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viernes, 17 de octubre de 2025

Goufree Lonne Peyret (karst de la Pierre Saint-Martin)

 Colector del Goufree Lonne Peyret: Cascada en la sala Styx.


El Goufree Lonne Peyret es una cavidad mítica, con una larga historia de exploración por parte de los pioneros de nuestra disciplina. Aquí pereció el gran Félix Ruiz de Arcaute, pero esta cavidad también le dio muchos momentos de gloria, tanto a Félix como a muchos de sus exploradores. Ahora, 54 años después de este trágico suceso, es todo un clásico en los pirineos. Y no es para menos, porque es el acceso a uno de los grandes colectores del macizo de la Pierre Saint Martín.

Boca de la cavidad.


Por invitación de los amigos de Espemo, tuve la suerte de poder visitar la cavidad este verano. El equipo estaba formado por 7 espeleologos: Gila, Felip, Carlos, David, Abel, Joel y Luis. Teníamos que instalar la cavidad y dejarla montada para otros grupos que tenían que entrar durante la semana. La boca por la que entraríamos es la GL-102, que se sitúa a la cota de -93 m. respecto a la boca mas elevada del sistema, que es la AP-260. La red posee varias bocas, siendo su desarrollo de 24.391 m. y su profundidad total de -807 m. Se trata de una de las principales redes subterráneas que drenan en gran macizo de Larra – La Pierre Saint-Martin.

Equipo de Lonne Peyret.


Durante la corta aproximación comenzó a llover y mientras íbamos entrando, los que esperábamos nos íbamos calando con la lluvia. Así fuimos instalando los pozos de entrada, que vienen a ser unos 390 m. de desnivel. Los primeros pozos presentaban goteo por las lluvias caídas durante la noche. El primer tramo de la sima lo instalo David, luego le tomo el relevo Joel, a continuación Carlos y Luis termino de instalar los últimos pozos. En unas 3 horas estábamos todos en la base de los pozos, donde conectamos con el colector de Lonne Peyret.

Pozo de 50 m. de entrada 


Tras pegar un bocado tomamos la galería activa rio abajo, ya que nuestro objetivo es alcanzar la sala Styx, máxima profundidad de la cavidad y lugar por donde se pierde el caudal que discurre por este importante colector. Tras un tramo junto al activo, enseguida tenemos que dejarlo y avanzar por un nivel superior por una zona ocupada por grandes acumulaciones de bloques de gran tamaño. Esto será un continuo en nuestro avance por la cavidad, donde se alternan zonas donde avanzamos junto al rio y otras donde progresamos por galerías fósiles de gran sección ocupadas por grandes clastos y donde hay que buscar los pasos claves. El continuo ascenso y descenso de grandes bloqueras será la tónica en muchos momentos de la jornada.

Pasamos por grandes salas, algunas decoradas por bellos espeleotemas, buscando los reflectantes y los hitos que van marcando el mejor camino para nuestro avance, pero en muchos lugares la intuición sera la que nos marque el camino, ya que hay zonas donde no hay marcas que nos orienten.

Inicio de las galerías horizontales, en una zona activa.


Mas adelante llegamos a la cascada de 7 metros, que con el gran caudal que lleva el activo forma una escena impresionante. Tras unas 3 horas mas de avance desde que partimos desde la base de los pozos, llegamos al embarcadero. Aquí es donde se inicia la parte acuática de la cavidad, por tanto nos tenemos que poner los neoprenos e hinchar los flotadores. Aquí el grupo se divide y unos entramos al agua mientras otros dan medía vuelta habiendo disfrutado de un buen tramo de colector y de montañas de bloques. Decir que los flotadores no nos valen de mucho, ya que enseguida se nos pinchan dos de los tres que llevamos, pero es que no es de muy gran ayuda para el avance por estas galerías, ya que en la mayor parte de los lagos podemos avanzar caminando.

David descendiendo la cascada de 7 m.


