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martes, 15 de septiembre de 2020

TRAVESÍA CUEVA DE LOS CALÍGRAFOS – CUEVA DEL GÁNDARA


Rio Viscoso.

 

Tras realizar la travesía de Cueto - Coventosa Joaquín y Luis mano a mano (http://cavitats-subterranies.blogspot.com/2018/03/travesia-sima-del-cueto-coventosa.html), hacía días que teníamos en mente repetir la experiencia con esta travesía. Aprovechando que subíamos una semana entera a Cantabria nos decidimos a realizar Calígrafos - Gándara. Teníamos claro que esta actividad debía de ser la primera de la semana, pues en espeleo la primera jornada es cuando el cuerpo está más fresco para realizar la actividad más dura.

 

El domingo 5 de julio viajamos a Cantabria, llegamos a Arredondo pasadas las 2 de la madrugada, por lo que nos vamos a descansar cerca de las 3. Esto no nos permitirá comenzar mañana la actividad muy temprano, lo que conllevara terminar la travesía pasada la medianoche, e incluso con las primeras luces del alba. Pero estamos convencidos de hacerlo así, y la determinación es muy importante.

 

 

Hayedo por donde discurre el precioso acceso a la cueva de los Calígrafos.

 

El lunes 6 nos despertamos tarde, a las 9:30, pero habiendo descansado lo necesario. Desayunamos bien y nos subimos hacia la Cueva del Gándara para entrar a instalar el pozo de la sala del Ángel. Invertimos 2 h 15 min. en instalar el pozo. Tuvimos un contratiempo en el pozo, ya que no nos llegaba la cuerda. Utilizamos un 50 y un 20 y no llegaba, cuando las reseñas piden un 60. Tuvimos que desmontar los 2 tramos de aproximación a la vertical y modificar la instalación. Más que el tiempo perdido, lo que peor sienta es la sensación de tener contratiempos y de que no salga todo rodado. A parte el pozo tiene una equipación que se podría mejorar mucho, sobre todo teniendo en cuenta que es un lugar por el que cada mes pasa una procesión de espeleólogos. Además en una de las repisas existe un gran bloque que se balancea.

 

 

Caseta situada junto a un polje, donde termina la pista y se inicia el sendero PR.

 

A las 2 de la tarde estábamos de nuevo en el vehículo, lo desplazamos hasta el aparcamiento del collado del Asón y allí comimos. Teníamos intención de hacer la actividad en autonomía, sin combinación de vehículos, tal como hicimos en la travesía Cueto - Coventosa, para darle un puntito más a la actividad.

 

 

Durante el acceso a la cueva de los Calígrafos pasamos por un bosque precioso.

 

Salimos pues desde el parquin del collado del Asón a las 3:25 de la tarde. Tomamos la pista que parte en dirección a Brenalengua. Se trata de seguir por la pista principal en todo momento, hasta que esta finaliza junto a una caseta situada en un pequeño polje. Desde aquí tomaremos un sendero que parte a la izquierda del polje y se eleva por la ladera del Picón del Fraile. El sendero está marcado como PR-S-74 (marcas blancas y amarillas) y hay que seguir las indicaciones hacia Bustalveinte. Tras una subida por dentro de un bosque mixto encontramos una primera bifurcación en dirección al Hodojón que no tomaremos. Ahora el sendero se adentra en un bosque de hayas mas frondoso que nos proporcionara una buena sombra. La pendiente decrece hasta acercarnos a un collado. Aquí en una nueva bifurcación tomaremos el ramal de la izquierda en dirección a Bustalveinte (cartel de madera), dejando a la derecha el sendero PR en dirección a “El Valle” según reza el pose indicador. Continuaremos por un camino empedrado hasta alcanzar el collado de Bustalveinte, donde se termina en bosque y existen algunas brañas. Aquí dejaremos los senderos y siguiendo algunas trazas bordearemos la ladera del Picón del Fraile por dentro de unas dolinas ocupadas por praderías.

 

 

Mirada atrás para contemplar el collado de Bustalveinte. El acceso discurre junto a la pared de piedra en seco y bajo la ladera del Picón del Fraile.

 

Desde la primera dolina subiremos para entrar en la segunda donde encontraremos restos de unas cabañas y una fuente. Desde allí deberemos poner las coordenadas de la cueva de Calígrafos en el GPS y dirigirnos a ella ascendiendo la empinada ladera del Picón del Fraile. La única parte del acceso a la cavidad que se realiza fuera de sendero es la última ascensión, unos 300 metros. La boca se abre a mitad ladera en una zona con fuerte desnivel. Las vistas que contemplamos desde allí son extraordinarias.

