Mostrando entradas con la etiqueta Calígrafos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Calígrafos. Mostrar todas las entradas

martes, 15 de septiembre de 2020

TRAVESÍA CUEVA DE LOS CALÍGRAFOS – CUEVA DEL GÁNDARA


Rio Viscoso.

 

Tras realizar la travesía de Cueto - Coventosa Joaquín y Luis mano a mano (http://cavitats-subterranies.blogspot.com/2018/03/travesia-sima-del-cueto-coventosa.html), hacía días que teníamos en mente repetir la experiencia con esta travesía. Aprovechando que subíamos una semana entera a Cantabria nos decidimos a realizar Calígrafos - Gándara. Teníamos claro que esta actividad debía de ser la primera de la semana, pues en espeleo la primera jornada es cuando el cuerpo está más fresco para realizar la actividad más dura.

 

El domingo 5 de julio viajamos a Cantabria, llegamos a Arredondo pasadas las 2 de la madrugada, por lo que nos vamos a descansar cerca de las 3. Esto no nos permitirá comenzar mañana la actividad muy temprano, lo que conllevara terminar la travesía pasada la medianoche, e incluso con las primeras luces del alba. Pero estamos convencidos de hacerlo así, y la determinación es muy importante.

 

 

Hayedo por donde discurre el precioso acceso a la cueva de los Calígrafos.

 

El lunes 6 nos despertamos tarde, a las 9:30, pero habiendo descansado lo necesario. Desayunamos bien y nos subimos hacia la Cueva del Gándara para entrar a instalar el pozo de la sala del Ángel. Invertimos 2 h 15 min. en instalar el pozo. Tuvimos un contratiempo en el pozo, ya que no nos llegaba la cuerda. Utilizamos un 50 y un 20 y no llegaba, cuando las reseñas piden un 60. Tuvimos que desmontar los 2 tramos de aproximación a la vertical y modificar la instalación. Más que el tiempo perdido, lo que peor sienta es la sensación de tener contratiempos y de que no salga todo rodado. A parte el pozo tiene una equipación que se podría mejorar mucho, sobre todo teniendo en cuenta que es un lugar por el que cada mes pasa una procesión de espeleólogos. Además en una de las repisas existe un gran bloque que se balancea.

 

 

Caseta situada junto a un polje, donde termina la pista y se inicia el sendero PR.

 

A las 2 de la tarde estábamos de nuevo en el vehículo, lo desplazamos hasta el aparcamiento del collado del Asón y allí comimos. Teníamos intención de hacer la actividad en autonomía, sin combinación de vehículos, tal como hicimos en la travesía Cueto - Coventosa, para darle un puntito más a la actividad.

 

 

Durante el acceso a la cueva de los Calígrafos pasamos por un bosque precioso.

 

Salimos pues desde el parquin del collado del Asón a las 3:25 de la tarde. Tomamos la pista que parte en dirección a Brenalengua. Se trata de seguir por la pista principal en todo momento, hasta que esta finaliza junto a una caseta situada en un pequeño polje. Desde aquí tomaremos un sendero que parte a la izquierda del polje y se eleva por la ladera del Picón del Fraile. El sendero está marcado como PR-S-74 (marcas blancas y amarillas) y hay que seguir las indicaciones hacia Bustalveinte. Tras una subida por dentro de un bosque mixto encontramos una primera bifurcación en dirección al Hodojón que no tomaremos. Ahora el sendero se adentra en un bosque de hayas mas frondoso que nos proporcionara una buena sombra. La pendiente decrece hasta acercarnos a un collado. Aquí en una nueva bifurcación tomaremos el ramal de la izquierda en dirección a Bustalveinte (cartel de madera), dejando a la derecha el sendero PR en dirección a “El Valle” según reza el pose indicador. Continuaremos por un camino empedrado hasta alcanzar el collado de Bustalveinte, donde se termina en bosque y existen algunas brañas. Aquí dejaremos los senderos y siguiendo algunas trazas bordearemos la ladera del Picón del Fraile por dentro de unas dolinas ocupadas por praderías.

 

 

Mirada atrás para contemplar el collado de Bustalveinte. El acceso discurre junto a la pared de piedra en seco y bajo la ladera del Picón del Fraile.

