jueves, 12 de julio de 2018

CUEVA DE LOS CHORROS (Riópar, Albacete)


 
Rio blanco de la cueva de los Chorros.

El pasado fin de semana visitamos el karst del calar del Mundo y de la sima, situado en la sierra de segura, dentro del sistema bético. El objetivo de nuestra visita fue conocer una pequeña parte del sistema de la cueva de los chorros. Esta cavidad, con cerca de 40 km. de desarrollo, es la de mayor desarrollo de la zona centro y sur de la península y con mucha diferencia respecto a las que vienen detrás. Pues la siguiente es la sima GESM de los hoyos del Pilar en la Sierra de las Nieves (con 18.657 m. a fecha de agosto de 2016).
Porque es en el norte de la península donde se concentran las grandes cavidades, exactamente en la cordillera Cantábrica y Pirineos. Y la cueva de los Chorros es una magnífica excepción.


Bonito lago en las galerías fósiles de la cueva de los Chorros.

Durante este fin de semana también tuvo lugar en Riópar las jornadas de la SEDECK (sociedad española de espeleología y ciencias del karst). Estas jornadas reúnen a un buen número de espeleólogos y científicos que centran sus trabajos en el karst y todo aquello que envuelve a las cavidades subterráneas.

 
Galerías fósiles de la cueva de los Chorros.

En la visita del sábado a la Cueva de los Chorros fuimos Joaquín, Luis y Cristina del Espeleo Club Castelló, acompañados por Manolo y Marisa del grupo Extopocien, exploradores y conocedores del sistema y de todo este karst.
Tras el acceso a la espectacular boca de entrada nos equipamos y comenzamos la visita. Entramos hacia el corazón del 1er sector (constituido por la cueva de los Chorros hasta el sifón Vera), guiados en todo momento por los amigos Manolo y Marisa.

 
Las aguas del rio blanco presentan una vistosa coloración verdosa.

La entrada la realizamos por galerías fósiles pasando por la sala de las perlas, el paso de la colada, el caracol, las galerías del Nou pas, el paso Grau y descendiendo hacia el nivel activo por el laberinto Cerrada. Al bajar hacia las galerías activas nos pusimos el neopreno antes de entrar al agua. Allí visitamos el rio blanco que posiblemente sea el lugar más bonito de los que visitamos en nuestro recorrido. Remontando el rio blanco alcanzamos el lago azul, donde la galería sifóna.

 
Joaquín y Cristina en la cascada Rosa.

Luego descendimos hacia el lago verde, pasando por la cascada de cristal. El lago verde se cruza a nado unos 100 m. para tras una remontada visitar la sala Albacete, otro rincón de ensueño. Allí damos media vuelta y nos acercamos al sifón Benjamín que se sitúa al otro extremo del sifón de la sala Albacete. Por último, salimos por las galerías ocupadas por el rio Mundo subterráneo, conocida como vía de la negror. Pero antes de llegar al espectacular porche de entrada (o de salida de las aguas) todavía visitamos el sifón de la fuente, el sifón de la pértiga y la bella cascada Rosa.
Una vuelta circular por el primer sector de la cueva de los Chorros; la zona de la surgencia.

 
Foto de grupo en la grandiosa boca de entrada de la cueva de los Chorros.

El domingo nos unimos a los participantes en las jornadas de la SEDECK y visitamos, con un nutrido grupo de espeleólogos con inquietudes científicas, la Cueva del Farallón. Esta cavidad, de desarrollo horizontal, constituye la primitiva surgencia del actual sistema de drenaje.

 
Galería muy decorada en la cueva del Farallón.

En los últimos meses la cavidad se ha conectado físicamente con la cueva de los Chorros, aunque su relación ya era conocida hace tiempo. Se trata de una cavidad con muchas morfologías que nos muestran su funcionamiento como surgencia, hoy día ya fósil y en plena etapa de recubrimiento litoquímico, como atestiguan sus preciosas formaciones que decoran los conductos originados por las corrientes hídricas en tiempos pretéritos.

 
Bello rincón en la cueva del Farallón.

El recorrido realizado está en torno a los 500 m. Tanto esta cavidad como las demás de la zona están sujetas a regulación por lo que para realizar una visita hay que contactar con el parque natural para solicitar la pertinente autorización.