 

El acceso nos costó poco más de 2 horas. Diremos que íbamos a un paso bastante vivo, pero aun así creemos que compensa realizar la aproximación por este camino, porque además de ahorrarnos los 2 viajes en coche desde el collado del Asón hasta el collado de la Lunada, disfrutaremos de un bucólico paisaje. De esta forma realizaremos la travesía integral primero por el exterior y luego por el interior del macizo. Nosotros consideramos que la espeleología en esencia es también el acceso a pie hasta las cuevas.

 

 

Cueva de los Calígrafos.

 

A las 6:00 de la tarde entrábamos por la cueva de los Calígrafos. El primer sector de la travesía, que para nosotros resultaron ser 1 h 45 min., discurre por una galería en la que predominan los techos bajos: Galería du Lézard. Se trata de galerías excavadas a favor de un plano de estratificación con un desnivel descendente. Aquí hay algunas zonas donde se observan bifurcaciones, pero seguiremos las balizas y en caso de no haberlas: el ramal más evidente. La galería da algún respiro donde podemos avanzar de pie durante algunos metros, e incluso encontramos algún resalte y alguna cuerda fija, pero son los menos estos tramos. Se hizo un poco tedioso tantas horas sin apenas caminar erguido.

 

Así a las 7:45 pm. llegábamos a Jonction, donde existe un libro para anotar nuestro paso. A partir de aquí la travesía es más entretenida, sobre todo en cuanto a orientación se refiere. Entramos en una serie de ríos que durante buena parte de la travesía nos acompañaran y que siguen un mismo patrón: galerías abiertas a favor de un plano de estrato, formados sobre un banco de areniscas que forma el nivel impermeable, y con coloración negruzca en suelos, paredes e incluso techos.


 

Bellos espeleotemas en la galería de la tangente verte.

 

En Jonction tomaremos una galería fósil a la izquierda y dejaremos el activo que se va por la de la derecha. Enseguida volvemos a salir a otra galería activa que seguiremos aguas abajo: el rio de la Conjugaison. Aquí las dimensiones ya son más holgadas. Tras varios giros que realiza la galería activa tomaremos, por medio de una ventana situada a media altura, una galería fósil que parte a mano izquierda: la galería de la tangente verte. En esta presenta bonitos espeleotemas en su parte inicial. Luego existen varias cuerdas fijas para superar algunos desfondamientos y resaltes. Al final de esta galería un destrepe nos deja en otro conducto activo: el rio del Tigre. Por el rio del Tigre descendemos unos pocos metros y por el primer conducto que nos viene de la izquierda abandonamos el rio.

 

Por esta galería fósil avanzamos hasta llegar a unas zonas más amplias con los suelos rellenos de arenas. Estas salas arenosas y cómodas dan paso a otra galería donde se nos junta un pequeño rio: el rio Papillote, pero que pronto abandonamos por un conducto fósil que encontraremos a mano izquierda. Pasamos más galerías con sedimentos arenosos hasta desembocar en la Sala de la Sardina de la cabeza grande (Salle de la Sardine à Grosse Tête), una de las más grandes de este primer sector de la cavidad. Son las 8:55 pm. Aquí existen los restos de un vivac y un gran desfonde queda a nuestra derecha.

 

 

Restos del Vivac-4.

 

Cruzamos la sala y continuamos hasta salir a un nuevo rio: el Rio du Mille Pattes. Este lo abandonamos de inmediato por una galería a la izquierda. Esta galería fósil nos llevara a unas salas grandes: primero cruzamos la sala de la Scooter (a las 9:30 pm.) y seguidamente la sala catalana (9:45 pm.). Y es aquí, en la sala catalana donde está uno de los pasos claves de la travesía. Hay que introducirse entre los bloques del suelo de la sala y superar un gran caos, con bastante recorrido y varios cambios de dirección, mayormente el avance es descendente. En esta zona existen balizas e hitos pero no abundan, así que mucho ojito. Una vez superado salimos a una galería formada sobre un estrato de areniscas, de techo bajo y descendente, donde pronto aparece un pequeño curso activo. Estamos en el rio viscoso y son ya las 10 de la noche.

 


Rio du Mille Pattes.