El embarcadero es el inicio de la primera de las varias zonas acuáticas. Porque desde aquí hasta la sala Styx, que es el punto terminal de la cavidad, se suceden varias zonas donde avanzamos por el agua, algunas incluso a nado, con otras donde avanzamos por galerías fósiles situadas en un nivel superior y donde los grandes clastos abundan y la orientación no nos puede fallar, ya que no todos los pasos están balizados ni son para nada evidentes. Con está dinámica llegamos a los rápidos, sin duda alguna el sector mas especial y espectacular de la cavidad. Solo por este tramo de río vale la pena el palizón. En activo, con un caudal desmesurado, circula sobre unos estratos inclinados de areniscas con una pendiente tal que nos permite avanzan andando, pero suficiente para que el agua tome velocidad y levante una cortina de blanca espuma a su paso. Este lugar expira grandeza, la furia de la naturaleza a 650 m. de profundidad. Inolvidable momento!

Los rápidos, sin duda alguna el lugar mas fascinante de la cavidad.


Tras este tramo de éxtasis vienen más zonas caóticas donde tendremos que remontar y descender caos de bloques e ir buscando el camino entre en caos. Subimos a niveles superiores para luego descender de nuevo, pasamos pasos estrechos que nos llevan a enormes galerías, volvemos a meternos en el río y nos toca nadar en algún lago que este forma.

Las zonas acuáticas se alternan con zona secas.


Ya cuando alguno de nosotros se planteaba poner una hora para dar media vuelta, infundí motivación al grupo para alcanzar la sala final. Y así, a los escasos 5 minutos alcanzamos la preciada Sala Styx, donde el activo se precipita por una asombrosa cascada y acto seguido desaparece por entre los grandes bloques y clastos impidiendo en tan ansiado paso a los espeleologos, que como hormigas caminamos por está enorme cavidad situada a 800 m. de profundidad. Una cota medida desde la boca mas elevada del sistema, ya que nosotros entramos en la cota de -93 m.

Foto de grupo en la sala Styx.


Foto de rigor maravillados por la enorme sala y a deshacer nuestros pasos. Unas 3 horas hemos invertido desde el embarcadero hasta aquí. En total han sido 10 horas de descenso, contando una para comer y ponerse los neoprenos. El ascenso será más rápido que el descenso, aunque parezca inverosímil. Vamos deshaciendo el camino, ahora los pasos los vamos encontrando con mayor facilidad y las ganas por quitarnos los neoprenos y cenar nos hacen apresurar el paso. Volvemos a pasar por los espectaculares rápidos. En algún punto la memoria nos falla y damos vueltas y vueltas hasta encontrar el paso clave. Así, llegamos al embarcadero donde nos quitamos los neoprenos, nos ponemos la ropa seca y cenamos.

Zona cercana a la sala Styx.


Esta primera parte la deshacemos con bastante soltura, no así la segunda, donde a alguno de nosotros nos comienza a hacer mella el esfuerzo. Pero la inercia del grupo nos empuja a seguir con paso firme hasta alcanzar la base de los pozos. Solo restan 390 m. verticales para volver a la corteza terrestre. Para algunos de nosotros parece que no se acaben nunca. En cansancio acumulado, las horas de la noche en las que el cuerpo está acostumbrado al descanso, el frío y la humedad de toda la jornada ...

La corriente del activo crea un ambiente fabuloso.


Pero por fin, tras, 18 horas y media después de entrar en el Goufree Lonne Peyret, sale el último de nosotros por la boca en medio de un basto lapiaz decorado con un mar de estrellas. Un final bello. Pero para dos de nosotros todavía no ha terminado la actividad, pues una desorientación nos hace tirarnos mas de 1 horas dando vueltas lapiaz arriba y lapiaz abajo hasta por fin localizar la carretera y acto seguido nuestros vehículos. Pero aún nos quedará capear a un mastín con cara de pocos amigos que custodia nuestra furgoneta.

Avanzando por zonas inundadas.


