viernes, 12 de abril de 2024

ALGUNAS CAVIDADES DEL BARRANC FONDO (ALBOCÀSSER)

Ahora presentamos algunas cavidades catalogadas recientemente en el término municipal de Albocàsser. Se trata de pequeñas cavidades ubicadas en el barranc Fondo, en su tramo final, antes de unirse a la rambla Morellana para formar el barranc de la Valltorta. Este barranco va encajonado entre las capas de calizas Cretácicas, formando escarpes rocosos y dibujando pronunciados meandros. En este sector queda a la derecha del barranco el Tormassal o la Mola, mientras que por su derecha se alza el Montegordo, que con sus 837 metros representa un mirador excelente para contemplar toda este sector del Maestrat.

Boca de la Cova Carbona, con el barranc Fondo a la izquierda.

En el tramo del barranco conocido como Engerres, encontramos tras un meando unos roquedos donde se abre la Cova Carbona, con tres bocas abiertas 20 metros sobre el lecho del barranco, en su margen derecha. De estas tres entradas, dos miran hacia al barranco y quedan colgadas en este pequeño roquedo, mientras que la tercera entrada se ubica detrás del roquedo, siendo la más accesible que podemos alcanzar por un subidor. A 4 metros al norte de esta tercera entrada encontraos una pequeña covacha, que son los restos de la misma Cova Carbona desmantelados por la erosión y que dejan ver un nivel de concreción de calcita, que muestra una fase de colmatación y formación de espeleotemas, antes de desmantelarse la cavidad y encajonarse más el barranco. 

Conducto interior de la Cova Carbona.

La cavidad principal consta de una galería formada por disolución con unas secciones de 1,0 de ancho por 1,4 de alto, teniendo un poco de forma de "ojo de cerradura". A los 3,5 meros aparece una bifurcación, llegando por la izquierda a los 3 metros a una entrada colgada (1,4 x 1,6 m.) y por la derecha a los 4 metros a la otra entrada (1,1 x 2,0 m.), también colgada y que domina el barranco. Al encontrarse las tres bocas muy cerca entre ellas la cavidad queda iluminada por la luz exterior. Esta pequeña cavidad muestra unos conductos de drenaje hoy totalmente desmantelados, quedando como vestigio este conducto de 11 metros de recorrido y la covacha adyacente. Posiblemente esta cavidad también es conocida como Cova la Soll.


Cova del corral de Blec

Cingle donde se abre la cueva.


Unos 300 metros aguas abajo del barranco, en el siguiente meandro encontramos en su margen izquierdo un paredón de unos 30 metros de altura, donde en su zona intermedia se abre una pequeña cavidad de 7 metros, que hemos denominado como Cova del corral de Blec, al desconocer su topónimo y ubicarse este corral al suroeste de la cueva. Se abre a 15 metros sobre el lecho del barranco desarrollándose en la conjunción de una diaclasa y un plano de estatificación, penetrando 7 metros sin apenas desnivel. También parece ser una surgencia fósil, testigo de un antiguo nivel de circulación subterránea, aunque menos desarrollada que la anterior.


Siguiendo aguas abajo unos 500 metros, encontramos a 10 metros del lecho del barranco una pequeña cavidad abierta en la base de un pequeño escarpe y bien visible desde el mismo barranco. Se trata de una diaclasa de 4,5 metros de recorrido, que penetra hacia el norte, presentando una anchura media de 0,5 metros y altura que oscila entre 1 y 2 metros. En su zona más profunda encontramos numerosas piedras grandes en el suelo y en toda la cavidad las paredes quedan ennegrecidas posiblemente a causa del fuego. En su entrada, que presenta unas dimensiones de 1,9 x 0,6 metros, encontramos un pequeño muro de piedra que hace más reducida su boca.

Boca de la Cova del mas d'En Salvador.

                                    

Siguiendo barranco abajo, dejamos a nuestra izquierda el cingle del mas de Salvador o de Martínez, mientras que a la izquierda se alza esta masía. Un poco más abajo nos topamos de frente con el Cingle de l'Ermita, con numerosos abrigos, pero nosotros nos fijaremos en una cavidad emplazada al este del cingle, de la cual Joan Ullastre destacó en un artículo sobre geomorfología de la Valltorta y en una publicación monográfica del arte rupestre de la zona en 1981. Transcribimos el comentario sobre la cavidad:

En el barranc Fondo aparece una cueva, dentro del conjunto del Cingle de l'Ermita, que se nos presenta como un testimonio de excepción, capaz de arrojarnos luz  sobre la karstificación y la evolución de la hidrografía superficial. Se trata de una serie de conductos y chimeneas que se abre a unos 30 metros por encima del alveo de la rambla y donde se aprecian cuatro fases morfogenéticas importantes: erosión-corrosión, concrecionamiento estalagmítico, relleno aluvial y desmantelamiento parcial del relleno y de la cavidad.

Nivel de sediementos en la parte superior de la cueva.

La cavidad esta formada por una galería de entrada espaciosa, con 9 metros y una anchura de 5 a 2,5 metros. En la parte final de este tramo encontramos una chimenea de 6 metros, encontrando arriba una corta galería de 6 metros y en un recodo otra chimenea de 3 metros, alcanzando una cota de +9,2 metros sobre el nivel de la entrada. Paralela a esta chimenea de 6 metros también asciende otro conducto menor, que a la cota +3,4 metros alcanza un pequeño nivel horizontal, que termina a los 2 metros colmatado por relleno sedimentario. Esta chimenea conecta con la zona superior antes descrita. En la zona más próxima a la boca también aparece una chimenea con cúpulas, que asciende hasta 4,5 metros, encontrando también restos de sedimentos adheridos a diferentes cotas de la chimenea. En todo su desnivel aparecen estos rellenos sedimentarios formados por cantos centimétricos poco consistentes, que alternan con otras capas de arenas más finas. En alguna zona de la parte más elevada estos sedimentos parecen estas más consolidados, algo brechificados.

Vista de la chimenea de 6 metros desde arriba.

El recorrido de la cavidad es de 22 metros, 16 metros de recorrido en planta y un desnivel máximo de +9,2 metros. Al igual que otras cavidades de la zona, muestra un pasado nivel del barranc Fondo, aunque sus sedimentos ubicados en diferentes cotas de los conductos presentan un gran interés geomorfológico, como ya afirmó Joan Ullastre.


Siguiendo el barranco unos 300 metros aguas abajo, en el margen derecho aparece un cingle con numerosas oquedades, la mayoría pequeñas covachas. Nosotros queremos destacar una catalogada recientemente, que la nombramos como Cova del Reclot d'Adríà-6, formando parte de un conjunto de cavidades de esta zona. La boca se eleva unos 30 metros sobre el lecho del barranco, en el cingle superior, siendo necesario para acceder a ella hacer una escalada de 4 metros. Al igual que la Cova del Cingle de l'Ermita, penetra hacia el este. Su boca es de 2,1 de ancho por 3,3 metros de alto, entrando por una galería ascendente donde a los 10 metros baja el techo, avanzando otros 12 metros con el techo bajo y con secciones freáticas. En su parte final aparece un corto ramal descendente de 2 metros y otro tramo ascendente que finaliza en la cota +4.1 metros. Presenta un recorrido real de 24 metros y en planta de 22 metros.

Zona más interna de cueva

Espeleotemas demantelados.