 

 

En un rincón del rio viscoso.

 

Estamos en el rio viscoso. Este rio lo seguiremos durante mucho tiempo, podríamos decir que conforma el sector central de la travesía. Durante el avance por él abundan las zonas de techo bajo donde caminaremos con la espalda doblada y algún tramo donde nos arrastraremos, pero también zonas cómodas donde se puede andar de pie. El río discurre unos metros por debajo nuestro y el suelo esta repleto de badinas. Tenemos que vigilar donde pisamos, además de que el suelo de arenisca se presenta un tanto resbaladizo. Existen badinas que han horadado el suelo llagando a conectar con el nivel actual de circulación de las aguas. También superaremos algunos desfondados en los que no hay que bajar la guardia. En mitad del rio viscoso, sobre las 10:45 pm. paramos a cenar, que ya hemos hecho algo de hambre.

 

 

Tramo final del rio viscoso.

 

 

Curiosas rocas laminadas.

 

Continuamos por la galería del rio viscoso, y en su parte final ascenderemos un P.11 para circular unos metros por una zona superior donde veremos unas curiosas tablas formadas al romperse las laminadas paredes que forma la galería. Enseguida volveremos a descender al nivel activo. Poco después abandonaremos el río viscoso por una galería fósil a la derecha y dejaremos nuestro recorrido por las galerías activas del sistema. A partir de aquí las galerías se presentan secas y arenosas. Primero salimos a una sala arenosa con algunas formaciones de una bella totalidad rojiza, sala donde existe un libro para anotar nuestro paso, junto a los restos del vivac-3. En el mismo vivac cambiamos de día; entramos en el día 7 de julio de 2020. Justo ahora hace 15 años que visitamos nuestra primera cueva, así que estamos de celebración. A partir de este momento el ritmo decrece, pues para nuestros cuerpos es hora de descansar y el reloj biológico no perdona. El meandro por el que circulamos a continuación es ancho y con el techo muy alto, con bonitos giros y cómodo de transitar. Ese nos lleva a un pozo ascendente de unos 50 m. El pozo está muy bien instalado, fraccionado, y la cuerda en la fecha de nuestra visita se encontraba en perfecto estado. Es la vertical más grande de las que salvaremos desde aquí hasta la salida por la Cueva del Gándara.

 

 

Estalagmitas rojizas junto al vivac-3.

 


Grandes galerías fósiles.

 

Arriba del P.50 continuamos por la galería de la Myotte, que es un conducto meandriforme que da muchos giros, de características muy similares al meandro que recorríamos antes de subir el pozo. Esta galería nos acompañara durante un buen rato, y en su parte final se vuelve más entretenida con algunos bloques que interrumpirán la galería. Tras superar unos pasamanos llegamos a una nueva bifurcación, donde por la izquierda saldremos a la sala del gran pozo. Esta sala la cruzamos y saldremos de ella por un resalte ascendente. De inmediato subiremos un pozo de 11 m.

 


En las galerías fósiles encontramos grandes formaciones blancas.

 

 

Cristales de yeso en las galerías fósiles.

 

Arriba del pozo tomaremos la galería que parte a la derecha. Esta galería es amplia y relativamente cómoda. Estamos en el corazón del sistema y aquí existen multitud de galerías de gran tamaño, muestra de la importancia de este gran sistema subterráneo. Estas galerías en su tiempo fueron activas y participaron del drenaje de la región. Tras mucho andar por este galerión llegamos a una bifurcación donde continuamos por la derecha. Ahora el conducto reduce su anchura y deberemos bajar varias verticales; se trata de cortos resaltes y un pozo de 15 m. en una zona meandriforme. De nuevo tomamos una cómoda galería. En su parte final pierde volumen y tomaremos un pasito estrecho y descendente a la derecha. Una zona un poquito más física nos lleva a una gran galería donde está instalado el vivac 1. Son las 2:50 am. y aquí hacemos un pequeño trago de agua y una barrita y continuamos la marcha.

 

 

Un bello rincón en la galería de la Myotte.

 

 

Flores de yeso en las galerías fósiles.