 

Desde la primera dolina subiremos para entrar en la segunda donde encontraremos restos de unas cabañas y una fuente. Desde allí deberemos poner las coordenadas de la cueva de Calígrafos en el GPS y dirigirnos a ella ascendiendo la empinada ladera del Picón del Fraile. La única parte del acceso a la cavidad que se realiza fuera de sendero es la última ascensión, unos 300 metros. La boca se abre a mitad ladera en una zona con fuerte desnivel. Las vistas que contemplamos desde allí son extraordinarias.

 

El acceso nos costó poco más de 2 horas. Diremos que íbamos a un paso bastante vivo, pero aun así creemos que compensa realizar la aproximación por este camino, porque además de ahorrarnos los 2 viajes en coche desde el collado del Asón hasta el collado de la Lunada, disfrutaremos de un bucólico paisaje. De esta forma realizaremos la travesía integral primero por el exterior y luego por el interior del macizo. Nosotros consideramos que la espeleología en esencia es también el acceso a pie hasta las cuevas.

 

 

Cueva de los Calígrafos.

 

A las 6:00 de la tarde entrábamos por la cueva de los Calígrafos. El primer sector de la travesía, que para nosotros resultaron ser 1 h 45 min., discurre por una galería en la que predominan los techos bajos: Galería du Lézard. Se trata de galerías excavadas a favor de un plano de estratificación con un desnivel descendente. Aquí hay algunas zonas donde se observan bifurcaciones, pero seguiremos las balizas y en caso de no haberlas: el ramal más evidente. La galería da algún respiro donde podemos avanzar de pie durante algunos metros, e incluso encontramos algún resalte y alguna cuerda fija, pero son los menos estos tramos. Se hizo un poco tedioso tantas horas sin apenas caminar erguido.

 

Así a las 7:45 pm. llegábamos a Jonction, donde existe un libro para anotar nuestro paso. A partir de aquí la travesía es más entretenida, sobre todo en cuanto a orientación se refiere. Entramos en una serie de ríos que durante buena parte de la travesía nos acompañaran y que siguen un mismo patrón: galerías abiertas a favor de un plano de estrato, formados sobre un banco de areniscas que forma el nivel impermeable, y con coloración negruzca en suelos, paredes e incluso techos.


 

Bellos espeleotemas en la galería de la tangente verte.

 

En Jonction tomaremos una galería fósil a la izquierda y dejaremos el activo que se va por la de la derecha. Enseguida volvemos a salir a otra galería activa que seguiremos aguas abajo: el rio de la Conjugaison. Aquí las dimensiones ya son más holgadas. Tras varios giros que realiza la galería activa tomaremos, por medio de una ventana situada a media altura, una galería fósil que parte a mano izquierda: la galería de la tangente verte. En esta presenta bonitos espeleotemas en su parte inicial. Luego existen varias cuerdas fijas para superar algunos desfondamientos y resaltes. Al final de esta galería un destrepe nos deja en otro conducto activo: el rio del Tigre. Por el rio del Tigre descendemos unos pocos metros y por el primer conducto que nos viene de la izquierda abandonamos el rio.

 

Por esta galería fósil avanzamos hasta llegar a unas zonas más amplias con los suelos rellenos de arenas. Estas salas arenosas y cómodas dan paso a otra galería donde se nos junta un pequeño rio: el rio Papillote, pero que pronto abandonamos por un conducto fósil que encontraremos a mano izquierda. Pasamos más galerías con sedimentos arenosos hasta desembocar en la Sala de la Sardina de la cabeza grande (Salle de la Sardine à Grosse Tête), una de las más grandes de este primer sector de la cavidad. Son las 8:55 pm. Aquí existen los restos de un vivac y un gran desfonde queda a nuestra derecha.

 

 

Restos del Vivac-4.

 

Cruzamos la sala y continuamos hasta salir a un nuevo rio: el Rio du Mille Pattes. Este lo abandonamos de inmediato por una galería a la izquierda. Esta galería fósil nos llevara a unas salas grandes: primero cruzamos la sala de la Scooter (a las 9:30 pm.) y seguidamente la sala catalana (9:45 pm.). Y es aquí, en la sala catalana donde está uno de los pasos claves de la travesía. Hay que introducirse entre los bloques del suelo de la sala y superar un gran caos, con bastante recorrido y varios cambios de dirección, mayormente el avance es descendente. En esta zona existen balizas e hitos pero no abundan, así que mucho ojito. Una vez superado salimos a una galería formada sobre un estrato de areniscas, de techo bajo y descendente, donde pronto aparece un pequeño curso activo. Estamos en el rio viscoso y son ya las 10 de la noche.

