, nos encontramos justo encima de la bóveda que forma el techo del pozo.
Al volver, descendemos la última repisa para alcanzar el fondo del pozo.
Es mediodía y Ferrán nos abandona. Antes de comer Alexis propone que limpiemos el acceso de la brecha que se encuentra arriba de la Cova-mina de les Ferreries, pero también consideramos necesario abrir un sendero para alcanzar la brecha grande por la tarde cuando vayamos a topografiar la cavidad. Una vez facilitado el acceso nos dirigimos a abrir paso a la nueva brecha. Ésta no es muy larga así que nos ocupa poco tiempo despejar la entrada y descubrimos un pequeño orificio de 55x35 cm que desciende unos 4 metros, de sección tubular, que presenta diversas repisas.
Llegados a este punto decidimos ir a comer y esperar a Carol y Luis Miguel que están a punto de sumarse al equipo.
Una vez todos reunidos, volvemos a visitar la “Bretxa Gran de la Mina de les Ferreries” para tomar medidas y poder catalogarla. Luis Miguel nos instruye sobre la minería en la provincia y nos muestra diversos minerales relacionados con la extracción del hierro, como el rojo hematites (óxido de hierro), el ocre limonita (hidróxido de hierro) y la cristalización cálcica de la siderita (carbonato de hierro). Al mismo tiempo nos indica la existencia de otra mina, en la colina vecina del Montnegre que deseamos visitar sin falta. Cuando finalizamos la medición nos dirigimos a la nueva brecha para valorar la estrecha cavidad que allí se encuentra. Alexis y Carol se introducen en el pozo, mientras Luis Miguel y Quique dan apoyo desde el exterior. Tras una breve limpieza de piedras, se descubre una posible continuación pero se decide posponer a otra jornada con más tiempo para actuar. 
Cansados pero gratamente satisfechos, celebramos el éxito de la exploración frente a una helada cerveza, entre risas y con la inigualable compañía de quienes desafían a la oscuridad para sacar a la luz la belleza que se oculta en la profundidad de nuestra madre Tierra.

D. Topografía Bretxa Gran de la mina de les Ferreries. 

Para finalizar el estudio espeleológico de la partida Ferreríes en Borriol (Castelló), se reúnen Alexis, Carol, Gila y Quique, el jueves 19 de abril, con la misión de visitar y topografiar la Mina del Montnegre, de cuya existencia nos informó Luis Miguel en la pasada exploración de la zona, por lo que le estamos muy agradecidos. 
Como es habitual en la exploración de cavidades poco conocidas, la aproximación no cuenta con pista, camino o senda que la facilite. Acercamos el vehículo hasta el Corral de l’Estanquer, al pie de la loma del Montnegre, donde se ha excavado la mina. Para acceder a la empinada vertiente pedregosa que necesariamente hay que superar para llegar a la boca de la mina, primero hemos de atravesar un espeso pinar que se ha formado por la invasión que estos árboles han hecho de los abandonados bancales de cultivo de antaño. Aprovechando los estrechos pasos que la fauna local ha abierto en el sotobosque mediterráneo, vamos sorteando los impedimentos que la naturaleza salvaje va poniendo en nuestro camino. 
Cuando alcanzamos la boca de la mina, observamos al igual que en la Mina de les Ferreries, que se ha excavado un túnel rectilíneo, de 1,70 m de anchura y la misma altura, cuya forma recuerda a la bóveda de cañón, geometría diseñada para soportar elevadas cargas, como podemos observar en el arte románico.

15. Boca de la Mina del Montnegre.

Casualmente el túnel discurre en dirección norte, con una precisión de sus dimensiones realmente impresionante, pues apenas hay centímetros de diferencia en sus secciones. Dos fisuras atraviesan la mina como si fuesen una junta de dilatación. Apenas tienen 15 cm de amplitud y se pueden apreciar pequeñas formaciones fósiles en su interior. La galería tiene 26 m de longitud y termina en un pozo de 1,5 m de profundidad lleno de agua cristalina en sus tres cuartas partes. Sobre el pozo, se abre una chimenea de 1,5 m de diámetro, sección aproximadamente circular y 13 m de altura por la que vemos el cielo con toda claridad.
 