 

A partir del Vivac-1 nos adentramos por grandes galerías donde hay rastros de que esta galería se suele activar con frecuencia, pero en esta ocasión se presenta más seca que un abadejo. Pasado un pasaje de techo bajo llegamos a la Gran galería de Cruzille, que se trata de una galería enorme y que toma dirección este, totalmente recta. En algunos tramos podemos ver el rio circular por un nivel inferior; desde un par de balcones lo observaremos correr una treintena de metros bajo nuestros pies. Esta galería nos deja, tras superar una rampa ascendente y un paso más estrecho donde existe corriente de aire, en la sala del Ángel. En esta sala de grandes dimensiones y que ha adquirido su estado actual tras números colapsos, destacan 2 elementos: por una parte las espectaculares excéntricas que encontramos nada más entrar a la sala, y la gran cascada que con su rugido ambienta este grandioso espacio. Son las 3:40 de la madrugada. Cruzamos la sala y salimos de ella remontando un caos de bloques en los que existen algunas cuerdas y enseguida entramos en una fractura. Por ella, y tras superar un par de resaltes ascendentes, llegamos a la base del P.32 que hemos instalado esta mañana.

 


Cascada de la sala del Ángel.

 

Una vez subido y desinstalado el pozo (son las 4 de la madrugada) nos queda un suspiro para volver a salir al exterior. Primero la galería del delator, que presenta alguna zona con el techo más bajo, sobretodo en su parte final, pero por la que en general se avanza rápido. Más adelante salimos a las grandes galerías de los Alisios, que nos acercan a la salida tras subir y bajar diversas rampas y superar un pasamanos. Tras el pasamanos una rampa ascendente nos lleva a la salida por la pequeña boca de la Cueva del Gándara, por la que sopla una fuerte corriente de aire. Son las 4:40 de la madrugada. Las estrellas son las primeras que vienen a saludarnos. Hemos invertido 10 h 40 min. en realizar la travesía. Ahora volvemos hasta el aparcamiento del Collado del Asón donde tenemos nuestro vehículo. Terminaremos la jornada con una rica cena que termina cuando el día comienza a despuntar. A las 7 de la mañana el sol se despierta y nosotros nos tomamos la horizontal.

 

 

Salida por la Cueva del Gándara.

 

En definitiva una gran actividad que nos ha dado a conocer ese inmenso sistema subterráneo. Y una más para llenar nuestra mochila de la experiencia.

En los días posteriores seguiremos por Cantabria visitando el subsuelo y pedaleando por sus verdes carreteras. Algunas de las actividades espeleológicas que realizamos son las siguientes:

 

Travesía del sistema de la Vega: Torca de Coterón – Cuvio de la Reñada


 

 

 

Cueva del Molino


 

Cubillo de Ojáncano – Cueva de Anjana

 

Foto Vicente Barraquet.

 


Foto Vicente Barraquet.

 

Torca la Sima del sistema del Gándara


 

Travesía: Torca Tibia – Cueva Fresca


 


 

En el siguiente enlace podéis leer con más detalle estas actividades:

http://undergroundadventure.cat/underground-tour-1-0/

lunes, 13 de julio de 2020

Cantabria julio 2020: Coventosa, Tonio-Cañuela y Coteron-Reñada por el ramal de Codisera.


El viernes 3 de julio a las 6 de la mañana Ferran y Jose me recogen, después pasamos a por Esteban, para ir a Cantabria. Este viaje es algo más especial que otros, porque hace tiempo que no nos veíamos debido a la situación actual. Lo que implica que durante todo el camino no paremos de charlar.
Tras una parada a almorzar, llegamos a Ogarrio a comer, y de ahí directos a Arredondo a los apartamentos de Domingo, donde nos quedamos a dormir, como en otras ocasiones. Descargamos los trastos, arreglamos las sacas, cogemos los neoprenos y nos dirigimos a la cueva Coventosa dispuestos a cruzar sus fríos lagos.
Recorremos el sendero que separa el parking de la boca de esta clásica cavidad, donde nos encontramos un padre con sus dos hijas, franceses, con los que Jose desempolva rápidamente su francés, que creía olvidado.

1. Boca de Coventosa.

Descendemos la rampa que nos deja en la cabecera del P10 que instala Ferran con chapas, ya que los químicos están cogidos por un grupo anterior. Avanzamos hasta la cuerda fija (R5) que ascendemos, y tras la pequeña rampa, nos introducimos en una galería de techo bajo, por la que avanzamos. Cuando se abren a nuestra izquierda varias rampas de techo bajo y suelo resbaladizo, hay que prestar atención porque una de ellas nos deja en una cuerda fija, por la que descendemos. Y continuamos bajando por la rampa de arena y barro seco de más de cuarenta metros de desnivel de la Sala del Declive.
Al bajar nos acercamos a ver la instalación que nos deja en la Sala Macarroni, y que no visitaremos esta vez. Regresamos a la base de la rampa, para continuar avanzando por la Galería del Vivac. Ascendemos por una cuerda fija, cruzamos el pasamanos de cable de acero y descendemos por otra cuerda fija.