 


Rio du Mille Pattes.

 

 

En un rincón del rio viscoso.

 

Estamos en el rio viscoso. Este rio lo seguiremos durante mucho tiempo, podríamos decir que conforma el sector central de la travesía. Durante el avance por él abundan las zonas de techo bajo donde caminaremos con la espalda doblada y algún tramo donde nos arrastraremos, pero también zonas cómodas donde se puede andar de pie. El río discurre unos metros por debajo nuestro y el suelo esta repleto de badinas. Tenemos que vigilar donde pisamos, además de que el suelo de arenisca se presenta un tanto resbaladizo. Existen badinas que han horadado el suelo llagando a conectar con el nivel actual de circulación de las aguas. También superaremos algunos desfondados en los que no hay que bajar la guardia. En mitad del rio viscoso, sobre las 10:45 pm. paramos a cenar, que ya hemos hecho algo de hambre.

 

 

Tramo final del rio viscoso.

 

 

Curiosas rocas laminadas.

 

Continuamos por la galería del rio viscoso, y en su parte final ascenderemos un P.11 para circular unos metros por una zona superior donde veremos unas curiosas tablas formadas al romperse las laminadas paredes que forma la galería. Enseguida volveremos a descender al nivel activo. Poco después abandonaremos el río viscoso por una galería fósil a la derecha y dejaremos nuestro recorrido por las galerías activas del sistema. A partir de aquí las galerías se presentan secas y arenosas. Primero salimos a una sala arenosa con algunas formaciones de una bella totalidad rojiza, sala donde existe un libro para anotar nuestro paso, junto a los restos del vivac-3. En el mismo vivac cambiamos de día; entramos en el día 7 de julio de 2020. Justo ahora hace 15 años que visitamos nuestra primera cueva, así que estamos de celebración. A partir de este momento el ritmo decrece, pues para nuestros cuerpos es hora de descansar y el reloj biológico no perdona. El meandro por el que circulamos a continuación es ancho y con el techo muy alto, con bonitos giros y cómodo de transitar. Ese nos lleva a un pozo ascendente de unos 50 m. El pozo está muy bien instalado, fraccionado, y la cuerda en la fecha de nuestra visita se encontraba en perfecto estado. Es la vertical más grande de las que salvaremos desde aquí hasta la salida por la Cueva del Gándara.

 

 

Estalagmitas rojizas junto al vivac-3.

 


Grandes galerías fósiles.

 

Arriba del P.50 continuamos por la galería de la Myotte, que es un conducto meandriforme que da muchos giros, de características muy similares al meandro que recorríamos antes de subir el pozo. Esta galería nos acompañara durante un buen rato, y en su parte final se vuelve más entretenida con algunos bloques que interrumpirán la galería. Tras superar unos pasamanos llegamos a una nueva bifurcación, donde por la izquierda saldremos a la sala del gran pozo. Esta sala la cruzamos y saldremos de ella por un resalte ascendente. De inmediato subiremos un pozo de 11 m.

 


En las galerías fósiles encontramos grandes formaciones blancas.

 

 

Cristales de yeso en las galerías fósiles.

 

Arriba del pozo tomaremos la galería que parte a la derecha. Esta galería es amplia y relativamente cómoda. Estamos en el corazón del sistema y aquí existen multitud de galerías de gran tamaño, muestra de la importancia de este gran sistema subterráneo. Estas galerías en su tiempo fueron activas y participaron del drenaje de la región. Tras mucho andar por este galerión llegamos a una bifurcación donde continuamos por la derecha. Ahora el conducto reduce su anchura y deberemos bajar varias verticales; se trata de cortos resaltes y un pozo de 15 m. en una zona meandriforme. De nuevo tomamos una cómoda galería. En su parte final pierde volumen y tomaremos un pasito estrecho y descendente a la derecha. Una zona un poquito más física nos lleva a una gran galería donde está instalado el vivac 1. Son las 2:50 am. y aquí hacemos un pequeño trago de agua y una barrita y continuamos la marcha.

 

 

Un bello rincón en la galería de la Myotte.

 

 

Flores de yeso en las galerías fósiles.