En definitiva una cavidad digna de visita, deslumbrante, que nos dejó sin palabras y sin aliento. Y una gran compañía para vivir esta gran experiencia.

jueves, 3 de septiembre de 2020

GROTTE DU GUIERS MORT. Reseau de la Dent de Crolles (Chartreuse - Isere)

 Los pasados 8 y 9 de agosto visitamos el Sistema de la Dent de Crolles, conocida cavidad francesa ubicada en el macizo de la Chartreuse, inmediato a los Alpes y a la ciudad de Grenoble. La primera vez que leímos algo sobre este sistema, fue en unas memorias del GERSAM de Montpelier, que a mediados de la década de 1970 estuvo explorando en el macizo de Vernera, y comparaba las cavidades de esta zona del Pirineo con las de la Chartreuse por varias razones: Bocas colgadas a muchos metros sobre el valle y fuertes corrientes de aire. A pesar de que este grupo no pinchó en las galerías principales del actual Sistema del macizo de Vernera, tenían mucha razón. La formación de ambos sistemas precede a la profundización del valle, y ahora algunas de las entradas quedan colgadas muy altas sobre el niveles de los barrancos, quedando expuestas a mitad de los cortados o en la base de los mismos, como ocurre en el caso de Trou du Glaz, Grotte Annete, Grotte Chevalier, Espelunga de Napazal o Espelunga de Meyodia. Además la existencia de entradas que rodean toda la mole rocosa y otras bocas altas ubicadas por las plataformas superiores, hace que existan fuertes corrientes de aire en ambos sistemas.

Volviendo al Sistema de la Dent de Crolles, nosotros el día 8 visitamos la zona inferior del sistema, entrando por la surgencia de Guiers Mort. Accedimos desde Perquelín, donde habíamos pernoctado la noche anterior. Accedimos a la surgencia por un sendero bien marcado que nos conduce tras unos 40 minutos, a un cortado en la base del cual esta la entrada inferior al sistema. La boca de la entrada inferior, la Grotte du Guiers Mort, se ubica en la cota 1332 metros y forma una serie de cascadas que en estiaje tienen un pequeño caudal. A los pocos metros de entrar perdemos la corriente de agua que aparece entre las gravas del lecho de la galería. El objetivo de esta visita ere realizar un recorrido circular de 4 kilómetros entrando y saliendo por la misma boca. En algunos puntos de esta ruta circular nos desviamos de la ruta para ver otras galerías, realizando un recorrido más próximo a los 6 kilómetros.


 Avanzando por la galería principal, a los pocos metros llegamos a la Grand Salle, en la que ascendemos una rampa y nos introducimos por una gatera que conduce a la Reseau Sanguin, con pasos estrechos y fuerte corriente de aire. Tras entrar en calor en esta atlética galería llegamos a la base del pozo Pierre, de 35 metros que tenemos que ascender. En su parte superior alcanzamos la galerie Paul que tras un paso de techo bajo llegamos a la galería Perquelin. Esta galería la recorrimos en dirección norte, desviándonos de la travesía, hasta alcanzar una gatera. Se trata de una galería freática muy condicionada por el buzamiento de los estratos y de muy cómoda progresión. La tónica del sistema durante bastante recorrido será así: tubos freáticos elípticos ascendentes, que siguen el buzamiento de los estratos, con el suelo liso y muy fáciles de transitar. Con poco esfuerzo alcanzamos los 150 metros positivos sobre el nivel de la boca.


Siguiendo la galería Perquelin hacia el sur, atravesamos con un pasamanos el pozo Isabelle de 64 metros y más adelante la Vire Rias. Es típico en el sistema encontrar pozos vadosos que cortan o interceptan niveles horizontales. En esta zona, antes de tomar la galerie du Solitarie nos desviamos por unos conductos que cortocircuitan entre ellos, como la galerie Sans Nom. Es en esta zona donde observamos algunas formaciones alteradas por las corrientes de aire.


Después de hacer el circuito por la galerie du Solitarie y cerrar el bucle realizado antes, paramos para comer un poco en un cruce cercano a los puits Noir. Lo difícil es encontrar un rincón donde no hay corriente de aire. Siguiendo ahora por grandes galerías descendentes y después ascendentes, alcanzamos el pozo de la Banane, que remonta 15 metros para alcanzar un nivel superior.