16. Pequeño pozo inundado.

Inesperadamente, al subir por el exterior buscando la boca de la chimenea para medir su altura, Gila descubre que en la parte superior de la mina se han excavado tres grandes trincheras siguiendo las vetas del mineral y estas depresiones culminan en la boca de la chimenea, formando un embudo que recoge el agua de lluvia y la conduce a la abertura, lo que justifica la presencia de tal cantidad de agua en el interior de la mina. Las trincheras son estrechas, de 1,2 m de anchura y las paredes son escarpadas y alcanzan en su punto más alto los 4 metros.
Fotografiamos la zona y decidimos descender siguiendo la menor pendiente que hay al oeste de la mina, buscando la maltrecha pista forestal para dar un rodeo y evitar el difícil camino por el que hemos subido. Mientras caminamos rodeados por la primaveral vegetación mediterránea que presentan nuestros montes, Gila comparte con nosotros una pequeña porción de su conocimiento botánico, identificando diversas plantas como la albaida (val. boja blanca) (anthyllis cytisoides), lentisco (val. matissa) (pistacia lentiscus), la sabina (val. savina) (juniperus phoenicea), que procuramos grabar en nuestra memoria, a pesar de los complicados nombres taxonómicos, para reconocer mejor las especies que forman parte del ecosistema rural que nos rodea. 
La segunda parte de la salida consiste en la desobstrucción del pozo encontrado en una nueva brecha, justo encima de la Cova-mina de les Ferreries.
Accedemos los cuatro a la boca de la cavidad, a la sombra de las altas paredes de la brecha. Tras una rápida inspección y valoración, se introducen por la estrecha boca de solo 55 cm por 35 cm en su parte ancha y 25 en la más estrecha, Alexis y Carol.

17. Boca del pequeño pozo.

Una vez dentro, el pozo amplía su sección hasta los 70 cm, y comienza el trasiego de piedras hacia el exterior, algunas de considerable tamaño, donde Gila y Quique dan el apoyo exterior. Seguidamente Gila releva a Carol y se despeja el acceso a un tramo descendente de unos 3,5 m. Para superar la abertura desobstruida es necesario ampliar la misma, de manera que con la tradicional maza y escarpe se rebaja la dura piedra lo justo para permitir el paso al espeleólogo.
 
18. Estrecho final del pozo.

Mientras Alexis desciende el angosto tramo para explorar el fondo, Gila asciende una chimenea que se abre en la pequeña sala donde se han producido los trabajos. Desafortunadamente ninguna de las dos continuaciones lleva a buen fin, pues la chimenea se cierra a los 2,5 m y el tramo descendente se convierte en una estrecha grieta, de tan reducida magnitud que es imposible el paso del cuerpo humano por sus 23 cm.
  
19. Vista del pozo.

20. En la boca de la Bretxa Menuda 2.

Una vez explorados todos los rincones de la pequeña sima y descartada cualquier posible progresión se da por finalizada la actividad, se toman los datos necesarios para documentar su existencia y puesto que era la última cavidad de la zona, consideramos que el trabajo de campo en la partida Les Ferreries ha terminado hasta nuevas evidencias.

E.  Topografía de la Mina de Montnegre.

F. Topografía de la Bretxa Menuda 2 de la mina de les Ferreries. 

Han sido tres jornadas intensas, en las que seis amantes de la espeleología -Carol, Alexis, Gila, Quique, Ferrán y Luis Miguel- han llevado a cabo la catalogación de un conjunto de pequeñas cavidades y colaborando con ello al conocimiento de nuestro entorno más próximo.

Texto redactado por Quique.