 

A partir del Vivac-1 nos adentramos por grandes galerías donde hay rastros de que esta galería se suele activar con frecuencia, pero en esta ocasión se presenta más seca que un abadejo. Pasado un pasaje de techo bajo llegamos a la Gran galería de Cruzille, que se trata de una galería enorme y que toma dirección este, totalmente recta. En algunos tramos podemos ver el rio circular por un nivel inferior; desde un par de balcones lo observaremos correr una treintena de metros bajo nuestros pies. Esta galería nos deja, tras superar una rampa ascendente y un paso más estrecho donde existe corriente de aire, en la sala del Ángel. En esta sala de grandes dimensiones y que ha adquirido su estado actual tras números colapsos, destacan 2 elementos: por una parte las espectaculares excéntricas que encontramos nada más entrar a la sala, y la gran cascada que con su rugido ambienta este grandioso espacio. Son las 3:40 de la madrugada. Cruzamos la sala y salimos de ella remontando un caos de bloques en los que existen algunas cuerdas y enseguida entramos en una fractura. Por ella, y tras superar un par de resaltes ascendentes, llegamos a la base del P.32 que hemos instalado esta mañana.

 


Cascada de la sala del Ángel.

 

Una vez subido y desinstalado el pozo (son las 4 de la madrugada) nos queda un suspiro para volver a salir al exterior. Primero la galería del delator, que presenta alguna zona con el techo más bajo, sobretodo en su parte final, pero por la que en general se avanza rápido. Más adelante salimos a las grandes galerías de los Alisios, que nos acercan a la salida tras subir y bajar diversas rampas y superar un pasamanos. Tras el pasamanos una rampa ascendente nos lleva a la salida por la pequeña boca de la Cueva del Gándara, por la que sopla una fuerte corriente de aire. Son las 4:40 de la madrugada. Las estrellas son las primeras que vienen a saludarnos. Hemos invertido 10 h 40 min. en realizar la travesía. Ahora volvemos hasta el aparcamiento del Collado del Asón donde tenemos nuestro vehículo. Terminaremos la jornada con una rica cena que termina cuando el día comienza a despuntar. A las 7 de la mañana el sol se despierta y nosotros nos tomamos la horizontal.

 

 

Salida por la Cueva del Gándara.

 

En definitiva una gran actividad que nos ha dado a conocer ese inmenso sistema subterráneo. Y una más para llenar nuestra mochila de la experiencia.

En los días posteriores seguiremos por Cantabria visitando el subsuelo y pedaleando por sus verdes carreteras. Algunas de las actividades espeleológicas que realizamos son las siguientes:

 

Travesía del sistema de la Vega: Torca de Coterón – Cuvio de la Reñada


 

 

 

Cueva del Molino


 

Cubillo de Ojáncano – Cueva de Anjana

 

Foto Vicente Barraquet.

 


Foto Vicente Barraquet.

 

Torca la Sima del sistema del Gándara


 

Travesía: Torca Tibia – Cueva Fresca


 


 

En el siguiente enlace podéis leer con más detalle estas actividades:

http://undergroundadventure.cat/underground-tour-1-0/

lunes, 21 de enero de 2019

Cantabria 2018: Gándara, Txomin IV, Calígrafos, Fuentemolinos, Vallina, Covanegra, Crucero-Calaca y Coventosa.


El sábado 25 de agosto, Alexis llega a Arredondo, y se une a Lucia, Alberto, Gila y Héctor, que llevan unos días allí. 

1. Equipo al completo antes de entrar en la Cueva de la Gándara.

Entramos por la cueva de la Gándara, al llegar al pasamanos de la Vira del Oso descendemos por el pozo del Oso (P49), llegando a la galería de los Tentáculos, de enormes dimensiones por la cual progresamos en dirección oeste pasando enfrente de una bonita cascada. Nos mantenemos pegados a la pared izquierda de esta gran galería hasta llegar a una gatera descendente que desemboca en un laminador de unos 30 metros, algo estrecho, y llegamos a la galería de los Menires. Nos dirigimos en dirección este. Justo antes del final de esta sala, a nuestra derecha, comienza una trepada entre grandes bloques que nos lleva a la parte alta de la sala del colector del Gándara. Desde este punto descendemos entre grandes bloques siguiendo un camino de hitos hasta llegar al río. 

2. Detalle de bonitas formaciones del interior de la Cueva de la Gándara.

Buscamos la conexión con la sala del Ángel por el río de los Tulipames que parece lo más evidente, puesto que de este acceso no hay descripción y tan sólo tenemos la topografía, con poco detalle. Para nuestra decepción el camino se vuelve estrecho y muy revuelto, por lo que decidimos regresar a la sala del río, donde comemos y emprendemos el camino hacia el exterior sobre nuestros pasos.