2. Pasamanos de cable de acero, Coventosa.


Pasamos la zona de Los Gours y de la Playa y seguimos progresando encontrándonos algunas cuerdas fijas a nuestro paso que superamos sin problemas. Antes de empezar a mojarnos al cruzar el río decidimos colocarnos los neoprenos. 
En la sala de los 71 m nos encontramos con una zona resbaladiza de suelo blanco y con unas pisadas muy marcadas, que seguimos.
Seguimos avanzando y nos encontramos con la Pérdida, donde el río se pierde haciendo un gran estruendo. Continuamos por una galería amplia mojándonos hasta los tobillos hasta llegar a la zona de las Marmitas.
3. Zona de las Marmitas, Coventosa.

Continuamos por el Gran Cañon de Coventosa hasta llegar al primer lago, donde decidimos dejar los equipos y cruzar a nado sin nada.
Atravesamos este primer lago de unos 100m, y tras andar unos 20m entre bloques llegamos al segundo lago, de unos 120m. Y a continuación el último lago de unos 150m que sólo cruzan Ferran y Esteban, ya que tanto Jose como yo tenemos frío y decidimos dar media vuelta, e ir regresando poco a poco.
Vamos avanzando poco a poco, hasta que nuestros compañeros nos alcanzan, y al llegar a la zona donde tenemos las sacas de la ropa, nos cambiamos y salimos con ropa seca hasta la calle. 
 
4. Zapatillas tras cruzar los lagos de Coventosa.

Nos gustaría agradecer el trabajo efectuado por el Esocan que a principios del mes de marzo reparó y sustituyó cuerdas y anclajes en mal estado de la zona de salida de Coventosa.

Al llegar al apartamento Ferran nos deleita con unos riquísimos espaguetis con atún y tomate frito, además de algo de picoteo.
Mientras estamos cenando oímos voces fuera, y al final decidimos abrir la puerta y nos encontramos con la agradable sorpresa de ver a nuestros compañeros de la UEC-Tortosa, a Vicente y Albert, y dos compañeros más. Tras una agradable charla nos vamos a dormir. 


Al día siguiente, sábado madrugamos, y tras un buen desayuno, preparamos el material para realizar la travesía Tonio-Cañuela. Al llegar al parking de Tonio vemos un par de espeleólogos, que nos comentan que son un grupo de 6 y van a hacer la misma travesía que nosotros.
Nos cambiamos, repartimos el material, dos cuerdas de 60m y dos de 25m, y unos pocos mosquetones. Y nos ponemos en camino hacia la boca.

5. Grupo en Tonio.

Hoy me encargo de instalar, mientras que Ferrán se queda el último para recuperar las cuerdas. Para que no haya ninguna posibilidad de equivocación aseguro cada una de las instalaciones.

6. Boca de Tonio.

Poco a poco vamos descendiendo los pozos, utilizando las cuerdas cortas para los pozos pequeños, y las largas para el P48. Tras el resalte y el P10 llegamos a la diaclasa vertical, donde nos reunimos.
En este punto decidimos que bajo primero, me sigue Ferran por si se le atasca la saca, que como siempre es la más grande, poder ayudarlo desde abajo o los compañeros desde arriba. Y luego bajan Esteban y Jose. 

7. Diaclasa vertical de Tonio.

En esta estrechez nos encontramos dos cuerdas, una más antigua, a la que le falta un poco para llegar a la repisa, y otra muy fina, que si está anclada al pasamos de la base de este P13. Usamos ambos cuerdas para que el descenso sea más rápido.
Continuamos por las cuerdas fijas hasta llegar a la cabecera del P55, donde alcanzamos al grupo anterior, que están recogiendo su cuerda.
Descendemos el P5 y P6 y nos volvemos a reunir, para decidir dónde comemos, ya que empezamos a tener hambre.
Cómo ya hemos dado algo de tiempo al grupo de delante continuamos el descenso del P20 y P13, que está preparado para bajarlos juntos como un P33 con un desviador (que cuenta con un parabolt y un mosquetón sin seguro al final del P20).
Descendemos los dos siguientes pozos, y en la base del P18 paramos a comer.