Bibliografia
o    MATERIA PRIMA PARA LA MANUFACTURA SU ABASTECIMIENTO EN CASTELLÓ A TRAVÉS DE LAS ACTAS DEL JUSTICIA (1416-1450) J. Aparici Martí Universitat Jaume I. Castelló
o    ESTADÍSTICA MINERA CORRESPONDIENTE AL AÑO DE 1867, publicada por la Dirección General de Obras Públicas, Agricultura, Industria y Comercio
o    MINERAL I ROQUES INDUSTRIALS DEL PAÍS VALENCIÀ J. M. Amigó, J. Bastida i M. M. Reventós

Enlaces
o       http://www.todopueblos.com/borriol-castellon/noticias/
o       https://www.mtiblog.com/2008/03/mina-de-la-botalaria-borriol-castelln.html
o       http://castellon-en-ruta-cultural.es/la-mineria-en-la-provincia-de-castellon/

viernes, 8 de junio de 2018

Avenc Montserrat Ubach i Forat Micó


 
Forat Micó.

El passat cap de setmana vam materialitzar una eixida d’espeleo que duia molt de temps en ment. L’avenc Montserrat Ubach i el Forat Micó, son dues cavitats que pels materials en els quals estan excavades se’n ixen de lo comú. Estem acostumats a visitar cavitats en materials calcaris i dolomies; però a Catalunya tenim bons exemples de carstificació en altres materials, com ara el conglomerat, els gresos o els poc comuns materials salins. Aquest cap de setmana vam ser partícips d’ una lliçó de geologia càrstica.

 
1er pou a l’avenc Montserrat Ubach.

El grup que vam compartir el cap de setmana fórem: Sarai, Gina i Albert de Tortosa; Gilabert i Luis de Castelló; Hèctor de La Vall d’Uixó, Marisa i Manolo d’Elx i Pepe d’Ontinyent. Un bon interclub, però sobre tot un grup de bons amics.
Durant la setmana va estar plovent a la zona on s’obri l’avenc Montserrat Ubach, i també a Cardona, on es troba el carst salí. Teníem seriosos dubtes sobre si estaria practicable el Forat Micó, ja que les precipitacions debiliten la roca salina i solen produir despreniments de blocs. També pensàvem que trobaríem les verticals de l’avenc Montserrat Ubach amb mes aigua del que es habitual.

 
3er pou a l’avenc Montserrat Ubach.

El dissabte va arrancar el dia núvol, però desprès de les pluges de la nit abans es respirava un aire ben net. A la visita ens va acompanyar el Floren, bioespeleòleg que tenia interès en mostrejar la cavitat, i el seu company Carles. Desprès de la curta aproximació fins la boca, el Floren va descorxar la botella de champagne per celebrar el seu aniversari.

 
Hèctor a la via ECG.

Pera la vista vam fer 2 grups, pera muntar les dos vies: la via principal fins la cota de -200 m. i la via Espeleo Club de Gracia que baixa nomes fins -83 m. Les cordes que vam gastar les detallem a continuació.
Via normal
Rampa 15 + P.28..... C.60
P.28........................ C.50
P.22........................ C.40
P.13........................ C.25
R-3......................... C.10
P.22........................ C.40
P.23........................ C.40
P.25........................ C.50

Via ECG
Rampa 15 + PM...... C.40
P.35........................ C.60

Via Normal............. 50 mosquetons en xapa + 8 xapes de parabolt del 10 en tuerca
Via ECG.................. 15 mosquetons en xapa

La cavitat consta bàsicament de pous directes d’entre 20 i 30 m. i un seguit de curts meandres excavats sobre estrats de marges que separen els pous. El pous son amples i generalment decorats per boniques colades, sobre tot a la part superior de l’avenc. La cavitat esta formada a favor de les facturacions locals del paquet de conglomerat, però amb clara influencia de la dissolució, ja que la cavitat presenta clars indicis d’haver funcionat com a engolidor, tal com ens indica el geòleg Ferran Cardona.

 
El Floren a l’avenc Montserrat Ubach.

La via ECG presenta un accés per mig d’un lluït passamans sobre el primer pou. Seguit aquest per unes estretors amb aigua. Estes donen a una preciosa sala molt ben decorada i on s’obri el pou de 35 m. i de secció oval. El pou durant la nostra visita presentava un abundant goteig que ens va deixar humits.
Mentre el que fa a la via principal els primers pous presentaven molt de goteig i alguna petita cascada d’aigua. Però a partir de la base del tercer pou el cabal augmentava donant a la cavitat un ambient molt atractiu. A la gatera Rostand-Subils hi havia que arrossegar-se per l’aigua. I als dos últims pous lo que corria es podia definir com a riu. El aigua no ens va fer retrocedir, al contrari ens va fer gosar del privilegi de contemplar l’avenc funcionant com a engolidor.