El domingo 26 de agosto, Alexis, Juanito (del Espelo-Polaris Burgos), Bea (del grupo de espeleología Niphargus), Lucia, Alberto, Gila y Héctor visitan la sima Txomin IV, en Sangrices (Vizcaya, País Vasco).  
Nuestro nuevo compañero, Juanito, nos invita a descender hasta la sala blanca de la Txomin IV, ya que la tenían instalada para realizar un reportaje fotográfico.

3. Foto de grupo antes de entrar a la Sima Txomin IV. 

Nos adentramos por las galerías de la bocamina del Cuco recorriendo sus galerías, y en poco más de 10 minutos llegamos a un tubo ascendente que desemboca en un enorme volumen, el Soplao IV de la mina Txomin. En este punto comienza un pasamanos sobre la cabecera de un descomunal P235. Al final de este pasamanos descendemos un P20, tras el cual tomamos una rampa que desemboca en el extraordinario P110. Este pozo es de gran belleza por sus enormes dimensiones, y es muy sencillo progresar por él ya que está muy fraccionado.
Una vez en la base del pozo nos acercamos a ver el P235 desde nuestro nivel, al que aún le quedan un centenar de metros para llegar a su base.
En dirección contraria, buscamos la conexión a la sala Blanca mediante un P18 y algunos pasos un tanto estrechos. Una vez pasados estos puntos estrechos aparecen ante nosotros formaciones de color blanco, y tras un pequeño resalte nos aparece una enorme sala de gran belleza. Recorremos esta sala observando todos sus rincones, pero siguiendo las huellas de nuestros compañeros anteriores, puesto que si cada uno progresa por donde quiere con los pies llenos de barro, tardará poco tiempo en dejar de ser la Sala Blanca, cosa en la que nuestra compañera Bea hizo mucho hincapié.

4. Formaciones en el interior de la Sima Txomin IV.

Después de comer y tomar muchísimas fotografías, emprendemos el duro camino de vuelta ascendiendo los 174 metros que nos separan del exterior.


El lunes 27 de agosto, Alexis, Alberto y Gila visitan la cueva de Calígrafos, para reconocer una parte del a travesía Calígrafos-Gándara. Desde Arredondo, cruzamos el portillo de la Sía, y al llegar a lo alto del portillo de Lunada cogemos una senda por la que atravesamos el collado de Bustalviente, descendemos por la cara norte hasta encontrar unas sendas de animales poco marcadas que, más o menos, nos llevan hasta este gran abrigo en el que se encuentra la boca de la cavidad.

5. Larga gatera de Calígrafos.

Comenzamos un sinuoso camino, que no es otra cosa que una gatera en rampa con suelo de barro de casi 2 km, en la que en muy pocos lugares te puedes incorporar o poner de pie, de aquí su nombre, galería del Lagarto.

6. Rincones bellos de Calígrafos.

Llegamos por este tubo hasta una sala en al que la topografía marca un R4 y debería haber una cuerda, pero no la encontramos, y tan sólo Gila lo desciende. A partir de este punto emprendemos el tortuoso camino por una gatera ascendiendo unos 300 metros de desnivel.  

7. Precioso mar de nubes con el que nos deleitamos al salir de Calígrafos.
  

El martes 28 Alexis, Carolina, Alberto, Gila, Héctor, Lucia, Mike y Carlos, acompañados de Juanito y Natalia, guía conservadora de Beloaventura, visitamos la cueva Fuente molinos, en Puras de Villafranca (Burgos).   
Como la cueva está repleta de formaciones y el agua del río que hay en su interior se recoge para consumo humano, la cavidad está regulada por la empresa Beloaventura, por lo que hay que ponerse en contacto con ellos para visitarla.
Nosotros emprendemos camino bien temprano desde Arredondo, aunque el camino es largo, todos pensamos que vale la pena recorrer el trayecto por ver los tesoros que nos esperan. Nos unimos a Juanito en Burgos y a Natalia en Belorado.
Una vez llegamos, nos muestran el museo minero que hay y nos prestan botas de agua, muy prácticas, puesto que en esta cueva de conglomerado calizo discurre un río subterráneo de 1800 metros.
La entrada a la cavidad es una pequeña gatera de unos 7 metros, que nos deja en una amplia sala con una cascada, la cual sorteamos mediante un pasamanos. Y entramos en un pequeño túnel denominado Tubo de los Concejales, donde nos damos cuenta de la importancia de las botas de agua. Al final de éste, nos encontramos en una amplia galería con el suelo de canto rodado y el pequeño riachuelo corriendo a nuestros pies.