8. Pasamanos de acceso al P22, Tonio.

Tras esta parada en la que hacemos un té que nos sienta muy bien, descendemos el P22, atravesamos el meandro de la borrasca, donde se nota el viento frío, y bajamos el último P20, hasta llegar a la sala Olivier Guillaume, donde agradecemos no parar mucho porque se nota el frío.
Mientras esperamos a Ferran, orientamos la topografía para averiguar hacia donde tenemos que caminar.
Al llegar Ferran recogemos todo el material, lo repartimos y descendemos por la rampa siguiendo los reflectantes. Cruzamos la galería de la Antesala admirando las gigantes estalactitas que cuelgan del techo hasta llegar a la Galería del 10 de Agosto, en donde continuarán las enormes estalactitas, algunas de ellas con forma de sierra.
Llegamos al final de una galería ancha y vemos un reflectante al fondo, pero es imposible descender, así que a nuestra izquierda vemos una rampa con una cuerda fija, por la que ascendemos. El paso es muy expuesto, de ahí que haya una cuerda fija de apoyo.
Continuamos hacia nuestra izquierda y trepamos entre unos bloques, y que nos lleva a la Galería de las Sierras. Continuamos hasta la galería del Patinazo, cuyo nombre indica lo resbaladizo del terreno, y que termina en la Sala de la Encrucijada.

9. Galería de Cañuela.

Tomamos la Galería del Bulevar, que nos deja en el pozo del Arco, un P15, instalado en fijo, que descendemos y continuamos por nuestra derecha hasta encontrar una cuerda fija para descender un bloque resbaladizo a modo de tobogán. 

10. Pasamanos de Cañuela.

Unos 50 m más adelante nos topamos con el Pasamanos, de 30m, que evita un desfondamiento de 12m y que nos deja en la Galería de Entrada, desde donde ya podemos ver la luz del sol.

11. Salida por Cañuela.

12. Boca de Cañuela.

Como salimos a buena hora, vamos a tomar algo al bar de Arredondo con los compañeros de la UEC que ya han acabado su actividad, y vemos a nuestra gran amiga Susana. Al rato decidimos ir a cenar al restaurante Coventosa, donde siempre nos atienden de maravilla.


Al día siguiente, volvemos a madrugar para ir a realizar la travesía Coteron-Reñada por el ramal de Codisera. Como llevamos dos coches, dejamos uno en el parking de Reñada con ropa limpia y los cuatro vamos con el otro coche al parking de Coteron, donde nos cambiamos, y comenzamos el ascenso por la ladera de hierba mojada que se hace interminable, y más teniendo en cuenta que las coordenadas que llevo en el gps no nos marcan la boca real, sino que debemos continuar el ascenso.
Comprobando a posteriori las coordenadas descubro que al transformarlas de coordenadas UTM a geográficas cometí algún error, menos mal que Ferran se dió cuenta in situ que lo que marcaba el GPS no podía ser, y encontró la boca.
Una vez todos en la boca de Coteron, almorzamos, descansamos un poco, y decidimos entrar, ya que el calor aprieta bastante y más después de la subida.

13. Boca de Coteron.

Ferran instala el pozo de entrada, un P52, desde la parte superior donde hay un pasamanos en fijo de cuerda naranja. No coloca ningún fraccionamiento ya que no portearemos la cuerda de 60m, de la que nos sobra un metro, el resto del camino, y regresaremos a por ella más tarde.
Para la travesía llevamos dos cuerdas de 25m y otra de 20m.

14. P52 de entrada, Coteron.

En cuanto llego a la base del pozo, nos ponemos en marcha, hasta llegar a un gour, donde continuamos por el caos de bloques. Avanzamos por la galería hasta el Pozo de la “H” (P15) que rodeamos sin problemas. Descendemos una rampa donde a nuestra derecha aparece un pasamanos de acceso al P13, que no tienen cuerda fija, pero está montado para recuperar. Por lo que Ferran instala en doble con dos cuerdas de 25m, quedándome la última para recuperar las cuerdas. En la base de este pozo hay una pronunciada rampa con bloques, que descendemos sin cuerda y con mucho cuidado por la caída de piedras.
Llegamos a la Sala del Borde del Mundo y descendemos una rampa de arena, avanzamos hasta encontrarnos una rampa ascendente y una galería que sale a nuestra derecha, que es la que tomamos. Continuamos caminando hasta encontrar un cruce de galerías, que tras mirar la topografía advertimos que estamos en la Estación 62 del ramal Reñada, por lo que damos la vuelta hasta el punto donde continuamos ascendiendo por la rampa y esta vez si tomamos el camino adecuado.
De este camino cabe destacar sus galerías de bellas secciones freáticas, que también reflejan otras crónicas.