 
Canal exterior al salí de Cardona.

Diumenge vam visitar el carst salí de Cardona. Vam tenir la sort de ser acompanyats pel Joan, veí de Cardona i molt ben coneixedor de la muntanya de sal tant per dintre com per fora. Tant la visita al exocarst com a la cavitat van estar guiades pel Joan, que amb les seves magnifiques explicacions va fer que la visita fora molt profitosa.

 
Detall del rascler de Cardona.

De bon mati vam partir de l’aparcament que hi ha junt a les instal·lacions del centre d’interpretació de la muntanya de sal. De camí al Forat Micó vam recórrer el límit superior de la Bòfia Gran, important depressió on s’obri la cavitat. Des d’allà dalt vam contemplar la vall salina de Cardona única en tota la península. I les explicacions del Joan van fer que comprenguérem mes be el fenomen de formació del diapir salí.

 
El Forat Micó combina les parets amb vetes i les formacions salines.

Una vegada a l’interior de la vall salina ens vam quedar impressionats en l’aspecte exterior d’aquest carst d’unes característiques úniques. El rascler de sal presenta microformes característiques de carst calcaris, amb presencia de crestes i acanaladures molt marcades i agudes. Però les vetes que formen les intercalacions d’argiles entre la sal i el característic color rogenc de la sal fan del rascler quelcom surrealista, com d’un altre planeta. Argiles i graves col·luvials cobreixen la sal en algunes zones, evitant per tant la seua dissolució.
Al ser un diapir, la pujada dels materials salins es constant i encara no s’ha aturat. Però la ascensió halocinètica salina es contrarestada per el ràpid procés de dissolució que pateixen aquestos materials.

 
Pepe al Forat Micó.

La visita a la cavitat també va ser de lo mes entretinguda i variada. Vam entrar per la ressurgència, que es per on surten les aigües que recorren i a la vegada han format, formen i formaran la cavitat. El recorregut pel subsòl es fa seguint el meandre excavat pel riu. En molts trams es de xicotetes dimensions, però existeix alguna sala ven decorada pels recobriments de sal, les formacions salines i/o les vetes formades per les esmenades intercalacions d’argiles en el paquet salí.

 
Galeries fòssils.

Hi ha dues zones superiors, que a dia d’avui constitueixen conductes fòssils. Aquestes presenten bones dimensions i també algunes curioses formacions salines i la presencia característica de les vetes argiloses. També hi trobem importants enrunaments fruit de la debilitat de la roca que forma la cavitat. Dos d’elles han tapat dues antigues entrades a la cavitat.
Vam eixir de nou a l’exterior per l’engolidor del rierol que forma la cova. Com a fet significatiu de la rapida evolució d’aquest tipus de carst, Joan ens va indicar que la setmana anterior l’eixida per la boca superior es feia uns metres mes amunt, ja que en els últims dies ha col·lapsat el tram final de la cavitat.

 
A l’eixida de la travessia.

En resum, un cap de setmana molt intens i del que hem tret molt de profit de les cavitats d’aquest racó de Catalunya.

lunes, 4 de junio de 2018

Avenc de La Balaguera (la Pobla Tornesa)


A finales de marzo, el día 29, conseguimos juntar un grupo de espeleólogos del ECC para estudiar un agujero que se encuentra en la Pobla Tornesa, a los pies de la colina La Balaguera, en la partida del mismo nombre, cerca de los bancales de Candideta.
El equipo de este día está constituido por Ferrán, Alexis, Carolina, Inés, Gilabert y Quique.
El acceso a la boca es corto y cómodo porque se hace por un antiguo camino de herradura que daba paso a los bancales de la parte de arriba, hoy perdidos y ocupados por el pinar. En unos cinco minutos se llega desde el aparcamiento hasta la boca de la cavidad.

1.Topografía del Avenc de la Balaguera. 