8. Foto de grupo en el río de Fuente molinos.

En esta cavidad se hacen visitas guiadas a gente sin experiencia solo de la parte más fácil, pero hoy, dado que somos un grupo de espeleólogos, vamos a ver la cavidad al completo.
Seguimos río arriba por una cómoda galería, observando alguna curiosa formación, hasta que nos encontramos una cuerda fija que baja de una zona alta del techo, Natalia nos explica que es por donde bajaremos al finalizar toda la visita. Seguimos por el río hasta llegar a un caos de bloques por donde se puede subir por una cuerda hasta el primer piso, pero no sin antes acabar de mirar todo el nivel del río, pues al pasar entre los bloques, aún queda mucho nivel inferior por recorrer. Pero poco a poco esta galería del nivel inferior se va haciendo más pequeña dificultando el paso, hasta que el río se sifona.
Ya visto todo el nivel inferior, volvemos a la cuerda para comenzar la ascensión. Llegamos a un nivel intermedio, en el que progresamos por un pasamanos, pues hay muchos desfondamientos por los que caeríamos al río, ya que este nivel se comunica con el inferior en varios puntos. A mitad del recorrido de este segundo piso, llegamos a una galería fósil, en la que observamos un enorme gour, ahora seco. Continuando por el pasamanos entre muchísimas formaciones, llegamos a otra cuerda ascendente, la cual nos lleva al tercer y más espectacular nivel debido a la cantidad de formaciones que alberga.

9. Tercer nivel de Fuente molinos.
Ya en el tercer nivel, llegamos, a través de formaciones y pasamanos, a una sala, en la que los chicos de BeloAventura, tienen montado un vivac. Decidimos comer y tomar algo calentito, pues es una cavidad muy húmeda y fría. Desde esta sala accedemos, ya sin equipo, a través de una ventanita a otra sala que parece de otro mundo. Recorremos una larguísima galería, dos niveles por encima del río, llena de lagos, coladas, paredes repletas de aragonitos blancos. 

10. Lago en el tercer nivel de Fuente molinos.

Toda esta zona está balizada, pues todo es blanco y sumamente delicado. Nuestro camino se acaba al llegar a una enorme colada que cierra por completo la cavidad.
Después de recorrer la cueva al completo y observar su infinidad de formaciones, buscamos el punto en el que está montada la primera cuerda que vimos al entrar y descendemos en un momento hasta el río, a pocos metros de la salida de este maravilloso lugar.


El miércoles 29, después de debatir la actividad del día, decidimos realizar la travesía Vallina – Nospotentra, ya que somos un grupo muy numeroso para afrontar cavidades más técnicas. Por lo que nos dirigimos hacia e parking intermedio de las dos bocas de esta conocida cavidad.
El grupo está formado por Alexis, Carolina, Alberto, Gila, Héctor, Lucia, Mike y Carlos.
Después de unos días de fina lluvia intermitente, nos es grata la sorpresa de encontrar la gatera de entrada completamente seca, ya que cuando llueve se inunda y ha de vaciarse con una garrafa y una esponja que hay in situ.

11. Gatera de entrada a Cueva Vallina.

Tras descender el primer pozo nos damos cuenta que nos cuesta más de una hora reagruparnos en la base de este pequeño P20.
Continuamos por la Galería Vallina, observando todos los pequeños rincones, hasta llegar a la zona de conexión con las galerías inferiores. Antes de bajar, recorremos la gran Galería del Túnel, de un tamaño espectacular, recubierta en gran parte de fósiles y el suelo de arena.
Volviendo al punto de conexión, bajamos unas rampas hasta situarnos en la cabecera del P30 (12+18), donde Héctor es el primero en descender. Una vez todos abajo y habiendo recuperado la cuerda, seguimos por la Galería de la Unió, que tiene forma de tubo. 

11. Gatera de entrada a Cueva Vallina.

Llegamos a un punto donde a nuestra derecha (sureste) aparece una maraña de pequeños pasillos que recorremos, sin llegar a ningún sitio concreto. Seguimos por el tubo hasta la sala que pincha el techo de la red de Nospotentrar, accediendo por un pequeño resalte y un P13. En esta pequeña salita comemos y emprendemos el camino hasta el exterior a través de la pequeña boca de Nospotentrar, habiendo realizado esta corta pero bonita travesía, que para mí tiene un valor especial, pues fue mi primera cueva en Cantabria.