Siguiendo por esta galería llegamos en poco tiempo a la Cascade Rocheuse, que se descienden 40 metros, dejándonos en la base de una galería de buenas proporciones. Aquí volvemos a desviarnos del circuito para visitar la galeríe des Champignons y la de los Champs Elyses, adentrándonos en el corazón del Sistema y visitando unas de las mejores galerías vistas en esta zona inferior del sistema. 



En esta zona avanzamos por conductos de buenas dimensiones, donde encontramos numerosas bifurcaciones. En algunas galerías empiezan a destacar las estalagmitas delgadas y altas que crecen en el suelo arenoso. En un punto de estas galerías vemos una inscripción del grupo que exploró este sector en la década de 1960, los Tritons de Vercors. Nos detenemos en los Puits dels Galets y volvemos a la base de la cascade Rocheuse para continuar el circuito.


Desde la base de este pozo de 40, las galerías cambian de morfología; avanzamos por meandros estrechos, con alguna gatera y donde empieza a verse alguna zona encharcada. Tras descender el pozo du Cerf de 17 metros, tomamos la galerie du faciès Souriant, donde sopla una fuerte corriente de aire. Avanzamos por una galería rectilínea, larga y asentada sobre una diaclasa. En ella  aparecen algunos pasamanos que superan desfondes. A partir de ahora las galerías dejan de estar influenciadas por los estratos y pasan a ser más tipo diaclasa o cañones verticales. 


Esta galería por la que sopla una fuerte corriente de aire, se va estrechando y desciende a niveles inferiores, escuchándose en algunos puntos el susurro de un río que no alcanzaremos. Unos metros más adelante alcanzamos un espectacular meandro por donde apenas corre el agua con estéticas marmitas, zonas con muchas estalactitas y huellas de corriente o scallops. Vamos descendiendo, esquivando algunas de estas marmitas, como la Piscine.


Al final tomamos la Vire des Stalactites, que es una pequeña remontada del meando, donde avanzaremos desde este punto por un nivel superior, mediante pasamanos y algunas  repisas muy decoradas por espeleotemas. Tras unos largos meandros, alcanzamos un colector que unos metros aguas abajo nos lleva la Plage, que es un corto sifón. Este sifón lo superaremos por una vía superior, con unas cuerdas remontantes por pasos estrechos y luego descendentes, que nos devuelven otra vez al río. Siguiendo río abajo la galería empieza a mostrar bloques en el suelo y poco a poco va ganando dimensiones. Aguas abajo debemos descender la cascade Elisabeth,  de 6 metros que esta instalada con un rapel guiado para evitar caer en una poza de agua.



Desde la cascada seguimos río abajo por el Grand Canyon, que realmente no es tan grande como esperamos. Nos desviamos del circuito unos metros para ver el sifón, comprobando que en los últimos metros empiezan a aparecer las acumulaciones de limos que depositará el agua tras las crecidas. tras retroceder y ascender un pozo de 10 metros para coger unas galerías secas con numerosas bifurcaciones. Estas galerías finalizan en un pequeño pozo descendente, en la salle de l'Escalade. En este punto ya se intuye que estamos cerca de la entrada, avanzando por anchas galerías generadas sobre una fractura con numerosas piedras en el suelo, con una morfología similar a la zona de entrada. En pocos metros nos encontramos en la Grande salle, cerrando de este modo el circuito por las galerías del nivel inferior del sistema. En un par de minutos llegamos a la boca de Guiers Mort. 


Realizar todo este circuito reconociendo todas las galerías y desviándonos para ver otros puntos que considerábamos interesantes nos ha costado 7 horas. en general se trata de galerías de fácil avance y donde todos los pozos de encuentran instalados en fijo. Aun así es recomendable llevar alguna cuerda por si acaso. Sobre esta travesía encontramos información en Internet, elaborada por el Speleo Secours Isère. Además de las descripción y la topografía,  vienen recogidos muchos más detalles sobre sus galerías, tiempos, pozos etc.. Ha sido una actividad muy interesante el poder recorrer esta parte inferior del sistema, ver las diferentes galerías fósiles y el colector principal del sistema. Geológicamente tiene muchos aspectos interesantes que valen la pena pararse a observar.