15. Galerías de Codisera, travesía Coteron-Reñada.

Llegamos a una gatera estrecha, que desemboca en una sala con una rampa ascendente de arena. Pasamos por al lado de un P8, y atravesamos varios meandros desfondados, algunos por arriba y otros a rastras.
Una vez en el P17, por cuyo fondo pasa el río, Sala de los dos sifones, paramos a comer y tomarnos un té calentito. Hoy Ferran ha decidido coger arroz con pollo para comer, y me he apuntado. Algo calentito entra muy bien en estas cavidades frías y húmedas del norte de España. 
Para sortear este P17 hay un pasamanos en fijo, una cuerda ascendente con un nudo porque tiene una flor debido al roce, que enlaza con un pasamanos en la repisa y otra cuerda de bajada, que en su parte final está sin camisa. Decidimos cambiar esta última cuerda y acortar el desviador para que no se produzca el roce que rompe la cuerda, además sacamos el trozo de cuerda rota.
Continuamos por el meandro de la Galería del Cordón de Bota con una zona de pasos conflictivos hasta llegar al Lago del Fantasma, que cruzamos por el pasamanos, por el que casi se toca el agua. En este punto hay una zona donde cogemos agua. 

16. Pasamanos del Lago Fantasma, Coteron-Reñada.

Avanzamos por la galería hasta llegar a la sala del Borde del Universo donde debemos trepar sobre salientes colgados y de esta manera evitar el río. Continuando el curso del río atravesamos la sala de Castle Hall y llegamos a la Galería de la Palanca.
Continuamos por varias marmitas secas, algunas de ellas con cuerdas fijas, hasta llegar a la Sala del Derrumbe, no sin atravesar algunos pasos expuestos.
Una vez en el Callejón de la Sangre, realizamos algunas fotos de sus formaciones de tonalidades sanguinolentas, y paramos a hacer un té para merendar.

17. Formaciones con tonalidades sanguinolentas, Coteron-Reñada.

18. Estalagmita del Callejón de la Sangre, Coteron-Reñada.

Una vez pasamos esta galería empieza el barro, que no nos abandona hasta la salida por Reñada. Pasamos un primer laminador, la Gatera del Peaje, atravesamos el Balneario hasta llegar al siguiente laminador, el Paso del Pato (“The Duck”). A continuación superamos una resbaladiza colada blanca con ayuda de unas cuerdas fijas, el Resalte de la Maroma (E5).
Siguiendo el camino llegamos a la Porqueriza, un par de marmitas llenas de barro, muy divertidas para mí. Superamos el E3 y el paso de la Quilla, para llegar a los Toboganes, que descendemos sentados y prestando atención a las estalagmitas para no hacernos daño.
Por último, atravesamos el Agujero Soplador, donde nos mojamos, y ascendemos la rampa final, desde la que vemos la luz y, que nos deja en la boca de Cuivo de Reñada.

19. Boca de Reñada.

Una vez los cuatro fuera, emprendemos el camino de vuelta al coche, donde decidimos que al día siguiente iremos a por la cuerda de Coteron, ya que vamos a por la merecida cerveza.

Una vez en Arredondo nos juntamos con los compañeros de la UEC, con Susana y con un amigo cántabro, Fran, al que agradezco su visita. 

Decidimos cenar en el restaurante Coventosa con Susana, que nos trae ricas galletas típicas de Asón y a la que tenemos que agradeceer tanto sus detalles como su compañía, siempre tan agradable. 


Al día siguiente, lunes, acompaño a Ferran para recoger la cuerda de Coteron, esta vez, con la boca localizada, tan sólo nos cuesta media hora subir.

Una vez en el apartamento, acabamos de recoger, y Ferran acerca a los compañeros de la UEC a la boca de la sima, ya que sólo tienen un coche. Al volver vamos a comer a Ramales de la Victoria. Y ya de regreso a casa, cansados pero con las pilas cargadas, estamos deseando volver a esta tierra cántabra que tan bien nos acoge siempre.

20. Arredondo.