13. Equipo a la salida de la travesía Vallina-Noespotentrar.


El jueves 30 de agosto volvemos a la provincia de Burgos, pero en esta ocasión nos acercamos a la localidad de Leva para visitar la fabulosa sima de Covanegra. También es Juanito el que nos convence para visitarla, y después de verla, nos damos cuenta que ha sido una buena decisión.
Quedamos con Juanito y después de un buen café nos dirigimos a la gran boca de esta cavidad, donde unos vecinos de la zona, observan muy atentos como Juanito, Alexis y Carolina instalan tres vías para bajar el volado de 30 metros de esta curiosa bóveda, con sus altas paredes recubiertas de un frondoso musgo.
El grupo está formado por Alexis, Carolina, Alberto, Gila, Héctor, Lucia, Mike, Carlos y Juanito.

14. Sala Niphargus en Covanegra.

Comenzamos nuestra visita desde la Sala Niphargus hacia el ramal oeste, más corto, pero con una gran cantidad de formaciones sobre todo en la sala final. Avanzamos por la enorme galería, donde tras unas trepadas y destrepadas por grandes bloques, llegamos a un pequeño pozo en rampa que baja por una colada, dejándonos en una preciosa sala repleta de formaciones.
Volvemos a la Sala Niphargus, y después de pegar un bocado en la base del pozo, impresionados por el cañón de luz que entra desde el exterior iluminando la pared de la cavidad, nos dirigimos hacia el sector este para adentrarnos en la Galería de las Hadas, donde nuestros ojos no saben hacia qué lugar mirar, pues todo lo que vemos, sala tras sala, es de una majestuosa belleza. Llegamos a la última sala, donde por desgracia, hay gran cantidad de pintadas.
Volviendo al punto de conexión de la Galería de las Hadas con la galería principal, continuamos por un ramal paralelo al de la Galería de las Hadas hasta que comienza un pasamanos de aproximación a un pocete. Tras este pozo atravesamos varias salas equipadas con cuerdas fijas, y llegamos a un punto donde nos aparece una pequeña sala, llena de pequeñas esculturas de barro, como si de un museo se tratase. 

15. Ampliando el museo de figuras de barro de Covanegra.

Desde esta sala bajamos el último pozo (El Balcón) y desde su base continuamos hacia el noreste y tras pasar un laminador llegamos al paso del paritorio, una pequeña grieta colgada entre dos coladas con un peculiar aspecto. Es bastante limitante, por lo que hay que quitarse los aparatos para pasar, no sin problemas. Una vez dentro, ya sólo parte del grupo, terminamos de visitar el resto de esta grandiosa cavidad. Y desde este punto comenzamos el largo camino que queda hasta el exterior.

16. Formaciones de Covanegra.


El viernes 31 de agosto, tras la partida de varios compañeros que regresan a casa, Alexis, Carolina, Gila, Mike y Carlos realizan la travesía Crucero-Calaca, acercándonos a reconocer un tramo de la travesía Mazo Chico-Calaca.
Es una pequeña travesía, pero no por ello menos espectacular.
Nos dirigimos al municipio de Astrana, ya bastante conocido por nuestro grupo, y siguiendo la pista que sube entre los dos mazos, Grande y Chico, llegamos al parking.
Alexis acompañado de Gila, se dirige a la boca del Mortero de Calaca, para instalar la salida de la travesía. Montamos una cabecera y nos servimos de dos grandes hayas, para montar un pasamanos de aproximación y la cabecera del P27.
Seguidamente nos dirigimos, ya todo el grupo, a la boca del Mortero del Crucero.
Esta tiene una delicada aproximación, sin asegurar, pues todo lo de nuestro alrededor es una dolina de tierra recubierta de helechos. Una vez montada la cabecera, descendemos el primer P15, que nos deja en una repisa, con un agujero a nuestros pies, por el que continuamos el descenso. Comienza el segundo P15, el cual nos toca instalarlo a base de naturales y desviadores.
Una vez todos en la base del pozo, decidimos visitar la zona de conexión con la sima de Mazo Chico, para reconocer parte del camino en una futura visita. Avanzamos en dirección sur por el rio Cruceros, que tiene muy poco caudal, pero habrá que tener en cuenta que dependiendo de la carga que lleve en épocas de lluvia, en algún paso puedes verte obligado a mojarte. Continuamos hasta un punto, en dirección sureste, donde parece que se termina el recorrido, pero debemos continuar por una pequeña gatera, que nos deja en el punto de conexión entre la Galería Fósil y el río. Vamos primero río abajo, hasta llegar a una sala embarrada, donde el río se precipita por una pequeña cascada. En este punto tenemos unas cuerdas fijas, por las que sólo Carlos y Mike bajan, volviendo a encontrar el curso del río.
Volviendo atrás sobre nuestros pasos, Alexis y Carolina visitan la Galería Fósil, de largo recorrido pero sin nada significativo.
Una vez en la base del Mortero del Crucero, continuamos el camino hacia la Sima Calaca, atravesando un gran caos de bloques entre estrechos pasos, y llegando a una gran sala en rampa, que es donde conecta el pequeño pozo del Crucero del Polaco. En esta sala nos cuesta un poco encontrar la continuación, pues la cuerda fija que nos lleva hacia el meandro del Caribe, está prácticamente escondida. Tenemos el detalle de hacer un par de hitos para llegar a la base de la cuerda.
Una vez ascendida ésta, se presenta ante nosotros un meandro desfondado, con algún pasamanos y varios resaltes, que nos lleva, no sin exigirnos bastante, hasta la zona del Hundimiento, donde decidimos comer. Mientras preparamos algo caliente, Gila y Carolina visitan el sector sureste de esta zona.