A primera vista, nos encontramos una boca de 45x30cm que se abre en medio de una losa de piedra caliza y rodeando el agujero se aprecian depósitos de un material foráneo. Cuando nos asomamos al interior observamos una erosión que forma un tubo, lo que nos hace sospechar que tenemos delante una surgencia fósil. La profundidad es de apenas dos metros y el fondo está totalmente colmatado.

2. Boca de  la cavidad (antes de la desobstrucción). 

3. Interior de la cavidad que se veía justo tras la boca (antes de la desobstrucción).

Las perspectivas son buenas así que por parejas nos decidimos a desobstruir. En primer lugar entran Alexis y Gilabert, y empiezan la tarea de sacar piedra hasta llegar a -4m. Cada palmo profundizado nos da ánimos para continuar porque vamos viendo claramente como el tubo erosivo continúa y se hunde a nuestros pies. Damos un primer relevo y entran en la madriguera Ferrán y Quique. Continuamos el trabajo y nos llevamos la sorpresa del día. Sobre la cota -6m, al mover un bloque de gran tamaño, vemos como pequeñas piedras de alrededor se hunden y oimos como rebotan en las paredes desde una alltura considerable.

4. Sacando piedra.  

5. Espeleólogo saliendo de la sima.

Ni pensar el revuelo que la noticia produce en el grupo. Todos quieren entrar para quitar aquello que nos cierra el paso.

6. Vista de la boca a contraluz.

Otro relevo y esta vez entran Alexis e Inés. Con fuerzas renovadas por la ilusión del hallazgo conseguimos sacar todo lo que faltaba, hasta que vemos que la situación toma un riesgo inasumible, porque nos quedamos sin lugar donde afianzar los pies.

También la hora se echaba encima, así que cambiamos la posición de Inés por Ferrán, para dejar segura la cavidad y volver otro día.

7. Asegurando la cavidad.  

Media hora y un buen puñado de piedras después, Alexis anuncia que ve formaciones reconstructivas y un pozo que bien puede hacer unos 6 metros. Nada más quedan un par de bloques grandes y empotrados, así que damos el trabajo por finalizado.

Cuando todo el equipo nos juntamos fuera, la emoción nos desborda (abrazos, palmadas, risas...) y cada uno va haciendo viajes a la boca para echar un último vistazo a la cavidad, que en tres horas ha pasado de un agujero de dos metros a un pozo de seis metros y con perspectivas de llegar al doble de profundidad.

8. Comentando el hallazgo.

Tras recoger todo el material y herramienta, deshacemos el camino hasta el coche y nos proponemos no tardar mucho en abrir el paso a tan ansiado pozo.

Casi una semana después, el día 4 de abril, nos disponemos a reanudar el trabajo en el agujero de la Balaguera, que a estas alturas hace méritos para convertirse en sima. Al equipo se suma Lee y son él y Alexis los que se disponen a retirar los bloques que obstruyen el pozo, no sin haber asegurado una cuerda a la cabecera de la sima por si se hunde el suelo.

9. Realizando la instalación.

Cuando el último bloque ha sido retirado se abre un estrecho paso de unos 40x60 cm. Superado éste nos encontramos en una pequeña fractura de un metro de ancho, unos dos de largo y seis de profundidad donde están las únicas formaciones de la cavidad, una colada y unas banderas.

10. Formaciones.

La emoción de saber que el paso está libre nos llena y todos queremos bajar para disfrutar de una cavidad nueva, por tanto ordenadamente vamos visitándola porque su reducido volumen no nos permite adentrarnos todos a la vez.
Al fondo vuelve a formarse el tubo erosivo y conseguimos profundizar un par de metros más, pero comienza a estrecharse y cada vez es más difícil continuar, por tanto damos la jornada como concluida y lanzamos la cinta métrica para ver hasta dónde llega la cavidad.

11 Base del pozo.

El valor medido es de 13,60 m, una profundidad que nos permite llamarla sima y provisionalmente, por su ubicación, la denominamos Avenc de La Balaguera.

Como nos queda un poco de sol, echamos un vistazo por los alrededores, donde encontramos una posible huella de dinosaurio sobre una losa, pero eso es otra historia ...

12. Huella de dinosaurio

Texto realizado por Quique.