17. Zona del Hundimiento (sector sureste) de Crucero-Calaca.

Después de comer, continuamos nuestro camino hacia el noroeste, buscando el Río Negro, para así evitar meternos sin darnos cuenta en la Sala del Gran Mogollonazo, pues la describen como un gran laberinto de bloques. Una vez localizado el Río Negro, buscamos el siguiente paso en dirección sur, pues el meandro del río lo describen sumamente penoso. Llegamos a la Carbonera, donde en la zona más baja, observamos " pendants ", curiosas formaciones en el techo de forma redondeada. Casi al final de esta peculiar galería, observamos a nuestra izquierda, en dirección este, el punto donde vuelve a conectar el meandro del Río Negro.
En este punto, visitamos la zona del Cangrejo, pero no todos, pues hay zonas muy estrechas. Continuando hacia el Gran Mogollón, donde Gila y Carolina visitan parte de la Sala Terrible, mientras el resto buscamos el camino para ascender entre los enormes bloques que casi forman una pared.

18. Río de la Sala Terrible en Crucero-Calaca.

Una vez reagrupados y superado el Gran Mogollón, continuamos hacia la Galería de los Ciegos, sin visitar la enorme Sala Tu Padre, pues este nombre nos da a entender que casi en la salida, aquí vas y te pierdes. Llegamos a la  gran sala, en la base del P27, donde ya solo nos queda subir. Carlos es el primero en salir, y en acudir a desinstalar el Mortero del Crucero acompañado de Mike, mientras el resto del grupo salimos y desinstalamos esta boca.


El sábado 1 de septiembre, el pequeño grupo formado por Alexis, Carolina, Mike y Carlos visitan la cueva Coventosa, ya como actividad de despedida.
Después de equiparnos en la boca, acompañados de una familia extranjera con dos niños muy pequeños, nos despedimos de ellos y nos adentramos por la enorme boca, llegando al portal donde, como no, sopla un tremendo viento. Alexis instala el sencillo P10, sobre una vía ya montada de otro grupo. Seguimos por la galería del Metro, donde observamos muchas formaciones y un precioso balcón sobre el cañón que forma el río. En esta zona tenemos serios problemas para encontrar la ventana que nos conduce al R20, creando esto momentos de tensión, pues ya son muchos días de actividad sin descanso.
Por lo que para relajarnos un poco, cambiamos de idea, y en lugar de ir hacia los lagos, nos vamos a ver la Sala de los Fantasmas, donde desconectamos del resto del mundo, paseando entre cientos de formaciones que te miran desde todos los ángulos.

19. Sala de los Fantasmas en Coventosa.

En esta preciosa sala comemos, sentados, entre los fantasmas. Y llegados a este punto, tomamos el camino hacia el exterior, dando ya por terminadas nuestras vacaciones de espeleología en Arredondo, un lugar muy pintoresco por fuera y brutalmente espectacular por dentro.


El domingo realizamos el viaje de regreso a casa, algo cansados, pero muy satisfechos por la cantidad de cavidades visitadas pero sobre todo por la espectacularidad de ellas.